sábado, 22 de noviembre de 2014

Malleira a los Gaelaico Project

La etimología y su hija la onomástica son dos disciplinas lingüísticas desconocidas para la mayor parte de la gente. En general a la gente le importa bien poco que Astorga provenga de Asturica, Zaragoza de Caesar Augusta, o que bodeguero comparta etimología con boticario. ¿Eso para qué sirve? Aparentemente para nada. ¿Tiene valor económico? Pues no parece, así, a bote pronto... Asunto concluido. Y más en estos tiempos que padecen las Humanidades.

La inmensa mayoría desconoce que las lenguas habladas en la actualidad en la Península provienen del latín, salvo una. El latín, esa lengua que se mantuvo en la liturgia, y que, como el sánscrito, fue lengua sacra hasta hace bien poco. Las transformaciones, verídicas y fidedignas, bien estudiadas por expertos desde hace siglos, que ha sufrido el latín en su evolución a los romances, la ruina de la declinación, el nacimiento del artículo, la innovación en la formación del futuro mediante perífrasis (el significado del propio término perífrasis), la lenición y otras evoluciones fónicas escapan al entedimiento de la masa. Y como no las entiende, porque la Filología es una rama del saber ardua, que exige cierto esfuerzo intelectual o por lo menos que se lo den masticado (inexistente divulgación), no le interesan, son un tostón. La reacción de una persona normal, profana en la materia, ante estas cuestiones filológicas incompresibles que acabo de enunciar es pasar: secretamente pensará que son suposiciones indemostrables, pajas mentales de pedante, erudito o chiflado, observaciones inútiles carentes de fundamento, u ocurrencias risibles (bodeguero - boticario: ¡como si tuvieran algo que ver!).

En esta situación en la que los Moralejo, Bascuas, Menéndez Pidal, Krahe, Villar, Weston Joyce o Corominas son unos completos desconocidos, en la que existe un importante vacío cultural filológico, hace su aparición estelar el llamado Proyecto Gaelaico cosechando un éxito mediático sin precedentes: entrevistas en V Televisión, goteo constante de propuestas etimológicas en la prensa, debates en foros de Facebook, conferencias... Y de repente a una parte de ese público al que antes le parecía un rollo la toponimia, analfabeta funcional en el ámbito filológico, lamentablemente sin criterio científico alguno en este campo, le parecen dignas de tenerse en consideración las propuestas de los Gaelaico, más dignas incluso que el conocimiento filológico consolidado durante siglos. ¿Por qué este empecinamiento popular? Digámoslo ya, porque sus propuestas "revelan una relación evidente entre las lenguas gaélicas [celtas] y la lengua gallega" (cita de la web del P.G.). Ahora va a resultar que el gallego es una lengua goidélica.
Una de las camisetas del Proyecto Gaelaico, de venta en su web. Bien chula, por cierto.
Transmite la falsa identidad entre ghaelach y ghalegha, dando la impresión de que estamos ante la misma palabra.

Así, el Proyecto Gaelaico ha venido a llenar en falso ese vacío cultural filológico dándole al público fast food, la celticidad facilona, de la que se puede obtener un rápido beneficio económico: su web incluye enlaces para hacer donaciones, hacerse socio, o comprar camisetas. Pero por lo demás, lo único que resulta evidente es que la gente sigue sin tener los conocimientos necesarios para juzgar las inverosímiles propuestas lingüísticas de los Gaelaico, y estoy segura de que ni siquiera las lee o las entiende, incluso dudo de que las entiendan los propios autores.

Las nuevas hipótesis, en ciencia, demuestran su validez al someterse al filtro de los expertos, al peer review, no a la aprobación o a un "me gusta" otorgado por indocumentados en la materia, o aficionados cuyo interés no les otorga capacidad real de juzgar los errores o aciertos de una nueva propuesta que se presenta como académica, aunque encaja a la perfección en los Dindshenchas. Y mientras tanto, Bieito Romero, de Luar na Lubre, animándolos en Facebook, sin que se le conozca ninguna autoridad en el tema, porque sí, porque son rompedores y valientes. Y la comunidad de lingüistas en silencio sepulcral, salvo críticas puntuales.

