martes, 26 de febrero de 2013

Callaecia, a Terra

Después del estudio sobre el topónimo Galicia, Gallaecia y sus etimologías, realizado por otro de nuestros ilustres y queridos difuntiños amantes de los ríos, el profesor Moralejo, añadir algo nuevo es, más que pretencioso, prácticamente imposible.

Pero se da la circunstancia de que en el estudio sobre los juegos populares del condado escocés de Argyll que mencionaba en la entrada anterior, se utiliza el término cailleach con dos significados, "terreno acotado para el juego" y "Vieja", esa entidad ctónica femenina informe que habita las leyendas gaélicas y, por lo que se ve, está muy presente en los juegos infantiles de los escotos. Equivale a nuestra poco conocida Vella, a la que Fernando Alonso Romero le dedica el precursor Las mouras constructoras de megalitos, es la Vieya asturiana que magistralmente estudia Cristobo de Milio Carrín en su imprescindible La creación del mundo y otros mitos asturianos. La Vieya, para el que no lo sepa aún, y sintetizo de la reseña que le dedica Blanco Martín y de lo que recuerdo de la lectura, es una deidad femenina que controla los fenómenos atmosféricos, y que ha creado con su enorme fuerza la orografía de la tierra que habitamos; se ha creado a sí misma, pues es la Madre Tierra, de la que todo y todos procedemos.

Cailleach es, por lo tanto, la Vieja Tierra, a Terra.

El propio Maclagan, autor de The games & diversions of Argyleshire, llama la atención sobre el hecho de que los niños escoceses usen el mismo término para designar a la Vieja y al terreno de juego, y lo considera una broma infantil. Sospechemos siempre de estas explicaciones trapalleiras, sobre todo si con ellas se trata de justificar algún aspecto de la compleja y ancestral ritualidad del juego tradicional, infantil y popular. Los juegos y tradiciones populares son el refugio de antiguas creencias cristalizadas. Acabamos de ver que Cailleach, la Vieja, no es otra que la Vieja Tierra, la divinidad ctónica, el gran campo de juego donde transcurre el juego de la vida. Por esto mismo, no se trata de una broma infantil de los niños escoceses el hecho de que su cailleach sea al mismo tiempo la Vieja y el campo acotado para el juego, esa tierra en miniatura que demarcan para, sobre ella, realizar la simulación de la vida, que es el juego.

En nuestros juegos infantiles la cailleach se desdobla en los elementos casa y madre. Recordemos: la casa era donde no te podía pasar nada, donde estabas protegido y no te podían atrapar, y la madre gobernaba el juego aunque no participaba, era un papel importante pero aburrido. En algún juego en particular, como la mariola o la chapa, el campo que se dibuja contiene una casilla llamada tierra.

Si existe relación etimológica entre cailleach y Callaecia, que podría ser, ha de ser necesariamente esta. Nuestro territorio, nuestra tierra, nuestro campo de juego, a terriña, el terruño, el microcosmos como macrocosmos. No hay nada más importante para el ser humano que su tierra, que para él es la única Tierra.

 Ceann Caillí, Punta de la Tierra / Cabeza de la Vieja. Acantilados de Moher, Irlanda. (C) Wikipédia.

lunes, 25 de febrero de 2013

Campos de juego - campos de batalla

Ya hemos dedicado alguna entrada de este blog a los topónimos motivados por la ¿falsa? creencia popular de que en aquellos lugares, todos ellos con evidentes restos arqueológicos, se entretenían nuestros antepasados o razas extintas jugando o bailando: Juego de la Pelota, Bolera de los Moros, Chorea Gigantum (baile en corro de los gigantes), Pena Escorregadoira, etc.

El frecuentísimo topónimo irlandés Fullacht Fiadh nos es conocido por los mapas de la Ordnance Survey, que meten más la pata que los de la Wikipedia con la toponimia gallega. En estos mapas, aunque cada vez más precisos, tienden a escribirse a la inglesa los nombres gaélicos, de forma que, por poner el ejemplo más increíble, unas Sliabh Grian [eslíb grin], que en gaélico son "colinas orientadas al sol", se transformarían en unas mangas verdes, como las de la composición musical Green Sleeves [grin eslíbs]. Quiero decir con esto, que intentar reconstruir el verdadero topónimo que nos ha llegado a través del pálido reflejo de la Ordnance Survey es bastante complicado. Ni siquiera con el auxilio de las prospecciones arqueológicas que se han realizado en estos sitios, pues los expertos no se ponen de acuerdo en si se utilizaban como saunas o baños, lugar de celebración de una suerte de parrilladas comunales, o como escondite (folach) de los guerreros Fianna.

