sábado, 15 de diciembre de 2018

La relación entre el topónimo A Igrexa y las asambleas castreñas


El significado del latín ecclesia, del griego ekklésia, "asamblea, sociedad, junta, congregación", traduce perfectamente la estructura subyacente que ha pervivido desde la época castreña, aunque transformada sólo aparentemente en una institución religiosa: la comunidad política castreña, basada en la cohesión tribal de clanes y familias y posiblemente en su funcionamiento asambleario, al modo de los þing nórdicos. Queda claro al contemplar este mapa del visor PBA de la Xunta de Galicia, en el que casi junto a cada elemento patrimonial castreño (señalado por los círculos amarillos con un punto en su centro) ha surgido como un champiñón, superponiéndose, un topónimo que designa con nuevo nombre de igual significado a la vieja institución política que daba cohesión a la comunidad castreña, es decir, a la asamblea y al lugar donde se celebraba: A Igrexa / Eirexe, etc. (con sus equivalentes Junta de Freguesía y Assembleia de Freguesia, en Portugal).

Defendemos, por lo tanto, la continuidad de la institución política asamblearia del Hierro Final transformada en institución religiosa cristiana. Este aspecto ha pasado desapercibido, y como mucho se evidencia en algún comentario secundario y anecdótico: "podemos hablar de la pervivencia, al menos inconsciente, del antiguo poblado [castreño] en el recuerdo comunitario a lo largo del tiempo, que se plasmará en ritos y tradiciones a él asociados así como a la concesión de un carácter sagrado a dicho lugar, en el cual se levantarán posteriormente a veces capillas e iglesias" ("Castros y aldeas galaicorromanas: sobre la evolución y transformación del poblamiento indígena en la Galicia romana", Sánchez-Pardo, 2010). En este sentido, la tesis del A. Pena Graña (1999), se aproxima más a lo que acabamos de exponer, pues se centra en la pervivencia de los territorios políticos castreños, denominados por él trebas, en forma de diócesis y parroquias, lo que da pie a proponer también la pervivencia de las instituciones políticas celtas en forma de ecclesias.

El manantial de la vida

Fompernal, "dizse que sana ún si bebe d'ella anque tea morriendo", debe su nombre al latín perennalem, "perenne" (X.Ll. García Arias: Toponimia de Teberga).

Las características de las fuentes perennes o eternas nos las proporciona el rey Alfonso el Sabio en Las Siete Partidas. "La fuente perenal ha en sí tres cosas: 1) el agua que della sale nasce contra oriente 2) el agua de tal fuente corre siempre, et han los homes mayor sabor de beber della porque sabe mejor et es más sana que otra 3) el agua desta fuente es caliente en invierno et fría en verano".

Asimismo, existen refranes y fórmulas curativas en el folklore astur-leonés en los cuales el agua de estas fuentes desempeña un papel principal:
  • "Dale con ruda, dale con sal y con agua de fuente pernal"
  • "Donche con trigo, donche con miyo, donche con sal, donche con agua da fonte pernal"

En el Vocabulario del bable de occidente (1932), de B. Acevedo Huelves y Fernández Fernández, se define pernal como "fuente que no seca, perenal".

De Fompernal en Triacastela y Fonte Pernal en Noia ya se ocupó Abelardo Moralejo Lasso en su Toponimia gallega y leonesa (1977, pg. 106), explicándolos como derivados del latín perennis, adjetivo que acompañaba con frecuencia a los clásicos fons, aqua y amnis.


Topónimos como A Pernavella (Barreiros) o A Pernuda (San Sadurniño), que designan manantiales o cursos fluviales, podrían estar relacionados etimológicamente con la forma *perenna, que concuerda en femenino con el sustantivo fonte, elidido: A (Fonte) Perenna > A Perna. Pernaviva (Cereixo) indicaría otra cualidad redundante de las aguas que fluyen eternamente, su carácter de aguas vivas, no estancadas; en cambio en el nombre del río portugués Perna Seca, que forma el Odemira, por paradójico que pueda parecer, el agua eterna terminó por agotarse, a no ser que ese Seca provenga de la raíz indoeuropea *SEK- / *SIK-, "corriente de agua", de donde Sequana (actual La Seine, en Francia - v. Galmés de Fuentes, Toponimia: Mito e Historia).

jueves, 6 de diciembre de 2018

Cuacos de Yuste

Probablemente del latín caccabum, "olla, cazuela, caldero", en referencia a las profundas marmitas que el río ha ido labrando en las rocas. como las piletillas de Garganta la Olla, donde se evidencia otro topónimo que alude al mismo fenómeno erosivo tan común en la Comarca de La Vera, famosa por sus piscinas naturales.