Me pregunto qué podrá aportar, además de su sonoro nombre gaélico, Séamas Ó Direáin, un experto en swahili, lengua africana, a la inextricable relación entre el goidélico y el gallego. El único trabajo que he encontrado en que aborde el estudio de las lenguas goidélicas es un estudio de sociolingüística (The Survival and Growth of Gaelic Language Communities in the 21st Century: Back to the Future?), que nada aporta a los estudios diacrónicos, y aunque no se pretende que los miembros del Proyecto sean todos unos Matasovic, siempre es deseable la adecuación del curriculum en un equipo de investigación.

Pero detengámonos un instante en la metodología de las propuestas del colectivo. Según nos informan en su web parten de "una base lingüística sólida" y utilizan "el método comparativo". Todo se queda en agua de borrajas, en palabras vacías. Su nulo rigor científico se manifiesta en la sistemática falta de referencias bibliográficas: en una de las entradas más acertadas, que emparenta el hidrónimo Aviño (Valdoviño) con el goidélico abhain, "río", no mencionan a ninguno de los autores que han estudiado previamente esta archiconocida serie hidronímica (Avon, Ave, Avia, A Baña, etc). Se sabe, ya antes de que lo dijeran los Gaelaico, que es una serie hidronímica que remite a una base paleoeuropea o céltica, pero si no se menciona la autoría de la hipótesis el mérito recaerá inmerecidamente sobre ellos. A esto se le llama plagio, si no se debe a una falta de profesionalidad total.

Asimismo, el método comparativo brilla por su ausencia. No consiste, como podría parecerle al lego en la materia, en tirar del diccionario y encontrar palabras parecidas fonética y semanticamente, es necesario recurrir al corpus diacrónico, a las formas históricas documentadas en una y otra lengua, que posibilitarán la comparación, en virtud de la cual es imposible que Breamo (Pontedeume) provenga de Brí Mhór (gran altura, en gaélico) ya que se documenta en la Edad Media como Bredamo, a parte de que no se explica la pérdida de la -r final, conservada en otros topónimos gallegos como Vilamor. Les he hecho esta observación en su página de Facebook y he obtenido la callada por respuesta; cuando un lingüista reflexionaría y corregiría, ellos siguen a piñón fijo, pedaleando ligeros de equipaje no se sabe muy bien hacia donde.

Quod erat demostrandum. ¿Cuál es la tesis central del Proyecto Gaelaico? Tras leer la Introducción al Proyecto Gaelaico se formula claramente: "que en Galicia se habló una lengua celta goidélica".

Si bien es cierto que en la lengua gallega y en su toponimia se conserva un sustrato céltico, lo cual ha sido ya demostrado por varios autores (v. p. ej. "Topónimos célticos en Galicia", de JJ Moralejo), es imposible que esa lengua celta hablada en Galicia fuese una lengua de la rama goidélica, simplemente porque en la epigrafía romana galaica se conserva la onomástica nativa, prerromana, que acredita la mayor antigüedad de la lengua céltica hablada en Galicia con respecto a las lenguas goidélicas, que son producto de una escisión relativamente reciente del céltico insular (gaélico y britónico). Es decir, para que en Galicia se hubiese hablado gaélico, la lengua tendría que haberse introducido hace muy poco, posibilidad que incluso contempla el equipo Gaelaico: tal vez traída "por los pueblos britanos al huir de los ejércitos anglosajones" (cita de su Introducción). Imagino que de haber sido así, habría quedado constancia histórica, pero con ello se reduciría la celticidad gallega a una visita accidental, como la del bretón Maeloc, de paso que se ignorarían documentos antiquísimos y probatorios más interesantes, como el Apana, Celtica Supertamarica.



