miércoles, 21 de agosto de 2019

Pomerium: paraíso y jardín

El sustantivo pomerium, límite sagrado de las ciudades romanas y etruscas, línea imaginaria marcada por mojones, experimentó una deriva semántica en torno al siglo IV. Según Ruiz Bueno, en Amiano Marcelino se encuentra con la acepción de "borde del camino / carretera", en Macrobio como "límite figurativo", en San Jerónimo como "huerto dotado de domus y vinea" o "jardín perteneciente a la casa de una persona acomodada y cercado por un muro", y en Jordanes como "confín territorial". El autor continúa explicando que "la tendencia iniciada en la segunda mitad del siglo IV d.C. llegó a su punto culminante en la séptima centuria, cuando [...] varios glosadores latinos y griegos utilizaron de forma indistinta dos vocablos con significados iniciales diferentes (se trata de pomerium y pomarium, término que alude a aquellas áreas verdes destinadas al cultivo de frutales)" ("La ruptura funeraria del pomerium desde su nacimiento y hasta su desaparición, enterramientos in urbe", Revista Onoba, 2013).

Posible representación de un paradeiza o parque; sección asiria del British Museum.
(C) Dolores González de la Peña, 2013.

Bien sea por esta confusión que aduce Ruiz Bueno, bien sea que pomerium se vio afectado por una deriva semántica similar a la que sufrieron el griego / persa paradeisos, "parque, coto (de caza), recinto" > "jardín (del Edén), Paraíso (cristiano)", o el germano garden, "recinto" > "jardín" (véase el diccionario Bosworth-Toller: geard), el caso es que tenemos buena base para sospechar que no toda la toponimia del tipo Pumar / Pumariño tiene que ver con las manzanas. Ni la toponimia Xardín en el entorno de los castros, con ningún jardín en el sentido actual, sino más bien con una especie de court-yard que vendría a ser, suponemos, el antecastro.

Pumar / Pomar en el límite del Castro da Croa do Redo (Lamas, San Sadurniño).


Xardín o antecastro del Castro de Veiga o de Trasín (Santa María de Luaces - Pol). Hemos visto también en el registro catastral del Visor PBA de la Xunta la forma Jardín (Ghardín, con gheada); posiblemente remita a la base original con oclusiva velar sonora, anterior al préstamo del francés, con el que se acabó contaminando. 

Ramón Sordo Sotres considera intuitivamente que el topónimo asturiano Pumarín en algún caso podría provenir de una base diferente del latín POMUM, "árbol frutal, fruta". Sería ésta "una raíz que indica vega, población o incluso collada" (Toponimia de Asturias, Cantabria y León, 2005, pg. 401). El autor no propone base alternativa alguna para explicar estas acepciones, que deduce de la confrontación del topónimo Pumarín con los lugares que visita denominados así.

sábado, 17 de agosto de 2019

Castro da Sinagoga, Esmelle

"terra que iacet super collem de Sinagoga iuxta grangiam de Reparadi, que est in terra Transancus" (año 1166, Sobrado).

La granja medieval de Reparada, perteneciente a Sobrado dos Monxes en aquella época, se situaba en la Terra de Trasancos, aproximadamente junto al lugar de Suagraña (Covas - Ferrol), topónimo que es indicador indirecto de la extensión de la grangiam primitiva.

En la zona no existe ninguna elevación de terreno, monte o colina, que reciba el nombre de Sinagoga o similar, sin embargo, muy cerca de donde estaba la granja de Reparada está el castro de Esmelle en el típico outeiro castreño. En la documentación medieval el nombre se registra como Ismaeli / Ysmaelli, genitivo del nombre de posesor de origen hebreo Ismael (Boullón Agrelo, Antroponimia medieval galega, pg. 66), base del etnónimo ismaelita, "judío". Parece razonable, por lo tanto, suponer que el nombre de Ismaeli, vinculado estrechamente a la comunidad judía, propició que en algún momento el outeiro donde está el castro se conociese como collem de Sinagoga, por identificarse el castro con una sinagoga judía. Véase en este sentido la interpretación de Cabeza Quiles para el topónimo A Mezquita (Toponimia de Galicia, 2008): "alí viviron xentes estrañas, que non eran católicas". Asimismo, en Doncide (Pol) parece que hubo una villa romana, bajoimperial, en el lugar de A Sinagova (Visor PBA de la Xunta). Suponemos que fue este topónimo el que llevó a pensar a algún investigador que estudió los restos de Doncide que hubo una comunidad judía establecida en el lugar (Mª José Alles León, "El mosaico de Doncide", Gallaecia, 2003, nº 22).

