viernes, 24 de julio de 2015

Vikingos en Ares

En la ría de Ares, además del mítico pecio "Vikingo" de la cala de Estacas, aquel que en 1979 había que reflotar a toda costa con el lema ya olvidado de "fora o Vikingo!", hubo un desembarco normando histórico que tal vez esté en la base del folklore moderno del barco vikingo hundido cuyos restos fabulosos han sido identificados por algunos buceadores con los del Urquiola, en la otra punta.

Aquel pasaje del geógrafo romano Pomponio Mela, que mencionaba los nombres de las rías que formaban el golfo Ártabro hace dos milenios va esclareciéndose algo más con la aportación del Catastro de Ensenada en donde vemos que el nombre de la ría de Ares era en el siglo XVIII el de Junqueras. Así, la corrección de Monteagudo al texto de Mela, que transformaba el "per alia Ducanaris exit" en "per alia dua Anaris exit", suponiendo un *Anaris que sería el étimo de Ares, no se sostiene, ya que el nombre de la ría era otro en la antigüedad. 

A la vista de este Junqueras del Catastro parece probable que el Ducanaris de los códices sea una mala copia de un hidrónimo original Iuncaris / Iuncarias o similar. De hecho en algún códice aparece Iucanaris (De situ orbis).

Situación de Ares en la ría de Junqueras según el Catastro de Ensenada.

Pero no solo en el Catastro de Ensenada aparece el nombre antiguo de la ría de Ares, también en De viis maris (Roger de Howden, s. XII): "Portus de Iunckaire est latus et profundus, et in medio introitus illius, est insola que dicitur Marole". Definiéndose como el golfo Ártabro, amplio.

Fue por lo tanto en el golfo Ártabro, en la ría de Xunqueiras (actual ría de Ares), donde se produjo el desembarco vikingo del año 968, y desde allí llegaron a Santiago por el camino inglés, como cabría esperar tratándose de hombres del norte: "Cumque Normani ex portu qui Juncariae dicitur venientes, & Illiam tendentes, partes istas depraedarentur".

lunes, 20 de julio de 2015

Monte de Sesos, Nenos - Sedes

El topónimo Sesos de la minuta cartográfica del IGN (1942), aunque bien podría ser una pronunciación a la castellana del gallego Seixos, al aparecer en la parroquia naronesa de Sedes nos da la pista para formular que podría tratarse de un caso de toponimia redundante.

En la base de datos de Du Cange se explica que sessa y sessus son variantes de sedes, cuya principal acepción es la de "locus idoneus ad construendum ædificium". En la documentación medieval gallega las sedes que más se mencionan son las de molino, sessigas molinarum, pero el Monte de Sesos no es el lugar idóneo para fundar un molino, ni tampoco una salina (sedes salinaria), ni un puerto (sedes navium), además de no haber seixo en él; en cambio, en la lista de tipos de sedes de Du Cange aparece una, la sedes simulacrorum o "loca in quibus fixa erant paganorum simulacra", que le va que ni pintada a la necrópolis tumular que se desarrolla a lo largo del cordal formado por el Monte de Sesos y Campo de Nenos. En gaélico el término sidh, "colina sagrada, túmulo", también se vincula al latín sedes, y partiría de la misma especialización semántica que las sedes simulacrorum de Du Cange.

Una de las mámoas del Monte de Seixo o tal vez, mejor, de Sesos.

Es llamativa también la gran cantidad de necrópolis y yacimientos arqueológicos situados en lugares cuyo topónimo contiene la palabra Seixo, lo que apunta hacia la posibilidad de una confusión entre el seixo, "cuarzo", y el seso, "sede, sitio". En particular en el caso naronés, la presencia del topónimo adyacente Nenos, considerado por un ilustre historiador del concello como una ultracorrección de un original *Niños, "nidos", por la presencia de las mámoas que podrían parecer enormes nidos, incidiría en el carácter sacro del lugar si se tratase, como pienso, del resultado del céltico nemeton, "santuario, camposanto". Para sostener esta hipótesis pensamos en una relajación exagerada de la pronunciación del grupo nd, que normalmente se conserva en gallego: Nemitos > Nendos (arciprestazgo de la provincia de A Coruña) > Nenos (Sedes, Narón).