Podríamos finalizar examinando la afirmación de que "esa identidad compartida queda patente incluso en los nombres de sus lenguas actuales. Sus nombres son demasiado parecidos para ser fruto de la casualidad simplemente:
Gaeilge, Gàidhlig, Gaelg, Galego"

Es evidente la identidad etimológica de los tres primeros términos en, respectivamente, irlandés, escocés y manés. Son variantes de una palabra que tuvo una d, una d que se aspiró y acabó por desaparecer en la pronunciación. Su existencia viene refrendada por su conservación en la escritura de la palabra en escocés, Gàidhlig, y por la equivalencia entre los términos gaélico y goidélico. Pero la similitud con la palabra galego no es más que un fruto de la casualidad, a pesar de las camisetas; y para demostrar lo contrario habría que presuponer una forma inexistente *cadellaicos, y una *Cadellaecia, cuando la documentación más antigua nos habla siempre de callaicos o kallaikoi.

Pero mejor será rematar reflexionando sobre su concepto de celticidad, que nos exponen en su Introducción: "los gallegos perdieron todo derecho a ser celtas cuando perdieron la lengua o lenguas celtas que se hablaron en el noroeste peninsular". 

8 comentarios:

Breo Abreu dijo...

Boa noite senhora Galindez, permita-me uma análise critica do seu artigo.
1- Se você ser galega, acho obsceno o fato da sua página estar em castelhano. Dada a situação atual da língua e a cultura galega.
2- Acho desproporcionada a sua critica, e cheia de muitos juízos gratuitos e mesmo falsos. Também os tem acertados.
3- “La inmensa mayoría desconoce que las lenguas habladas en la actualidad en la Península provienen del latín”. Falso, coido que todo o que foi a escola ou liceu, o que lhe surpreendera será afirmações tais coma que o galego não procederes do latim.
4- “la Filología es una rama del saber ardua, que exige cierto esfuerzo intelectual o por lo menos que se lo den masticado (inexistente divulgación), no le interesan, son un tostón” . O meu campo de conhecimento profissional é a física. Tudo o que você disso sobre a filologia, aplicasse a muitíssimas outras ramas do conhecimento. Embora não concordo totalmente coa sua afirmação, pois coido que a etimologia gosta muito, e os Gaelaico o tenhem demostrado. Em todos os anos que tive que suportar o espanholizador e alienante sistema “educativo” galego, quase que nunca se tocou o tema da etimologia, salvo algumas vezes na aula de Castelhano, onde se afirmou, o galego ser dialeto do castelhano. Posso assegurar, que eu teria disfrutado com aulas sobre filologia.
5- „La reacción de una persona normal“. Estou certo de que você tem ido ao doutor alguma vez. Eu também. Quase que sempre fico coa impressão de ter sido tomado por parvo. Não subestime aos demais.
6- „Así, el Proyecto Gaelaico ha venido a llenar en falso ese vacío cultural filológico dándole al público fast food, la celticidad facilona“ . Ataque ao Projecto coa publicação de das etimologias corretas, e os erros que cometen. Por cero, esse fas food, parecem menos grave que este outro:
http://elpais.com/elpais/2014/11/14/ciencia/1415985974_376968.html
perverso, continuo e promovido por um jornal com muitíssimo mais impacto ca o sermosgaliza. Pergunta: que problema tem você na verdade?

6- „Y la comunidad de lingüistas en silencio sepulcral.“ Suponho, porque não é mais ca uma página no Face Book coma muitíssima outras. Que quer fazer, proibir que se reúnam, que escrevam? Estão habituados demais ao fascismo na Espanha.


7- „Todo se queda en agua de borrajas, en palabras vacías“ Não som linguista, mais essa impressão também a tenho tido. Não entanto, tenho que dizer que tenham feito propostas interessantes. Por exemplo, sobre a palavra gaita. Que a palavra podia estar relacionada co vento e não co fole, como propõe Corominas, já tinha sido adiantada por Higinio Martins. Pessoalmente, já tinha reparado na possibilidade, pois o meu pai fai gaitas com juncos e outras ervas, que não tenhem fole. Coido que o erro de Corominas, consiste em caracterizar ao instrumento pelo fol. No norte de Portugal, a gaita chamasse gaita de fole, em contraposição da que não o tem. Abert Einstein dizia „deus não joga aos dados“. Agora bem, Ele não é deus, e pode estar errado. Corominas, também.
O dados que aportam sobre o libro do autor Suíço sobre os verbos ser/estar em gaélico antigo, parecem muito interessante. Eu não qualificaria isso de „borrajas“. Além disso tenho que dizer que Robert Omnes já tinha falado disso.