El folklore de Galicia introduce el motivo de las fortificaciones castreñas como asentamientos de mouros, sinónimo étnico de paganos o no cristianos. En el caso del outeiro da Sinagoga de Esmelle podríamos estar ante una variante de este motivo presente en el folklore de los mouros, sustituyéndose el mouro pagano por otra etnia considerada representativa de paganismo, los judíos. Para el imaginario popular galaico estos otros paganos tendrían su lugar de reunión (sinagoga) en el propio castro. Incluso cabría preguntarse si el nombre de Ismaeli fue aplicado a la villa de Esmelle por haber sido posesión de un judío llamado Ismael, o si se usó en sentido apelativo y metafórico para referirse a un mítico habitante pagano del castro (como en Castro do Mouro, Láncara).

La identificación del outeiro castreño con el collem de Sinagoga, descubir que el propio castro pudo haber sido considerado en el imaginario popular como una sinagoga pagana, nos lleva por estos derroteros del folklore de los mouros. La propuesta de Carmen Pallares de que efectivamente existió una sinagoga volatilizada, de la que no quedarían vestigios del edificio ni del topónimo, nos parece menos viable: "la existencia [deducida a partir de la documentación medieval] de una sinagoga revela, junto con el topónimo Esmelle (de Ismaeli) que se conserva en ese mismo enclave, la presencia de una comunidad de judíos" ("Aportes externos a la población de Galicia durante la Edad Media", 2005).

En mi opinión resulta más adecuado ver, tanto en el topónimo Ismaeli como en el no conservado de Sinagoga, una prueba de la existencia del folklore asociado a los castros en una época tan remota como el siglo XII. Si bien es menos común en nuestra mitología la personificación del paganismo por medio del judío, González Reboredo anota para el castro de Cumeiro (Carbia, Pontevedra) una leyenda según la cual los mouros fueron expulsados del castro por los judíos (El folkore en los castros gallegos, 1971, pg. 25). En la leyenda de Cumeiro puede rastrearse un paralelismo con la mitología irlandesa, que describe varias razas paganas que poblaron Irlanda sucesivamente, tras aniquilarse unas a otras.

lunes, 12 de agosto de 2019

Guimarás / Ximarás

El problema sobre los topónimos Guimarás / Ximarás se reduce a saber si ambos remiten al mismo étimo, que parece ser el antropónimo germánico Wimaranis (caso genitivo de Wimara). A esta postura se acogen Navaza y Rivas Quintas, que suponen que los casos con fricativa palatal sorda (Ximarás) son ultracorrecciones de una pronunciación con gheada de un original Guimarás [Ghimarás]. Ghimarás le parecería al hablante una pronunciación castellana y, en consecuencia, sustituye ese sonido que le suena a jota castellana por el que normalmente tiene el gallego en este lugar: *joguete - xoguete, luego Ghimarás - Ximarás.

Por su parte, Boullón Agrelo ("A gheada na onomástica (achegas á estandarización)", Estudos de lingüística galega, 2012, nº 4) reduce el área de las formas con fricativa palatal sorda al norte de las provincias de A Coruña y Lugo, zona esta última donde en un amplio sector no existe gheada, y por lo tanto la pronunciación con gheada, prerrequisito para la ultracorrección Ghimarás - Ximarás, no se habría dado. Si bien, aduce la profesora, siempre es posible suponer un retroceso de la gheada en la zona. Aún suponiendo gheada en todo el norte de Lugo en la Edad Media, se pregunta "por qué esa presunta ultracorrección se dá só nos elementos desta serie, e non nos moi abundantes topónimos próximos que presentan [g]? [...] non houbo tal fenómeno en Gandía, A Garrona, Goia, A Pigaroa ou Sagramón topónimos opacos do mesmo concello [Xermade]; ou en Cospeito, onde están Xumarás e Ximarei, ó lado de Gabín, Goelas, Gornai, Guisande, Algara, Guldeiro ou As Paincegas".