En The games & diversions of Argyleshire de Robert Craigh Maclagan se describe el juego del escondite escocés, que se denomina Falach Fead o Folach Fead, cuya pronunciación coincide con la de los Fullacht Fiadh desperdigados por varios puntos de los mapas de Irlanda de la Ordnance. Antes de comenzarlo, es indispensable trazar un campo circular o cailleach, un espacio marcado donde se desarrolla el juego. Es posible que al paisano irlandés que viese estas construcciones circulares le pareciesen campos de juego, por ejemplo para jugar al escondite, de ahí la denominación.

Campo del Juego del Escondite o Folach Fead de Dromberg.

Pero también es posible que los cromlechs fuesen realmente campos de juego. En fin, como nada une más a los hombres que el fútbol, tener el estadio mayor que el vecino, y el equipo de campeones mejor, no me extrañaría nada que esa idea fija que motivó al clan a superarse construyendo un monumento para la posteridad del calibre de Stonehenge fuese el fútbol u otro deporte de pelota, ser los champions league, tener un campo descomunal que dejase al del clan vecino a la altura del betún.

 (C) Alexei Talimonov

En este contexto, Cuchulainn habría sido el primer gran fichaje del Ulster, de ahí su nombre, Setanta (palo para jugar al hurling, camán), Conchobar el primer "míster" conocido, y el Táin Bó Cúailnge, la primera crónica de un partido. Leyéndola, no acabo de decidir si se trata de un encuentro deportivo descrito como una batalla campal, o al revés. Lo mismo sucede con la mítica batalla entre los Tuatha De Danaan y los Fomorios en el campo de Mag (Mag / Macha = majada) Tuireadh, que no se sabe si es un partido de hurling o una guerra, si estamos en un campo de batalla o en un campo de juego. Pero para el caso es lo mismo, pues deporte y guerra fueron de la mano en aquella época: Sport in the Making of Celtic Culture, de Grant Jarvie; Shillelagh: The Irish Fighting Stick, de John W. Hurley.


Tumba de un campeón irlandés, con su espada, pelota y esa especie de palo de golf llamado camán o setanta. Iglesia de Clonca, Donegal.

Respecto a la etimología de camán, es necesario resaltar que el bastón de los pastores (del cual se apropió la Iglesia para usarlo como báculo) se denominaba cambuta o cambuca, supongo que porque era curvo por arriba (celta *kambo = curvo), mientras que su extremo terminaba en pico o iba armado con una punta. El Instituto Pontificio parece estar de acuerdo en el parentesco entre camán y cambuta, por cierto que sus comentarios de la Biblia se editaron en la romana Piazza della Pilotta. Según las narraciones irlandesas, los camán de los héroes de estirpe real solían adornarse con filigranas de oro, justamente como varios "báculos" que han aparecido por toda Irlanda.

 Cambuta de Lismore, en el centro.

En la Bretaña francesa, y emparentado de todas las formas posibles con el hurling, existe el lacrosse o jeu de crosse (crosse = bastón de pastor, báculo); pero aquí se denomina horell a la bola que se lanza, impelida por un bastón curvado por su extremo (bazhig kamm = bastón curvo), mientras que en Irlanda el "horell" es el propio juego.

En Portugal tenemos el jogo da choca o jogo da reca, de la choca (chueca en España) o de la reca (recua en España) porque con él se representaba "a condução de uma vaca ou de uma reca para a corte". Nada es anecdótico en el estudio etnográfico. El motivo por el que se juega o se lucha en el  Táin Bó Cúailgne irlandés está descrito ya desde el principio en su título (El robo del toro de Cúailgne) y es el mismo que aparece en la choca portuguesa: la conducción a casa de la recua de vacas, robada por el clan o equipo contrario. El juego es, parece, la representación de una batalla mítica entre clanes neolíticos de pastores.