8- „pero si no se menciona la autoría de la hipótesis el mérito recaerá inmerecidamente sobre ellos.“
Concordo. Tenhem que citar as fontes.

9- „es imposible que Breamo (Pontedeume) provenga de Brí Mhór (gran altura, en gaélico) ya que se documenta en la Edad Media como Bredamo. Les he hecho esta observación en su página de Facebook y he obtenido la callada por respuesta; cuando un lingüista reflexionaría y corregiría, ellos siguen a piñón fijo, pedaleando ligeros de equipaje no se sabe muy bien hacia donde.“ Concordo.

Escreveu uma pessoa normal.
Boa Noite.

O dijo...

Metem a çoca, mesmo o topônimo espanholizado "Manzaneda", Maceda de Trives, explicam com origem no gaélico.
Quando lhes fizem ver o absurdo, ainda retrucárom, como se nada compreendessem...
Essa é outra, como se as falas gaélicas atuais fossem a raiz, sem pensar que de haver alguma relação entre uma palavra galega atual e o gaélico, esta viria por um céltico arcaico comum...

Grato polo teu post.

Archeoten. dijo...

Resume dum dialogo de sordos: faz um tempo mandei-lhes de jeito privado pelo chat do seu facebook uma critica a sua etimologia da palavra capelada, tras um tempo sem resposta pela sua parte, e sem que quitaram ou cambiaram a entrada sobre a Capela ou ao menos incluiram essa possivilidade, e vendo que volviam a colgar uma entrada sobre a palavra Capelada dizindo o mesmo de antes decidim cortar e pegar o mesmo comentario que lhes enviara em privado como resposta publica nessa última entrada do facebook, isto é o que aconteceu:

(Eu)
Olá

Penso não se pode descartar em quanto ao topónimo Capelada o sentido de Serra “como coberta pelo CAPELO", capelo= “capa pequena, capuz”, figurado "capa de nuvens baixas ou névoa sobre o cimo de um monte"; do mesmo jeito que manto> dim. mantelo. Por por um exemplo duma cantiga bem conhecido no folclore popular galego: "Cando o Pico-sagro pòn capelo, meniñas d'a Ulla, cubride o mantelo" (Marcial Valadares, Dicc. Galego-Castelhano), mais exemplos: http://sli.uvigo.es/DdD/ddd_pescuda.php?pescuda=Capelo...

visto desde a costa que baixa ao Santo André esse fenómeno meteorológico resulta abundo vistoso (e pares que bastante frecuente por um fenômeno que me comentarom que tem que ver coa diferencia de termperaturas entre o aire da serra o mar (?))

Um Saúdo

(Resposta Gaelaico)
Non é unha característica distintiva única. A brétema é común en tódalas serras costeiras. Na zona de Cedeira, Cariño e Ortiguiera, A Capelada é a única serra con cabalos, eguas e poldros ata chegar á Faladoira.

(Eu)
Ter cavalos tampouco entendo que seja "distintivo" de uma Serra, apenas há que passear pelo monte ...por certo na Serra da Faladoira também há cavalos (tenho-os visto abundo de vezes lá).

Por outro lado o que digo não é que seja "distintivo" senão que é "significativo" e entendo que bem visível neste caso, igualmente o Capelo do Pico Sacro tampouco é distintivo desse monte, dá-se em outros tantos montes e serras, más é o suficientemente visível, e significativo para os que o vêm para qie uma cantiga o destaque, noutra ocasiões pelo mesmo feito ate se poda criar-se um topónimo que destaque este fenômeno entre outros que pudera descatar (como ter cavalos, toxos, ou pinheiros ...) que igualmente não são "distintivos" mas sim -e isto é o realmente importante- "significativos" para a gente que pôm esse nome a um sitio determinado