Abundando en la posible confusión entre el seso y el seixo, cabría señalar la existencia de un puerto en O Seixo (Fene), cuyo topónimo podría remitir a un *sessus (navium), o incluso de un *Sessionem > Gijón (cfr. en francés: Sedes navium, Siege de nefs).

domingo, 19 de julio de 2015

Sepulturas antiquissimas ao norte do cabo Mondego


Francisco António Rapozo. fecit.
Sepulturas antiquissimas situadas ao norte do cabo Mondego entre a villa de Quiaios e a praia do mar occeano.

Hum continuado e forte vento Sul-d'-Oeste descobrio, fazendo removêr para outra parte a grande quantidade d'areia que ali se achava amontoada, e que athé a quella época deixou ignorar a existencia de taes Monumentos: segundo a tradição da quelles povos acharam-se dentro destas Sepulturas óssos d'Esqueletos humânos com desmarcada grandeza, figurando elles o tamanho da Caveira que acharaõ com o de um cantâro de conduzir agoa. Em 1781, o Desenhador e seus dois Irmaõs excitados pela curiosidade de verificarem a noticia de tão extraordinaria grandeza, mandaram principiar a fazer algumas escavações, e não achando vestigio algum, abandonarão a quelle trabalho para seguirem a commissão de que estaban incumbidos.
N.B. A figura que se vê proxima a uma das Sepulturas serve como de petipe para se ajuizar da grandeza do objecto.

Los puntos cardinales y sus marcadores en el paisaje, con una nota sobre Don Carnal


Historia de Hita y su Arcipreste, de Manuel Criado del Val.

El juego de palabras entre cardenal y carnal se sustenta en la pronunciación relajada de la vocal pretónica, card(e)nal > carnal, y resuelve la intención oculta de la historia de Don Carnal y Doña Cuaresma del Libro del Buen Amor, que no es otra que una crítica a la inmoralidad de los prelados, Cardenales / Carnales que no guardan los preceptos de la Iglesia.

Esta pronunciación relajada se observa también en gaélico escocés, donde cardine > carne > cairn. El término cardine se utilizaba para referirse a los puntos geodésicos de las mediciones efectuadas por los agrimensores, que habitualmente se señalaban con un marcador consistente en un cúmulo de piedras que recibía el mismo nombre que el punto: Fetter Cardine (S. XVII) > Fettercairn.

Es posible que en la Península algunos de los topónimos del tipo Carneiro / Carnero, sean asimismo derivados de carne < cardine.

jueves, 16 de julio de 2015

El caballo-perro indoeuropeo

En uno de sus fascinantes y divertidos ensayos Stephen Jay Gould se dedica a intentar averiguar de dónde proviene la idea de comparar, en la bibliografía científica, al Eohippus, el diminuto antepasado de los caballos, con un perro de caza, concretamente con un fox terrier, aunque la raza sea aquí irrelevante. En su ensayo ("The Case of the Creeping Fox Terrier Clone") queda claro que al autor le sorprende un símil ajeno por completo a sus vivencias culturales, y puesto que carece de base científica reprueba su continua aparición en los libros de texto. Hay que decir también que Jay Gould no consigue explicar la base del símil, y se limita a rastrear sus primeras apariciones en la bibliografía científica de habla inglesa.

En la Enciclopedia of Indo-European Culture, de Douglas Q. Adams, se recoge la idea que han sostenido algunos autores (p. ej. Wescott) de que el indoeuropeo ekwos, "caballo", podría ser un derivado temático de kuon, "perro", para finalmente descartar la posibilidad por la distancia semántica entre ambos referentes a pesar de que "some American Indian tribes did employ the word for 'dog' to the newly introduced horse".

Antes de rechazar por completo la identidad lingüístico-cultural entre perros y caballos podríamos repasar una leyenda galesa en la que el rey Arturo sale de caza con su lebrel, llamado Cabal o Cavall / Cafall, esto es, Caballo: "Est ibi cumulus lapidum, et unus lapis superpositus super congestum, cum vestigio canis in eo. Quando venatus est porcum Troynt, impressit Cabal, qui erat canis Arthuri militis, vestigium in lapide, et Arthur postea congregavit congestum lapidum sub lapide in quo erat vestigium canis sui, et vocatur Carn Cabal" (The Mabinogion, de Charlotte Guest). Por lo visto, lo que en el texto se define como canis, "perro", no era otra cosa que un caballo llamado, para más señas, Caballo. Por si quedaran dudas, son los caballos, y no los perros, los que aparecen en el foklore popular para explicar los petroglifos en forma de herradura: aquí el caballo de Arturo, en España el de Santiago.