Cierto, no existen *Xandía, *A Xarrona, *Xoia, *A Pixaroa o, difícilmente, *Saxramón, etc. En mi opinión esto puede explicarse por la inexistencia en estos casos de una vocal palatal (salvo en Guisande) que sería la que promueve la palatalización espontánea de la oclusiva velar de Guimarás en Ximarás. Así se explica la distribución complementaria que Boullón Agrelo percibe, que estaría afectando a los alófonos o realizaciones del fonema /g/ y tendría carácter diatópico. Como distribución complementaria, es imposible que remita a dos ítems antroponímicos diferentes, como sugiere la autora; necesariamente ha de ser el mismo. Además, resultaría casi milagrosa la existencia de dos topónimos de origen antroponímico casi idénticos aunque de origen diferente, restringidas sus zonas de dispersión, que no se solapan en absoluto. 


Distribución de la toponimia Guimarás / Ximarás. (C) Boullón Agrelo, "A gheada na onomástica (achegas á estandarización)", Estudos de lingüística galega, 2012, nº 4.

sábado, 10 de agosto de 2019

Bustos, ashmounds y pastoreo neolítico

Juan Uría Ríu y Carmen Boves Suárez son partidarios de la etimología de busto a partir del latín (com)buro, "quemar", por suponer que en los bustos se habrían practicado inicialmente "quemas intencionadas del monte [...] para obtener pastos [...] y para convertir tierras estériles en parcelas de cultivo para establecimiento de colonos" ("La toponimia de "busto" en el N.O. Peninsular", Archivum, nº 14, 1964). La propuesta de estos autores es seguida por sus paisanos Julio Concepción Suárez (Diccionario etimológico de toponimia asturiana) y XL García Arias (entrada Bustiellu en  el diccionario en línea Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos).

En mi opinión, si queremos relacionar esta familia léxica con la quema de algo deberíamos tener en cuenta la acepción de Papias que se recoge en el Glosario de Du Cange:

BOSTAR, Bostarium, Stabulum boum, Bovile. Papias: Bostar, locus ubi comburebantur corpora boum, vel statio boum = lugar donde se quemaban los cadáveres de las vacas, recinto para ganado vacuno.

Se trataría, entonces, de verificar arqueológicamente si los grupos de pastores del neolítico pudieron haber incinerado los restos del ganado, así como su estiércol y otros desechos, en los mismos lugares donde se establecía el recinto ganadero, dando lugar a la doble acepción de bostar que indica  Papias.

Encontramos alguna evidencia en el trabajo de De Blas Cortina, "Túmulos enigmáticos sin ofrendas: a propósito de Monte Deva V (Gijón) y Berducedo (Allande), en Asturias" (Trabajos de Prehistoria, 2004, V. 61, nº 2), sobre todo en su descripción de la excavación que realizó Olávarri de la mámoa de A Tumba en Berducedo, Allande; contiene algunas observaciones significativas que descartan que se trate de un sepulcro megalítico:
  1. "las excavaciones certificaron varios expolios y también el uso del montículo artificial para el entierro de algún ganado; se infiere tal proceder del encuentro en sus respectivos hoyos de huesos de vaca y équido"
  2. "[en el relleno tumular aparecen] bolsas de arena arcillosa en las que de vez en cuando se entremezclan cenizas de origen no establecido"
  3. "un túmulo de gran tamaño pero igualmente ajeno a la composición arquitectónica de los sepulcros megalíticos"
Son bastantes los "túmulos enigmáticos" del noroeste, todos ellos en lugares que ocuparon los pastores neolíticos. Los datos que Olávarri y De Blas aportan sobre el de A Tumba evidencian, en mi opinión, que se trata de un ashmound o túmulo de restos de incineración como los que construyeron los pastores neolíticos de Deccan (India) quemando normalmente en ellos bosta de vaca. Allchin, que los ha investigado en profundidad en su obra Neolitich Cattle Keepers of South India (1963), refiere que "the ashmounds are great masses of burnt cow-dung which upon excavation reveal lines of post-holes marking ancient stockades: they are the pens in which the Neolithic cattle were herded". Para el autor la combustión de estos residuos, más que meramente práctica, habría sido ritual.