Y así es como Pedro de Menezes, el primer conde de Vila Real, se convierte en el Cuchulainn portugués: cuenta la leyenda que mientras jugaba a la choca con otros caballeros fue requerido con urgencia para combatir contra los moros, y armado de su aleu (bastón de lucha, camán, probablemente del latín malleum) dio buena cuenta del enemigo. La vieja etimología que relacionaba Lusitania con lusus (ludere, "jugar") no va tan desencaminada si la completamos con la identidad juego-combate; de "lusum" decía Plinio citando a Varrón, que ha de tener el mismo sentido que en "ludus Troiae" (guerra de Troya).

Siempre podremos darle a esta hipótesis de los cromlechs como palestra un tono más serio añadiendo que el hurling o la choca u otro juego de pelota, tal vez predecesor del fútbol, tuvo un carácter sagrado, como el juego-ritual de pelota mesoamericano en el que se cree que la pelota representaba al sol (por lo menos en Europa, la bola representa la recua de ganado): "these matches and games, played on special, sacred playing fields [está hablando de Tara], were part of a large social and cultural fabric, which infused and united Irish society" (Hurley, pg.88). Podremos adornarla con retórica (cierta) sobre el deporte como elemento identitario y de gran poder socializador, hablar de las olimpiadas griegas, o del atleta como héroe y guerrero. Pero en mi opinión no dejará de ser nada más, y nada menos, que fútbol, el opio del pueblo. Fútbol es fútbol, que decía Boskov.


(C) Claude Serre

Quede para la reflexión el nombre que recibe una estación megalítica del País Vasco, Pilotasoro, "juego de la pelota", que cuenta con un buen número de cromlechs para sus pelotaris. Gimbutas, sin prueba alguna, pero es que a ella no le hacía falta darlas, afirmaba que los "megalithic henges, characteristic of Old European culture, were apparently built not as monuments to individual power but as community festival centres and meeting places, perhaps also as grounds and courses for sports and games' (La civilización de la diosa).

Los pueblos de pastores neolíticos dejaron sus bastones identitarios grabados profusamente en varios megalitos del noroeste de Francia, siendo el más conocido el caso de la Table des Marchands; en Portugal, se depositaron piezas votivas de pizarra en forma de báculo en las cámaras de los dólmenes. Es incuestionable que los pueblos constructores de los megalitos eran pueblos de pastores, por ello la pervivencia de su principal elemento identitario, el bastón o cayado, durante milenios (que enlaza el megalitismo con la celticidad atlántica) sugiere que la Teoría de la Continuidad desde el Paleolítico, propuesta por Alinei y otros autores, se aproxima bastante a lo que ocurrió en realidad. Los celtas no vinieron de fuera, ya estaban aquí.


Uno de los tres círculos líticos de The Hurlers, Craddok Moor (Cornualles). La tradición dice que son jugadores transformados en piedra, por jugar al hurling en el día del Señor.

sábado, 23 de febrero de 2013

Fuentes Divinas

Si se echa una miga de pan en la fuente de los tres caños de San Andrés de Teixido y se hunde, no se cumplirá el deseo solicitado. Como lo más probable es que la miga se empape enseguida y se vaya al fondo, es recomendable hacer trampa y arrojar una corteza, que flotará seguro.

Si en la fuente de Llanelian o St. Elian (Gales) se echa una piedra con el nombre de una persona escrito en ella, quedará maldita. La fuente también se usó para vaticinios ordinarios. 

A la Reana, en San Juan de las Fuentes Divinas (Velilla del Río Carrión), es mejor ir cuando el agua mane; este manantial intermitente tenía, según Plinio, y es posible que mantenga, el don de augurar la muerte inminente de aquel que lo visite cuando no fluya el agua.

En el holly well de Santa Brígida en Liscannor (Irlanda) se cumplen los deseos si se realiza un complejo ritual de oraciones y vueltas alrededor en el sentido de las agujas del reloj.