Podenco o caballo blanco de Cherhill - Wiltshire.

Hace unos años Olaf Swarbrick, un veterinario jubilado, sostenía que el caballo blanco de Uffington no era un caballo, sino un lebrel o podenco, lo que los ingleses llaman hound. Dada la más que probable identidad lingüístico-cultural que hubo en el pasado entre el estilizado perro de caza y el caballo de caza (v. inglés hunter = podenco y caballo de caza), la discusión sobre si se trata de uno u otro carece de sentido, y solo sirve para reforzar aquella similitud que tanto molestaba a Jay Gould.

Es por esto que el héroe del Ulster que lleva el nombre de Perro, Chulainn, se representa en forma de potrillo (Jean Markale, The Epics of the Celtic Ireland).


martes, 14 de julio de 2015

Los siete infantes galaico-portugueses

Existe una leyenda gallega en Sarria (Lugo), recogida por Leandro Carré Alvarellos en Las leyendas tradicionales gallegas, sobre siete hermanos nacidos de un solo parto. La madre, aprovechando la ausencia de su marido, manda ahogar a seis de ellos antes de que se descubra el parto múltiple, por miedo y vergüenza; la explicación a su miedo se verá en las versiones portuguesas. De camino al río, la cesta con los bebés es interceptada por su padre, que los salva de morir ahogados y los cría a escondidas hasta que finalmente los presenta en la corte el día de la fiesta por la mayoría de edad del primogénito. La madre al verlos muere fulminada de la impresión.

La leyenda portuguesa, que conserva dos versiones en la Gallaecia Bracarense, una en Chaves y otra en Beça (Serra do Barroso, Montalegre), la recoge Leite de Vasconcelos.

La de Chaves es como sigue: "nesta vila houve hua mulher cazada chamada de alcunha - a gralha - que notando a outra tamben cazada parir de hua vez dous filhos, o que não podia ser, sem seren de diversos homens, parira sete de un ventre, dos quaes deixando ficar hum, mandara por hua criada afogar os mais, a quem encontrando o amo, marido da sobredita, averiguada a simplicidade da sua mulher, os mandara baptizar, e criar en diversos lugares, recomendando á criada segredo, e que lhe dicesse os tinha afogado. Passados 5 anos os mandou seu Pai buscar, e juntos os fes vestir da mesma sorte que o que ficara en caza, entregando-os todos á dita sua May. Estes 7 filhos mandarão fazer hua Capella que dedicarão a S. Domingos na Collegiada desta Villa chamada a Capella dos Gralhos - e cada hum sua, fora da mesma Villa, descobrindose de huas a outras, e todas de qualquer dellas, das quaes se diz ser hua a de S. Barbara no Outeiro de Valdanta" (O Archeologo Portugués, vol. III, 1987). Es interesante el vínculo entre las antas- capillas, así como la capacidad de los megalitos de generar folklore. No hay que pasar por alto, tampoco, la intervisibilidad de los megalitos en el paisaje.

La de Beça muestra más coincidencias con la de Sarria: aparece vinculada a las ruinas de una torre, y la madre muere de la impresión al ver a sus seis hijos supuestamente ahogados. Pero también, como en la de Chaves, los siete infantes reciben el alcume de Grallos (O Archeologo Portugués, vol. II, 1986). Un tercer personaje se vincula con el linaje de los infantes, el morisco Ladrão Gaiam o Guaiam, alcalde de Santarem, que recuerda a Mudarra, el octavo hermano.

En la geografía portuguesa existen además algunos lugares muy probablemente vinculados con la leyenda de los siete infantes, como el topónimo Torre de Dona Chama en Mirandela (< Flamula, tía política de los infantes), Val da Espera en Sabugueiro - Serra da Estrela* (aparece como Espeja en la versión castellana, y después se explica su transformación en Valle de la Espera, topónimo inexistente en España; es el lugar donde el traidor Roy Vaasquez es herido y apresado por Mudarra), Saldanha en Mogadouro, río Febros en Vila Nova de Gaia, o Maia en Oporto (Amaya en la versión castellana, con el artículo galaico-portugués amalgamado).