Caccabos habría experimentado en su evolución a Cuacos primero la lenición de la -b- (*kakawos), luego reducción del triptongo (*kakwos) y finalmente metátesis o cambio de posición silábica del grupo k+w (*kwakos).

¿Es el gallego "dicir" un vulgarismo?

Mapa reelaborado a partir del de Carballo Calero dedicado a la forma verbal "decer".
En azul, las formas patrimoniales con inflexión por i: dicir / disir (con seseo). Distribuidas por toda Galicia y con mayor incidencia en su zona oriental.
En rojo, las formas de influencia castellana: decir / desir (con seseo), concentradas en las rías, zonas comerciales estratégicas por donde penetran las novedades y modas lingüísticas ajenas a nuestro dominio lingüístico.
En verde, la forma decer, a la que dedica Carballo Calero su artículo. 

La opinión más autorizada sobre la forma dicir del gallego nos la ofrece el profesor Fernández Rei: "No suroeste de Ourense e en falas occidentais da Coruña seguía (e segue) viva a forma decer, que debería ser a estándar, porque é solución inequívocamente galega, mentres que dicir se cadra é resultado de harmonización vocálica, a partir dun préstamo castelán decir" (Fernández Rei, "A codificación do galego moderno. "O papel do Instituto da Lingua Galega e da Real Academia Galega nese proceso", en Lenguas minoritarias en Europa y estandarización, Giralt Latorre y Nagore Laín (eds.), Universidad de Zaragoza, 2018).

Me resultará difícil argumentar en contra de su autorizadísima opinión, y probablemente me equivoque en mis argumentos, pero tal vez dicir sea producto de la armonización vocálica desde la forma dicer (antigua forma existente en gallego, ya obsoleta), y por lo tanto, una solución también inequívocamente gallega, igualmente válida como normativa.

La forma verbal latina dicere, como escribere, en recta evolución produjeron dicer y escriber, formas ya obsoletas. Seguramente sufrieron un proceso metafónico por influencia de la i radical que cerró un grado la vocal palatal siguiente: dicir (y escribir). Lo mismo sucedió en astur-leonés: dicir, idil (en extremeño).

En mi opinión dicir es una forma patrimonial, no vulgar, de la que se separó el castellano creando una inversión del vocalismo i-e de dicer en e-i (decir), o bien una disimilación desde el estadio i-i de dicir, ya inflexionado, en e-i (decir). Por otra parte, no se justifica considerar dicir un vulgarismo, pero no escribir, si ambos sufrieron el mismo proceso de inflexión. A no ser, claro, que la calificación de vulgarismo venga por su separación de la norma castellana, a la que somos ajenos, y por lo tanto no nos atañe; o de la norma portuguesa, que conserva dizer (pero, escrever), y que sí nos atañe, pero no tiene en cuenta que nuestro dominio lingüístico comparte los fenómenos de metafonía tan extendidos en el astur-leonés.

Para la Real Academia Galega las formas decer y dicir son producto de la armonización vocálica, la primera armoniza la vocal radical con la de la desinencia de infinitivo, y la segunda, al revés, armoniza la vocal de la desinencia de infinitivo con la vocal radical (Normas ortográficas e morfolóxicas do idioma galego, pg. 139). Podemos ir, por lo tanto, descartando que se trate de un vulgarismo.