Mucho se ha dicho del culto a las aguas entre los celtas paganos, y mucho también sobre la raíz hidronímica paleoeuropea DIV- que aparece en el nombre de numerosos ríos y manantiales: Deva, Deba, La Divina (Cares), Dee, Divona > Divonne, La Dive, La Divette... Poniendo en relación el hidrónimo con los términos indoeuropeos que designan a la divinidad femenina (diva, dea, deiwa) se ha argumentado que se trataría de la divinización del río, del manantial como diosa. Todo esto con el apoyo de Ausonio, que en el siglo IV glosa así el hidrónimo celta Divona: "Celtarum lingua, fons addite divis" = en la lengua de los celtas significa que la fuente es divina.

Pero ¿en qué sentido preciso debemos entender "divis" y "divina" en la familia lingüística del antiguo europeo? Podemos hacernos una idea a partir del latín divinare, que tiene únicamente el sentido de "profetizar, adivinar, vaticinar": "avis divina imbrium" = el ave que augura lluvia, perífrasis por la corneja. Supongo que este es el significado exacto que tuvieron los hidrónimos Fuentes Divinas y el resto de hidrónimos del tipo Deva, que se desprende no sólo del examen etimológico, sino también de la amplia documentación sobre las prácticas adivinatorias, oraculares o de emisión de un juicio, ligadas a manantiales y ríos (véase por ejemplo el testimonio de Plinio, o el capítulo "Divination at sacred springs", de Halliday), así como los numerosos hallazgos arqueológicos de objetos en pozos, ríos y fuentes, que habrán de entenderse como restos de antiguos rituales adivinatorios.

Por los testimonios aportados, una pequeñísima muestra, podemos comprobar cómo la hidromancia continúa practicándose, explotándose la capacidad oracular que desde la más remota antigüedad se atribuyó a las fuentes.

viernes, 22 de febrero de 2013

El Rift extremeño


Útiles bifaciales y chopping tool (arriba a la izquierda) encontrados en superficie en un aterrazamiento del Tajo a su paso por Extremadura. El chopping tool es un lítico inesperado que, por su rareza, podría confirmar la gran antigüedad del conjunto; presenta dos pequeñísimas huellas de utilización de percutor duro en su fabricación.

El gran tamaño de los bifaces (el blanco alcanza los 25 cm, y debió ser ligeramente mayor antes de que reactivasen su extremo) no nos pone fácil establecer su funcionalidad, saber para qué los utilizaban los homínidos que los fabricaron; tal vez fuesen objetos rituales, como propone mi amiga Susana, puesto que como herramientas o armas resultarían muy incómodos de manejar y de escasa precisión.

 (C) British Museum.
Como objetos líticos de finalidad ritual, probablemente utilizados en prácticas adivinatorias (litomancia), tenemos el precedente de los cantos rodados pintados de Mas d'Azil, que, aunque muy posteriores al utillaje que estamos presentando, podrían servir como base para formular una primitiva funcionalidad ritual de, por lo menos, algunos de los guijarros utilizados por el ser humano.

 (C) Paolo Virtuani, Corrieri della Sera. Santuario de las Amígdalas, Eritrea.

Incluso las grandes acumulaciones de bifaces, como la que se ha encontrado recientemente en Eritrea, pueden no ser acumulaciones naturales por procesos de lixiviación del estrato, sino votivas, realizadas en lagos o ríos que ya no existen; acumulaciones similares a los depósitos de armas metálicas que se encuentran en los lagos y ríos de Europa relacionadas con el carácter oracular atribuido a los cursos de agua.

(C) Nature. Bifaz de Kenia.
Aunque los arqueólogos no suelen otorgar validez a las dataciones establecidas por el aspecto de los útiles, ni mucho menos a los objetos encontrados en superficie fuera de contexto estratigráfico, en los bifaces cacereños parece haberse empleado una técnica de talla más primitiva que la de las herramientas del lago Turkana de Kenia, que por lo visto tienen cerca de 2 millones de años de antigüedad. ¡Quién sabe si el achelense de este Rift extremeño es tanto o más antiguo que el africano!

(C) PNAS, 28 de enero de 2012. Bifaces de Konso, Etiopía, del artículo "The characteristics and chronology of the earliest Acheulean at Konso, Ethiopia", de Beyene, Katoh, WoldeGabriel y otros autores.