A la inversa que Uría y Boves, prefiero suponer que la acepción original etimológica de busto fue "recinto para ganado vacuno" (ide. *gwou-stH2-o- ‘lugar para vacuno’, o quizá de ide. *gʷōu-, gʷū-, 'bosta', base 735 de Pokorny) pero como en estos lugares se practicaría habitualmente por razones de higiene la inhumación y posterior cremación de todo tipo de restos orgánicos relacionados con la actividad ganadera, en montículos o piras de incineración que acabaron por formar enormes masas tumulares, la actividad ganadera implicaba la otra acepción que recoge Papias: "locus ubi comburebantur corpora boum".

Desde esta perspectiva, Busqueimado (Santa Eulalia de Oscos, Asturias) y Bozqueimado (Chandrexa de Queixa, Galicia), compuestos de la forma apocopada de busto como primer elemento, serían topónimos en cierto modo redundantes.

jueves, 8 de agosto de 2019

Nuevo caballito tipo Pech-Merle en la cueva del Pindal

Caballo pinto de contorno recortado. Gruta de Pech-Merle, Lot (Francia).

Jean Clottes en su obra Cave Art (Phaidon, 2008) considera el panel de los caballos de Pech-Merle uno de los más famosos en el arte rupestre europeo. "Las figuras principales son dos caballos en negro pintados dándose la espalda. La pequeña cabeza del animal de la derecha está formada siguiendo el contorno natural de la roca, que no puede evitar recordar la cabeza de un caballo".

En nuestra visita de ayer a la cueva del Pindal (Pimiango - Colombres, Ribadedeva, Asturias) tuvimos la oportunidad de identificar un caballito idéntico, formado aprovechando un contorno natural de la roca quizá modificado ligeramente por los artistas prehistóricos (en particular en la zona de la boca). Se encuentra en el extremo derecho del panel principal y el animal mira naturalmente hacia la entrada de la cueva. Sobre este contorno y en algún lugar estratégico del mismo hay algunos trazos cromáticos en negro y rojo que modulan el perfil para ajustarlo totalmente al del animal que se quiso representar.

En el Pindal los visitantes sólo podemos ver los paneles a una distancia de seguridad de unos 4 metros, iluminados por la linterna del guía, lo que sin duda favorece la percepción de relieves y zonas en sombra. En el caso de la cabeza del caballo que identificamos ayer resultaban muy evidentes el contorno del morro y el hueco en sombra entre la cabeza y el cuello. Tanto que formulamos nuestra impresión al guía, que reconoció con perplejidad la posibilidad de que el perfil natural de la roca se hubiese aprovechado con ese fin, ya que en 2017 se había descubierto un ojo grabado en esa misma zona. Deducimos que el ojo en alguno de sus posibles contextos está siendo estudiado.

Ante la imposibilidad de realizar fotografías en el interior de la cueva, por motivos obvios de conservación, recurro a las fotografías disponibles en Internet en busca de una donde se vea el extremo derecho del panel principal.


Fotografía tomada de la web Arte Paleolítico en Asturias. El contorno natural en forma de cabeza de caballo ha sido remarcado por mí, así como algunos trazos de pintura que acaban de perfilar al animal. La situación del ojo grabado es aproximada, pues desconozco dónde se sitúa exactamente. El animal ocupa el extremo derecho del panel, junto a dos símbolos rojos, un escutiforme y bajo él un laciforme (en forma de P). La fotografía inferior es la original de la web, sin modificar.