Asimimo, el ilustre filólogo Ricardo Carballo Calero afirmaba que decer no era "uma forma arbitrária ou indocumentada, sendo uma forma autêntica do galego médio, que ou se forma então por assimilação vocálica do i radical ao e da desinência, assimilação favorecida pelo enfraquecimento da pronúncia, produtora da escuridade do timbre, ou aflora à escrita desde uma vida oral que pode ser muito antiga. Tambén podería explicar-se por outras razões de carácter fonético, ou por cruzamentos semánticos, e mesmo por influência do castelhano, que también abriu em e o i do étimo" ("Novos testemunhos grâficos do galego decer, 'dizer'", Verba, 7, 1980).

O bien por procesos fónicos de asimilación similares a los que señala Carvallo Calero para decer, o bien por procesos fónicos de inflexión o metafonía por i, tanto dicir como escribir son palabras patrimoniales del gallego, procedentes de las variantes rectas y obsoletas dicer y escriber.

Ejemplos antiguos de formas con asimilación regresiva (decer < dicer) e inflexión o asimilación progresiva (dicir < dicer):
  1. quando lles eu der eſta pitança, o conbento ſſer tiudo a dezer ſſenas mjſſas por myña alma ſſaluo os domaayros (año 1292: Corpus Xelmírez - Monterrei)
  2. Et se y alguus clerigos acaesceren que queiran dizir minssas por mia alma quelle den VII soldos et medio a cada huun (año 1305: Corpus Xelmírez - Ribadavia)
  3. Eu Pero martinez Notario sobredito de Tebra e de seu termyo aisto presente ffui e esta carta en mya preseça ffyz a escrever (año 1307: Corpus Xelmírez - Tomiño)
  4. Eu Pedro Rodríguez, notario póblico del rey dado en Trasancos e en Besoucos, a todo isto fuy presente e en mĩã presença fiz escrivir e meu signal y pogno e confirmo. (año 1252: Corpus Xelmírez - Trasancos)

domingo, 2 de diciembre de 2018

A Toupeira, Raxón y Manuela


Añadimos una nueva designación a la larguísima lista de topónimos gallegos que nombran los túmulos funerarios neolíticos. Esta vez Toupeira (Covas - Ferrol) nos sorprende por la exactitud de la elección, pues el sustantivo se emplea para referirse a los montículos de tierra que dejan tras sí los topos al excavar sus galerías subterráneas, y aquí como símil de los montículos realizados por el hombre.

En línea diagonal con A Toupeira hacia el suroeste topamos con Raxón y Manuela. Manuela evidentemente es una variante del más común mamoela / mamuela, "mámoa, túmulo funerario". Entre ambos túmulos de A Toupeira y Manuela discurriría una línea imaginaria que servía para delimitar el territorio, como habitualmente sucedía en las demarcaciones medievales, que aprovechaban hitos o monumentos preexistentes para trazar los límites. Estas líneas imaginarias recibían el nombre de liniolos: "per suis terminis ubi inveneritis lacos anticos et mamolas, uno laco qui est tras Limia unde venit liniolo qui...". Otro sustantivo utilizado, que seguramente es el que aparece en Covas, fue radius, "línea de confín", de donde proviene el topónimo A Raia con el sentido de frontera, y nuestro Raxón, derivado aumentativo. Así se explica el origen del topónimo italiano Raggiolo.

Ya estamos, por lo tanto, en condiciones de explicar el enigmático orónimo Marraxón como compuesto de mon (forma apocopada de monte) -> ma, en algunos compuestos (como Mazanteu, ya tratado en el blog), más el apelativo Raxón que acabamos de analizar. El monte como raia o frontera natural entre territorios.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Origen de la tradición de la coca en Betanzos, Redondela...

Coca de Monção a principios del siglo XX. (C) Carlos Gomes, Blogue do Minho, 2014.

¿Nuestros antepasados pudieron haber visto dragones emergiendo del mar? Sí, con total rotundidad.

Los drakkar vikingos, cuyas proas aparecen decoradas con mascarones de cabezas de dragón o serpiente, de ahí la denominación drakkar, semejan cocas (monstruo en figura de dragón o cocodrilo que desfilaba en las procesiones del Corpus).