De igual jeito que num mosteiro ou castro achemos pedras tampouco é distintivo porque, obviamente, em todos há ..mas se os vizinhos utilizam o castro ou o mosteiro abandoado como "canteira" para conseguir pedras para as suas casas, esse feito (que num castro ou mosteiro se achem pedras) sim se volve nao distintivo sim se volve o suficientemente significativo para que esse lugar se denomina como Pedreira, Pedreiruga (por caída do d intervocalico), Pereiruga, Pereiro/Pedreiro, etc. ... que não seja distintivo não é em sim um argumento em sim próprio, o problema é se é o "suficientemente" significativo visual ou funcionalmente para dar nome ao lugar ...ainda que não resulte igualmente "distintivo"

Um Saúdo

Postdata: quero aclarar que esta etimologia não é ocorrência minha (eu sou arqueólogo não filólogo) mas de feito há filólogos que já a têm publicado, eu isto o escutei simplesmente da boca dum filólogo num Congresso sobre o Património de essa Serra no que eu participava: ele falava do seu (toponimia) e eu do meu, e um escutava ao outro


Epilogo: Depois de esto último a su responta foi um evasiba que vinha a dicer, "pode ser, ou nao ser" "pode ser o que dis ti ou que dizemos nós, quen sabe?" e me conminabam a que explica-se se "outra teoria explicava tantos toponimos como a sua" ...hoje em dia sigo pensando que indo um por um essa quantidade de toponimos "explicados" foi decimada um por um, e o edificio enteiro cada vez parece ter mais a inmensa solidez de um castelo de naipes


Archeoten. dijo...

Acrescento que a minha primeira critica foi acompanhada de uma "significativa" foto do capelo sobre A Capelada quando esta cae ao mar nos acantilados de St. André de Teijido, que sacara um dia de verão

Paulo Martinez Lema dijo...

"Pindo", segundo eles de um suposto "Binn Dubh" 'monte preto'. Fago-lhes ver que há outros topónimos em Galiza e Portugal com a mesma forma, e mesmo derivados inequivocamente romances ("Pindelo" etc.), com avondosa documentação medieval que fazem lógica a sua vinculação com o fitónimo "pino" (gal-port. "pinho"). Isto num post considerabelmente longo, que mesmo partilhei na página de facebook do Pindo. Os gaelaicos nem sequer me contestam.
"Catoira", segundo eles de Cath Dobhair 'a batalha do rio'. Por suposto, sem aduzir testemunhos documentais, nem explicar a evolução fonética desse sintagma etc. etc. Explico-lhes que, em realidade, tanto o Catoira da ria da Arouça como os outros "Catoira" existentes podem explicar-se mais satisfatoriamente como derivados deverbais de "catar", com sufixo -oira, e que este sufixo, aliás, alterna com a variante -doira, de jeito que temos Catoira / Catadoiro etc. E, cousa insólita, mesmo fago algo que eles nunca fazem: remeto-os para bibliografia especializada (Gonzalo Navaza tem trabalhado esta série toponímica).
Resposta que me dão, com um ponto de agressividade verbal e prepotência que me fascina: "Tamén temos Douro e Doiro. Que pretendes explicar con iso?"
Wow!
A partir desse momento decidim invertir o meu tempo em questões mais urgentes e satisfatorias. Como caçar biosbardos com laço e assim...

Andregoto Galíndez dijo...

Sr. Breo, se concorda en dous aspectos fundamentais da miña exposición, isto é, a necesidade de manexar bibliografía e corpus diacrónico para facer unha aproximación científica ao tema, como non está de acordo noutro? As novas ideas en ciencia acadan validez ao someterse ao filtro dos expertos, ao peer review, non a aprobación ou a un "gústame" de indocumentados ou aficionados. Eu non me meto a opinar sobre o seu campo (Física), respete vostede o meu (Lingüística). Que terá que ver que lle guste a toponimia coa súa capacidade real de xulgar os erros ou acertos dunha nova proposta que vai de, ou pretende ser, académica?
En canto á miña eleción lingüística, non lle incumbe. A prensa non a leo. E o tema do peche da páxina de Facebook sacouno vostede a colación, non eu.
Obrigada

vilaselle vilaselle dijo...

Moveronche os marcos

Andregoto Galíndez dijo...

Non ho! están a mexar neles (non me refiro aos Gaelaico, aclaro), e temos que dicir que chove.