La misma fotografía con más contraste y saturación de color.


jueves, 1 de agosto de 2019

El germano pearroc (curro, aprisco) y la división parroquial gallega

Leyendo el completísimo estudio de Santano Moreno sobre busto ("Celtibérico boustom, iberorromance busto "pastizal, vacada" y bosta "boñiga"", Nouvelle Revue d'Onomastique, 2014, nº 56, pg. 227-262), que amplía considerablemente los datos que ofrecía el profesor Moralejo, encuentro el interesante étimo parricus: "“aprisco”: fr. parc “clôture légère et transportable où l’on enferme les moutons quand ils couchent dans les champs”, prov. pargue, parrec, parc “id”, Aran párrik “chacun des compartiments dans un étable”, bearn. Labouh. parc “bergerie”, Gir. park “étable pour vaches”, fr. med. parrigue “enclos ceint de murs en torchis” [...]".

A continuación, compruebo si se ha propuesto este étimo para el topónimo e hidrónimo gallego Parga, y por supuesto así es:

  • Por un lado Rivas Quintas en Toponimia de Marín (1982) ya pone en relación el parricus, "granero, majada", de las Leges Barbarorum (s. VIII) con el francés park, "majada de ganado", gascón pàrrik, "redil en el campo", aranés pàrrek, "división en el establo", y a su vez, con nuestro Parreca / Parrica > Parga. Para el autor, la etimología última de todos ellos sería la base prerromana *parr, "vara", que evolucionaría hacia el concepto de cierre, recinto o soporte construido con varas, de la misma forma que cañizo, con este mismo significado, procede del latín canna, "caña".
  • Por otra parte, Cossue (Miguel Costa) en Freguesías da Terra Chá (blog Fror na Area, 2008) formula una propuesta similar a la de Rivas Quintas, aunque inclinándose por el origen absolutamente germano de pearroc, "an enclosure" (Diccionario de Anglo-Sajón, Bosworth-Toller): "O nome viria-lhe ao rio [Parga] ou bem da forma do seu val, fechada e rodeada de montes, contrastando co resto da Terra Chá, ou polo estreitamento que atravessa antes de chegar ao Ladra e com el ao Minho, como a porta dumha fortaleça".
Hasta aquí todo correcto, nada más que dudar de la etimología absolutamente germana de pearroc, pues el Bosworth-Toller lo considera de origen céltico: "From Celtic : Welsh parwg". V. también Du Cange parricus > PARCUS, y PARROC.

La división del establo


¿Y qué tienen que ver el galés parwg o el germano pearroc con la parroquia como división territorial propia y exclusiva de Galicia? Semánticamente, todo, así como fonéticamente. Los resultados presentados, en diversas lenguas románicas, germánicas y célticas, aseguran semas relacionados con la idea de "cierres, recintos, divisiones", que en un principio estarían destinados al ganado. Resulta evidente que estos límites o divisiones pecuarias necesariamente constituían, determinaban y demarcaban los territorios de los dueños del ganado, así como los asentamientos humanos estables inmediatos a los apriscos, los castros: éste fue un "fenómeno adivinado por el pueblo que afirmó que cada parroquia tenía su castro, y al que el sabio portugués Alberto Sampaio dedicó un estudio memorable" (López Cuevillas, La civilización céltica de Galicia, 1953, pg. 485).

"Os homes da Galicia do 800 dispoñen xa dun primeiro agromo de estructuración territorial -cuias pegadas conservamos a traverso do Parrochiale Suevorum- correspondente coas vellas agrupacións xentilicias prerrománs" (Baliñas Pérez, Do mito á realidade: a definición social e territorial de Galicia na Alta Idade Media (séculos VIII e IX), 1992, pg. 308). Así pues, la integridad territorial de la parroquia gallega hunde sus raíces, como sostiene André Pena Graña (1), en una antigua estructura territorial prerromana basada, añadimos, en la posesión del ganado territorialmente asentado en pearrocas (enclosures); la organización administrativa eclesiástica no reordenó en demasía el territorio, sino que se adaptó a lo que había, se instaló sobre la unidad territorial mínima determinada por el pearroc / la parroquia, "curro, redil, división territorial, parroquia".

As Parrochas y Chousas das Parrochas (topónimo redundante, chousa < clausam, "cierre, recinto") en Monfero. Algún otro ejemplo: Chousa da Parrocha (Santiavedra - Tordoia); Parrugal (Castelo do Casón, S. Adrao de Veiga - Ortigueira).