As Rabascosas

Río y lugar de Ferrol perteneciente a la parroquia de Serantes. Se trata de un derivado del neutro plural latino pascua, "prado destinado a pastos": "concedimus vobis medietatem in vineas, in montes, in fontes, in pasco, vel repasco" (Celanova, s. X). El topónimo conserva su forma original en O Repasco (Vilariño de Conxo), mientras que en As Rabascosas, además del añadido del morfema derivativo, ha experimentado la esperable sonorización de la sorda intervocálica y asimilación vocálica e-á > a-á.

Lo interesante de este topónimo es el estudio de su contexto, que refuerza la propuesta de considerarlo relacionado con el latín pascua pues se sitúa entre el lugar de Bustelo y el de Pazos, todos ellos pertenecientes al campo semántico de la toponimia de ganadería. JJ Moralejo en su artículo "Arco(s), busto(s), pazo(s): ¿toponimia de ganadería?" menciona la cita de Varrón como prueba de que los lugares denominados Pazos (< Palatios) fueron fundos ganaderos: «eundem hunc locum [Palatium] a pecore dictum putant quidam» = se cree que este lugar de Palatio se denomina así por el ganado.

Por lo visto estos palatios fueron habitaciones de pastores, presentes en el registro arqueológico desde la Edad del Bronce: Best concluía que *palatiom "may be considered to be the proto-Indo-European technical term to designate the apsidal shepherd's house annex sheppy" (de JJ Moralejo).

Lo más frecuente es que pascua se encuentre en la toponimia de Galicia bajo la forma derivada Pascual, que puede confundirse con el antropónimo homónimo: A Horta de Pascual, A Pascuala, O Pascual... (Piel: "Bustum, pascua, veranea, hibernacula y términos análogos en la toponomástica del N.O. hispánico"). En nuestra toponimia también se registran: Pascuais, Pascais, O Pasco, A Pascua, A Pascual, Pascaleira, etc.

Es posible que el topónimo Bascuas sea una variante evolutiva de pascua, con sonorización de la sorda inicial y desinencia redundante de plural. Siento no encontrarle al apellido de nuestro admirado Don Edelmiro una etimología fluvial.

Finalizando con el Cancionero de Ripoll: como no podía ser de otra manera, la celebración cristianizada de la Pascua Florida festeja el aprilis tempore pagano, "quo nemus frondibus et pratum roseis ornatur floribus, iuventus tenera fervet amoribus". La llegada de la primavera, la resurrección de los campos, los prados ornados de flores: la Pascha Florida como aquella que pudo haber visto Ponce de León al llegar a Florida. Pero de estos rituales relacionados con la vegetación ya trataron con más extensión o mucho mejor Frazer y Blasco Ibáñez con su sacrílego "creo en la primavera, en la resurrección de los campos, en la mies que sale del terruño para alimentar con sus cabelleras doradas a los humanos". Así que aquí lo dejamos, ¡y santas pascuas!

domingo, 17 de febrero de 2013

El Neandertal de Mas d'Azil

A finales del siglo XIX Édouard Piette descubrió en la cueva de Mas d'Azil (Ariège, Francia) un omóplato grabado con un extraño ser de formas simiescas que no se atrevió a encuadrar en nuestra especie humana. De aspecto piloso, su cráneo es chato, la frente huidiza, presenta prognatismo facial y ausencia de mentón; "no se han encontrado en Europa fósiles que se puedan relacionar con semejante especie", dice Piette, "me parece que este grabado representa un simio antropomorfo pariente del Pithecanthropus" (Gravure du Mas d'Azil, Bulletins de la Société d'Anthropologie de Paris, 1901, vol. III, nº 3).

Tiene cierta gracia la afirmación de Piette sobre la inexistencia de fósiles europeos con prognatismo, ausencia de mentón y frente huidiza, principalmente porque estas características son exclusivas del Neandertal, especie humana endémica de Europa. Tal vez a Piette le pudo más la vergüenza, un rechazo inconsciente a emparentarse de alguna forma con este ser que considera infrahumano, que el afán científico de la búsqueda del conocimiento.

La cronología de la industria Aziliense se encuadra en pleno Holoceno, durante el Mesolítico previo al periodo Neolítico, alrededor del 10.000 a.C. Así pues, el retrato o autorretrato de este Neandertal es bastante reciente, lo que choca de frente con la hipótesis de que se extinguieron hacia el 35.000 a.C., antes de la llegada del hombre moderno a Europa. Quedan por averiguar bastantes cuestiones, entre ellas: qué especie humana realizó el grabado, o qué implica el testimonio de su existencia documentada casi anteayer... Pero supongo que son cuestiones menores al lado de las últimas investigaciones sobre estos humanos, que se ocupan de estudiar su capacidad musical innata para componer rap!