Todo ello nos hace sospechar que en lo que respecta a esta parte, el germen de la gesta castellana pertenece al folklore galaico-portugués, desarrollando el tema del fatum, fado o maldición que afecta al séptimo hijo varón si los anteriores también son varones. En la gesta de los Siete Infantes de Salas el destino fadado del menor de ellos, Gonzalo, se deduce porque es él el que desencadena la tragedia en una sucesión imparable de consecuencias causadas por su comportamiento violento.

*El orónimo A Estrela derivaría asimismo de Asperela > Asprela > Astrela, con sustitución del grupo pr por tr en virtud del conocido fenómeno de etimología popular, siendo por lo tanto también un derivado de aspera, "terreno quebrado", como A Espera.

jueves, 9 de julio de 2015

De la thiuda al feudo, y a la deuda

Se han propuesto varias etimologías para explicar el origen de la palabra feudo, entre ellas el latín foedus, sustentada historicamente en el supuesto tratado de hospitalidad suscrito por romanos y germanos; el latín fides; o incluso la original e inverosímil idea que suscribe el Padre Santa Rosa de Viterbo, que la considera las siglas  "das seguintes palavras: Fidelis, Ero, Vobis, Domino, Vero, Meo" = os seré fiel, mi verdadero señor, o cosa semejante.

Varios autores como Pena Graña o Piggott, y ultimamente muchísimos más, han defendido con buena base que el sistema feudal medieval hunde sus raíces en las sociedades de jefatura (chiefdoms) prehistóricos de la Edad del Hierro, y en atención a ellos presentaré la que me parece la hipótesis etimológica más probable, que nos lleva del término paleoeuropeo que designa la elitista y principesca sociedad de jefatura, touto (Osco) / tauta (Lituano) / tuah (Irlandés) / toudo (Lusitano) / þiuda (Gótico), etc. a los feudos medievales y actuales, en los que el pacto de jefatura entre nobles guerreros lleva siglos boqueando debido a las irrupciones de un tercero en discordia del cual nadie se acuerda, a no ser para sacarle rédito, el pueblo irmandiño, los sans-culottes, los príncipes de las Mareas.

Ni en los romances hispánicos ni en la lengua de los conquistadores normandos del reino sajón existía el sonido fricativo dental en posición inicial  [þ] que se encuentra en el Gótico þiuda o en el Antiguo Sajón þeod, "sociedad, asociación por un vínculo, comunidad", por lo que al introducir esta palabra en su propia lengua tuvieron que adaptarla al sonido más próximo que poseían [f], feudo, feod, "pacto, sociedad". Esta sustitución de la dental fricativa por una labiodental fricativa a veces sorda, otras sonora, es común en francés y se produce, como señala Jespersen, en otras posiciones distintas de la inicial: nif < nidu, parvis < paradisu (Language: Its Nature and Development). Muy probablemente la historia de la palabra feudo se explica, pues, por un préstamo del gótico al romance, en que el sonido [þ] de thiuda, "societas", es adaptado como [f] resultando la palabra feudo, en la que se mantienen las acepciones relativas a la simbiosis, al pacto, al deber entre las partes, a la deuda que implica toda relación feudovasallática. Es la misma deuda que todavía estamos obligados a pagar a los Thiudariks germanos.

domingo, 5 de julio de 2015

Una nueva mención al verraco desaparecido del puente de Xubia

Además de la del Padre Sarmiento, que en su Viaje a Galicia de 1745 nos contaba que "al salir en el mismo puente a la izquierda está un jabalí o puerco de piedra, como hay otro en el Ponte do Porco", habrá que contar con el interesante testimonio del Catastro de Ensenada, un poco posterior, que en la delimitación de San Julián de Narón nos detalla la ubicación del verraco en medio del puente, funcionando como mojón donde comienza y termina la delimitación del territorio:


"la qual se divide principiando en una figura de Zerdo que se halla en el medio de la Puente de Jubia, rrío avaxo siguiendo al marco do Pereiro [...] y de allí al arroyo o rrío de Prados, siguiendo avaxo asta el citado puente y motivada figura de piedra que se halla en el medio de la primera demarcación, su figura la del margen".


Delimitación de Narón (San Julián). (C) Catastro de Ensenada. Llama la atención la figura del territorio, que en lugar de ser un conjunto de líneas quebradas, como la mayor parte de los dibujos que vienen en los márgenes del Catastro, en este caso recuerda la forma de un verraco.

Verraco de Narahío, Puente de Ferrería, Narahío - San Saturnino.