Aunque en el Parrochiale o Divisio Theodomiri no se utiliza la palabra parrochia, tenemos documentación abundante sobre el uso de la misma en Galicia desde el año 572, en contextos donde se adivinan el centro político correspondiente y los límites territoriales naturales:

"in concilio Lucensi unicuique ciuitati sue tradita sunt Parroquie per determinationes antiquorum castrorum et fluminum" (año 572, Lugo. Fuente: CODOLGA).

No sabemos exactamente en qué sentido estaban empleando el término parrochia en el siglo VI, pero dudo mucho que sea en la acepción cristiana actual. En todo caso, parece factible suponer que su uso estaba determinado por el significado que pearroc tenía en las lenguas germánicas de entonces. Parece que parrochia es, simplemente, en el latín galaico, una mera latinización cristianizadora del germano pearroc, o del étimo céltico de parwg.

Buey en la iglesia parroquial de Porzomillos: el ganado en su pearroc.
Parroquia: San Pedro; castro correspondiente: O Castrillón.
(C) Onnega, 2006, para Celtiberia.net.

Puede extenderse este sistema de colonización al establecimiento en forma de monastic enclosures en Irlanda en cada paruchia (término en latín hiberniense que podría ser equivalente del galés parwg, "recinto"): L. Swan, "Ecclesiastical settlement in Ireland in the early medieval period", Actes du IIIe congrès international d'archéologie médiévale (Aix-en-Provence, 28-30 septembre 1989). Una discusión de la dificultad que supone el uso y acepciones de paruchia: C. Etchingham, “The Implications of Paruchia”, Ériu, vol. 44, 1993, pg. 139–162.

Monastic enclosure de Carrowmore (Donegal). (C) Andregoto Galíndez, 2017.

Grupos de pastoreo: del establo a la tribu


Ghoro o poste fundacional con extremo en forma de horca o de cuerna de bóvido en un campamento estacional para ganado de los dinka. Compárese con el buey en el pearroc de Porzomillos.
(C) Godfrey Lienhardt, 1947-1951.

Bruce Lincoln, conocido por sus trabajos en ecología de las religiones (p. ej. Sacerdotes, guerreros y ganado) en su artículo "Indo-Iranian *gautra" (The Journal of Indo-European Studies, 1975, V.3, nº 2, pg. 161-172) proporciona varios ejemplos de sociedades ganaderas en las que los términos que designan al establo tienen una acepción más amplia, pues denotan también al grupo humano a cargo del mismo, como grupo de pastoreo, familia o tribu.

Gotrá en védico significa establo, pero en usos tardíos la palabra llega a significar familia y tribu. Proviene del radical indoeuropeo *gwou, "vaca", del que resultan el griego βοῦς, el armenio kou, el latín bos, bouis, el antiguo irlandés , el antiguo alto alemán chuo, el eslávico *govedo, etc, más -tra- que funciona como indicador de lugar. Lincoln afirma que si asumimos que gotrá, además de establo, significó rebaño, es sencillo ver la transición hacia familia o tribu; pero lo cierto es que no hay, a pesar de lo que sostiene Geldner, evidencias de esta segunda acepción. Por lo tanto, Lincoln parte de otra premisa, que "the term used to denote a dwelling- or gathering-place comes to signify the collectivity of people associated with that place", y ejemplifica su argumento con el caso del antiguo islandés y el término dinka gol, que desarrolla con detenimiento.

Antiguo islandés : "also of interest is the case of Old Icelandic , "household", derived from the verb 'to dwell' (ON buá < PIE *bheu). Not only does this word signify dwelling and dwellers, but cattle and livestock are also included by implication. According to Vigfusson and Craigie, a carries with it the notion of living on the milk products of cattle, sheeps and goats, and they cite the important legal text Grágás I.158 [...]: 'that is a where a man has milch catlle'". Dejamos aquí anotada nuestra sospecha de que la etimología del islandés será, mejor, el indoeuropeo *gwou, "vaca". 