Barcarrota y Anafreita

En Portugal existen varios megalitos en lugares denominados Nave y Barca: Lomba da Barca (Nisa), Nave do Padre Santo (Nisa), Nave do Grou (Arronches), Nave Fria (Arronches)... En los dos primeros casos es evidente que el topónimo está motivado por la existencia del megalito, designándose el dolmen como nave del santo o barca. Nada de esto es extraño si tenemos en cuenta que en Menorca existe otro tipo de construcciones funerarias denominadas navetas. Por lo que parece el paralelismo entre los sepulcros prehistóricos y las embarcaciones es incuestionable en toda Europa noroccidental, donde formas y nomenclatura aluden constamente a los navíos, desde el Báltico, donde se registran en el Bronce enterramientos en barcos de piedra (stone ships o ship settings), hasta Lusitania.

"Por tanto, una cosa puede estar clara, el topónimo Barcarrota procede con seguridad de Albarcarrota, que a su vez deriva de albarca", dice Mira Caballos, y relata la leyenda local de la aparición de la Virgen a un pastor mientras cosía una abarca rota. A pesar de la seguridad manifestada por el autor, aquí no nos conformamos con este tipo de explicaciones naïf; entre otras objeciones, porque se da la casualidad de que entre el término de Barcarrota (Badajoz) y el de Valencia de Alcántara (Cáceres) se encuentra una de las mayores concentraciones de megalitos de Europa. 

Dolmen de El Milano, Barcarrota. (C) Ventero, en Celtiberia.net 2006.

Asímismo, en Anafreita (Friol, Lugo), documentado en la Edad Media como "nave fracta" (CODOLGA, año 934), se localiza una importante necrópolis megalítica en la que se encuentra el túmulo de Anafreita, también esnaquizado, como el de El Milano de Barcarrota y tantos otros, en busca de los tesoros de los mouros: "descubierta en el siglo XVI, durante la singular campaña del licenciado Vázquez de Orjas en busca de los tesoros de los 'gentiles galigrecos que poseyeron el Reyno de Galicia antes de los romanos'. Contiene grabados serpentiformes" (Ficha del túmulo de Anafreita, de Amigos do Arqueolóxico). Aunque el expolio de túmulos se autorizó oficialmente en esta época es muy probable que la costumbre ya viniera de antes, provocando la destrucción temprana de estos monumentos, así como la creación de los topónimos Barcarrota y Nave Fracta.

sábado, 9 de febrero de 2013

Xidoiros y Moustoirs

Xidoiro Areoso y Xidoiro Pedregoso son dos islotes próximos a la isla de Arousa; el primero cuenta con una importante necrópolis megalítica. La etimología del topónimo que ofrece Moralejo Lasso parte de la forma Guidoiros (Ghidoiros, con gheada), que explica por el gótico *wida, "guía". Desde este punto de vista los islotes servirían de guías o guiadoiros, referencias en la navegación costera, o marcas para ubicar caladeros y pesquerías.

No sabemos con certeza si la variante con gheada es resultado de la castellanización de un original Xidoiros, o si se trata de un original Guidoiros, con sonido oclusivo velar sonoro pronunciado como fricativo, Ghidoiros. Yo me inclino por un caso de castellanización, siendo Xidoiros el topónimo originario, tal vez del latín adjutorium, "protección, amparo, auxilio". En portugués ajudouro o ajudadouro tienen estos mismos significados, compatibles con la utilidad como refugios que los marineros de la zona podían darles a estos islotes. Si no es que los propios dólmenes de su necrópolis, en una época en que todavía no estaban cubiertos por las dunas, fueron designados como Adjutorios o refugios.