El parecido entre las cocas más antiguas y los drakkar vikingos me lleva a suponer que las leyendas gallegas sobre la coca se remontan a las invasiones de Galicia por parte de los vikingos (siglos IX y X). En concreto, la leyenda conservada en Redondela sobre el monstruo marino en forma de dragón, que emerge del mar para raptar a las doncellas niñas de la villa y es enfrentado por los marineros, que ejecutan tras el combate y derrota un baile alrededor de su cuerpo, podría ser recuerdo de aquellas incursiones vikingas. La tradicional festividad de carácter conmemorativo de la derrota vikinga, parecida a la Romaría Vikinga de Catoira, pudo haberse integrado posterioremente como parte de la fiesta del Corpus, al reinterpretarse como Cristo venciendo al monstruo marino Leviatán. Es el "renovarse o morir" que sufren muchos mitos.

Otro tipo de embarcación vikinga, el snekke (serpiente), es comparado por P. Parker con "leviathans that carried many of the raiders in the great expeditions of the tenth and early eleventh centuries" (The Northmen's Fury: A History of the Viking World). Y estoy segura de que el símil fue corriente a partir de la plena implantación del cristianismo.

Clodio González Pérez sugiere que la leyenda de Redondela es posterior, y se construye sobre el desarrollo del espectáculo que tenía lugar durante el Corpus: el desfile de la coca, la danza de las espadas y el baile de las penlas. Yo pienso todo lo contrario, que la leyenda tiene un posible origen en un acontecimiento histórico, y que la función es la escenificación del mismo: desembarco vikingo, combate y liberación de las niñas.

"[...] Un día, día terrible de espanto y de dolor, un animal extraño y monstruoso, con cuerpo de dragón terminado en una enorme cola como de gran serpiente, con enormes alas semejantes a las de un murciélago colosal, fuertes garras en sus cuatro fornidas patas y una cabeza en la cual relucían como ascuas unos ojos terribles, abriéndose en la parte inferior una boca de mandíbulas enormes armadas de fuertes y aguzados dientes, surgió de las embravecidas olas del mar y, avanzando a grandes saltos por la playa y continuando por la tierra firme hasta la plaza en que la gente holgaba divirtiéndose, en pocos momentos devoró a dos muchachas sin que nadie pudiera impedirlo; tan rápido y tan inesperado fue el ataque. Y con la misma increíble agilidad en animal tan corpulento, volvió a zambullirse y desapareció entre el fragor del oleaje. Pero lo más grave fue que aquel terrible ser que parecía surgir del mismo infierno repitió su incursión una y otra vez, llevándose siempre, como si previamente las eligiera, a las chicas más hermosas de la villa [...]" (Leandro Carré Alvarellos, "La coca de Redondela", Leyendas tradicionales gallegas).

sábado, 24 de noviembre de 2018

La sauna castreña de O Sarridal: una precisión terminológica

Ya van varias noticias en la prensa y en algún blog describiendo la Pedra Formosa del castro de O Sarridal (Cedeira) como la más antigua de Galicia (La Pedra Formosa de Cedeira es la más antigua de Galicia, Diario de Ferrol, 24/11/18). En todas ellas se pone de manifiesto el error de aplicar el nombre de Pedra Formosa a todo el edificio castreño (pars pro toto), y debemos precisar que dicho nombre nunca se ha empleado para referirse al conjunto de estos edificios balnearios. De ahí que pasemos a aclarar algunas cuestiones terminológicas referentes a estas construcciones exclusivas del noroeste peninsular.

En la punta de O Sarridal, formando parte de un castro prerromano, se ha excavado recientemente una sauna o edificio para tomar baños de vapor, costumbre higiénica y ritual (de purificación) que practicaban los antiguos pueblos galaico-lusitanos y astures, tal y como atestiguaba Estrabón en el cambio de era. El conjunto del edificio puede denominarse saunasauna castreña, o bien monumento con forno (nombre que recibió por parte de los arqueólogos en tiempos pasados, cuando no se sabía muy bien a qué función estaban destinadas estas construcciones).