Dinka gol: los dinka (un pueblo nilótico del este de África) utilizan este término con el sentido de establo, pero también de "cattle family, clan". "Cada granja dinka consiste en una o más cabañas y un establo dispuestos alrededor de un patio central de barro apisonado. En un lugar del patio su propietario coloca una rama bifurca de madera, algunas veces de ébano o heglig. Cerca de esta rama, el ghoro, se enciende un fuego al atardecer, y aquellos hombres que están en casa se sientan junto a él" (G. Lienhardt: Divinity and experience: The religion of the Dinka, apud Lincoln op. cit.). La rama con su extremo en forma de horca es un punto de encuentro para los hombres si están al aire libre, lo mismo que el establo, cuando el tiempo es húmedo. Erigen también un ghoro cuando ocupan un campamento estacional: "each distinct herding-group, consisting in the main of the men of a few families who are close agnatic kin, will erect a similar forked branch in its sector of the camp".

Lincoln finaliza con estas consideraciones su estudio: "Among cattle-keeping peoples, great significace is attached to the places associated with the animals, cattle-camps, the hearths within the camps, and also cattle-stalls. The words used to indicate such places captures this broader significance. [...] The Indo-Iranians an their Indo-European ancestors were cattle-keepers much like the Dinka in many ways. In light of this [...] it does not seem too unlikely that Indo-Iranian *gautra- 'cattle place' was a term to which numerosus associations and nuances of meaning were attached, much like those found with regard to Dinka gol".


(1) En Narón un concello con historia de seu II. A Terra de Trasancos ollada dende os Mosteiros de Xuvia e Pedroso na Idade Media, 1993. Resumo de otra publicación del autor: "Pudimos por este camino en 1993 afirmar que las civitates o populi estipendiarias de la Gallaecia [...] mantuvieron intactos sus límites y su estructura económica, política e institucional. Correspondiéndose con los [...] «étnicos» en la Edad del Hierro, civitates/populi/respublicae durante la dominación romana y «parroquias» [...] en la Galicia Sueva". Aunque más adelante, en esta misma publicación, niega la mayor: "González García [...] no habría incurrido en la osadía de atribuirnos, como otros antes también hicieron, su [...] concepto de que del castro deviene ¿dónde decimos nosotros eso? la parroquia gallega" ("Galicia, cuna de los celtas de la Europa Atlántica", Anuario Brigantino, 2007). Probablemente la precisión del autor se deba a que estamos confundiendo el grupo étnico con su lugar de habitación, el castro; además, seguramente considere que un mismo grupo étnico podría habitar varios castros vecinos. Lo cierto es que hay parroquias con un solo castro, y que todo esto es pataca miúda para el asunto de la semántica de pearroc / parwg / paruchia / parrochia.

Poulo

Poulo: en el Alto Minho, 'terra húmida, em geral mais baixa que a circundante e que dá pasto o gado' (Revista Lusitana, XXV, 1923-24, pg. 193).

En la base de datos del CODOLGA se encuentran:
  • 127 casos del étimo en combinación con la palabra para pastos "... pascuis, paludibus..."
  • 74 casos del étimo con metátesis en combinación con la misma palabra "... pascuis, padulibus..." 
No encontramos ningún caso de pabul-, que se viene considerando desde el Padre Sarmiento étimo de poulo, con el sentido de prado o pasto. V. Du Cange: PABULA 2 / PABULUM = pature.

Así, y a la vista de la acepción conservada en el Alto Minho de "terra húmida, em geral mais baixa", y de la documentación aportada con más de 200 ejemplos, no queda más remedio que remitir nuestros poulo al hidrónimo de origen latino paludem - padulem, "área pantanosa, llanura de inundación", apta para pastos y no para cultivos, de donde las acepciones actuales de prado, pasto. En este sentido, identificamos los poulos con una parte de los subcisiva, terrenos que han quedado al margen de una centuriación: "agri qui sunt in paludibus et in silvestribus", "tierras que aún quedaban por cultivar" (Mª José Castillo Pascual, Espacio en orden, 2011, pg. 125).

Poulo a la orilla del río junto al Castro de Santa Cruz de Moeche.