En esta línea de vincular el topónimo con la necrópolis megalítica, encontramos un sugerente étimo, tal vez más adecuado, en el galaico romano sciterium o scitorium, forma que se registra en la base de datos del CODOLGA: una ocurrencia de 1016 menciona el "scitorio Superato" = Monasterio de Sobrado. Este atípico vocablo procede del latín asciterium, homólogo de monasterium, término que, en el área celto atlántica por la que se disemina el megalitismo, a menudo se aplica a los lugares con dólmenes. En la Bretaña francesa tenemos numerosos casos de dólmenes denominados así: La Table de Noirmoutier en l'Île, el dolmen de Moustoir-Carnac, etc. "Le nom du lieu est ar voustoir, le moustoir, le moutier, parce que, dit la tradiction encore intacte, c'était lá le principal établissement des prêtres des faux dieux" (Duchatellier, 1851, en Bulletin Archaelogique. Association Bretonne de Saint Brieuc). La información folklórica que nos transmite Duchatellier aclara que los dólmenes eran considerados (seguramente lo fueron) monasterios o asciterios, templos de paganos, lugares de contemplación habitados por ascetas.

Uno de los scitorios de Xidoiros. (C) Anxo Martínez.
 
En la base de datos de Toponimia de Galicia existe el topónimo O Xidoiro en A Merca y en Palas de Rei, lo que sería un punto a favor de la forma Xidoiros.

viernes, 1 de febrero de 2013

Bozarrei

Que la toponimia peninsular del tipo Rei, Raíña, Rey, Reina, Real... no tiene nada que ver, por lo general, con Casa Real alguna es un hecho demostrado desde hace tiempo. Una excelente aproximación en el ámbito del leonés es el trabajo de Llamazares Sanjuán Rey, Reina y términos conexos en la toponimia leonesa (Lletres asturianes, 1993). Todos ellos son hidrónimos derivados, según se cree, de la base paleoeuropea rego, "regato", que se conserva tal cual en las lenguas del noroeste. De dicha forma en caso genitivo regi, derivarían estos topónimos sufriendo los mismos avatares evolutivos que su homónimo procedente del latín regem, "rey". Y digo derivarían porque en mi opinión también cabe la posibilidad de que provengan del hidrónimo prerromano galaico reve, "río".

En Lugo el doblemente microtopónimo Rei Chiquito no alude a un soberano de pequeña estatura o cativo, sino a un regato pequeño. Esta interpretación popular de los hidrónimos Rei / Rey (< Regi o Reve) como monarcas es mucho más antigua de lo que parece; según Varrón los habitantes del Lacio habían inventado una historia para explicar el nombre del río Tíber como motivado por el ahogamiento de un supuesto rey Tiberino en sus aguas (De lingua latina) y esta confusión se explica por ser el Tíber, rey en el sentido hidronímico. Más próximos tenemos los casos del Rey Pelayo en Covadonga, donde el Rey Pelayo (pelagium / pelagum > pelayo / playu / pelao / piago / pego / paio, etc. "poza de río") ha de ser el río surgente de la cueva empozado bajo ella; y el de la cueva kárstica del Rei Cintolo, con su río subterráneo.

Poza del Rey Pelayo bajo la cueva de Covadonga (Wikipedia).

Volviendo al topónimo Bozarrei (Pastoriza, Lugo), mencionado por Llamazares Sanjuán como Voz de Rey: se trata de una bouza situada junto a un regato, no de un bustum regi, "busto del arroyo", como indica este autor. JM Piel en su trabajo Bustum, Pascua, Veranea... ya había considerado a Bozarrei emparentado con el prerromano busto: "en una pronunciación regional de busto o en un cruce con voz estriba posiblemente Voz de Rey (Pastoriza, Lugo)". Pero en el caso que nos ocupa, el género femenino del primer formante del topónimo nos lleva a considerar que los Boz / Voz de nuestra toponimia, A Boz da Regueira (Cerdido), Fonte da Voz (Viveiro), Monte da Voz (Cambre), A Voz de Ver y A Voz de Orbazán (Vilalba), Río da Voz (San Sadurniño), etc. son variantes apocopadas del término de origen prerromano bouza.

Es altamente probable que el testimonio del cartulario de Meira "super illa hereditate de Bouzas de Rey" (año 1288) se refiera a este Bozarrei de Pastoriza. 

Captura de pantalla de la base de datos de la web Toponimia de Galicia con la ubicación del Rego de Bozarrei y el lugar de Bozarrei.