Según las dataciones de C14 difundidas en los medios de comunicación, es correcto decir que la sauna castreña de O Sarridal podría ser la más antigua de las descubiertas hasta ahora en Galicia. Las dataciones, además, refuerzan la cronología prerromana de estos edificios, que ya se conocía a partir de los datos estratigráficos proporcionados por los resultados de las excavaciones arqueológicas, pues muestran cómo la mayor parte de estas construcciones de la Edad del Hierro son amortizadas, transformadas o abandonadas durante la romanización posterior. Por lo tanto no se sostienen las tesis que adscriben los baños de vapor galaico-lusitanos y astures a la romanización de nuestro territorio, como por ejemplo la reciente de Sergio Ríos. 

(C) Andregoto Galíndez, 2018.

Conjunto de la sauna castreña de O Sarridal con sus relajantes y espectaculares vistas al mar; se podría haber completado el saludable baño de vapor con los beneficios de la talasoterapia propiciados por la brisa marina. El edificio se articula en cuatro espacios, de izquierda a derecha: un atrio enlosado con bancada, cuya función podría haber sido la de vestuario; la cámara donde se tomaban los baños de vapor en el medio; la pila o piscina de agua fresca (para alternar los baños de vapor con el frío, y completar la higiene); y el horno en el extremo de la derecha, donde se producía la combustión necesaria para generar el vapor vertiendo agua sobre piedras candentes (cantos rodados, como los que han ido apareciendo en los casos de la sauna de Espasante y en la de Sarridal, según información proporcionada por el arqueólogo E. Ramil).


Muro de piedra seca con arco de medio punto, que separa el atrio de la cámara de vapor. En otras saunas castreñas, sobre todo en las que se conservan en Portugal, el atrio estaba separado de la cámara de vapor mediante una losa monolítica de piedra perforada en su centro para dar paso a la cámara. Estas losas monolíticas, a menudo grabadas con decoraciones geométricas a base de sogueados, trisqueles, o espirales, etc. son las llamadas Pedras Formosas, por ser excepcionalmente hermosas, valga la redundancia.

En la sauna de O Sarridal el tabique de separación que da paso a la cámara no es, como puede observarse, un monolito de piedra o Pedra Formosa. Presenta la particularidad, única, de haberse conservado en su integridad esta solución arquitectónica prehistórica, de doble murete de piedra seca que va formando un arco de medio punto por aproximación de hiladas. Aunque el murete no sea una Pedra Formosa, se le puede denominar así, pues cumple la misma función y tiene un aspecto similar. La Pedra Formosa es, por lo tanto, un elemento arquitectónico que forma parte de la sauna; en ningún caso debe confundirse con el edificio en su conjunto.


Vista desde el interior de la cámara de vapor: la cámara conserva parte del suelo formado por grandes losas de pizarra. En la parte delantera vemos la "Pedra Formosa" con su pequeño acceso; desde este ángulo se perciben los restos de la doble capa o doble muro de piedra.


Piscina o pilón para agua fría entre la cámara de vapor y el horno. Puede verse en el fondo del receptáculo la salida de la canalización de agua. Suponemos que el agua no estaría demasiado fría, al estar pegado el pilón al muro del horno. Se trata de una solución ciertamente innovadora, pues en otras saunas la piscina se sitúa incluso fuera del edificio. Según Villa Valdés esta disposición del tanque de agua responde a las saunas del "modelo primigenio, con un cuerpo central delimitado por paredes rectas que remataban en cabecera semicircular cerrada y junto a la cual se disponía el tanque transversal, abierto en el piso de la cámara y chapado con losas de pizarra" ("Las saunas rituales de la Edad del Hierro de tipo cantábrico y su efímera perduración bajo dominio romano", Férvedes, nº 9, 2018).

Sector del horno.

En resumen

  1. Sauna castreña = edificio balneario prerromano exclusivo del noroeste peninsular
  2. Pedra Formosa = solución arquitectónica divisoria entre las estancias del edificio balneario, a menudo un monolito de piedra con decoración geométrica, otras veces, un murete con vano, como el de O Sarridal
  3. Monolito = piedra tallada en una sola pieza, puede aplicarse a las Pedras Formosas que están talladas en una sola pieza, pero no al murete de O Sarridal ni a la sauna en su conjunto