sábado, 11 de noviembre de 2017

La pesca del salmón y el reo en el Eume en el siglo XVIII

He escuchado en varias ocasiones que el encoro de la hidroeléctrica del Eume ha acabado con el salmón en este río, pues los peces no pueden remontar la gigantesca represa para llegar a sus zonas de desove.

A esta explicación opondremos dos testimonios. En primer lugar el de mi abuelo, Eduardo de la Peña López de Neira, que fue un experto pescador de río, inspector de cotos de pesca y autor de un detallado estudio sobre los ríos salmoneros de España: "Indicaciones prácticas para la pesca deportiva en nuestros principales ríos salmoneros" (El salmón y su pesca en España, Madrid, 1945, Dirección General de Turismo). En su estudio se analizan pormenorizadamente los ríos salmoneros de España a un nivel de detalle microscópico, identificando por sus nombres los pozos salmoneros de cada río, tanto en el texto como en mapas desplegables hechos de su puño y letra en donde se recoge la exacta ubicación de los pozos de cada río, del Miño al Bidasoa.

Concretamente, en lo que al Eume se refiere dice que "la parte comprendida entre su desembocadura y la central eléctrica de la Ventureira, es la verdadera zona salmonera, habiendo en dicho tramo más de veinte pozos, de primera y segunda categoría, mereciendo destacarse como muy importantes los de Redondo, Ceboleira y la Ventureira, siendo el recorrido comprendido entre este último pozo y el de Benito, el trozo de río que guarda la casi totalidad de los salmones, o sea la zona más importante".


Demarcación de las zonas salmoneras y de pesca de reo en el Eume hacia 1945. Se identifican los pozos salmoneros por su número hasta llegar a la vieja central eléctrica de A Ventureira: 1. La Pedra, 2. La Hortiña, 3. Loureiro, 4. Escañotas, 5. O Caneiro, 6. Josende, 7. Calgrande, 8. Pozo das Vacas, 9. Ferrerías, 10. Don Domingo, 11. Benito, 12. Penedo do Corvo, 13. Fornelos, 14. Figueira, 15. Redondo, 16. Chao de Redondo, 17. Convento, 18. Santa Cristina, 19. Ceboleira, 20. As Forcadas, 21. El Parrote, 22. Ventureira (Eduardo de la Peña, "Indicaciones prácticas para la pesca deportiva...", 1945)

Por su testimonio sabemos que antes de la construcción del encoro en 1960, la zona salmonera del Eume estaba ya limitada, llegando sólo hasta la vieja central eléctrica de A Ventureira situada a escasos metros del encoro actual. Y esto era así por una razón natural que no tiene nada que ver, en el caso eumés, con represas e hidroeléctricas.

"El río Eume abunda de truchas y reos, que en el reinado del amabilísimo Carlos III principiaron a verse en la mesa real. También abunda de salmones, que en el mes de agosto aún son tan buenos como los del Miño en su mejor sazón, que es de enero a últimos de mayo. Harálo en el Eume la altura del Polo, y el modo de herir el sol según la posición del terreno. Tanto los reos como los salmones no corren todo el Eume pues no pasan de la Vitoreira, piedra situada en medio del Eume en la parroquia de S. Pedro de Eume, la cual les impide el subir; y de allí arriba sólo tiene truchas. El Prior de la Colegiata de Cabeiro como señor territorial tiene derecho exclusivo de pescar desde el puente de Puentedeume hasta la Vitureira; y sólo al Conde de Lemos se le tolera pescar promiscuamente con el Prior en pozo inmediato a Puentedeume" (pg. 167 del Diccionario Geográfico de España: La Coruña y Lugo, de Tomás López, ms. de la Biblioteca Nacional, siglo XVIII).


"Si haces una mosca perfecta, piensa que hay muchos maestros que montan mejor que tú", máxima del padre de mi abuelo acompañada de firma en forma de nudo de empate. Cuaderno de campo de Eduardo de la Peña Ibáñez.
(C) Dolores González de la Peña. Todos los derechos reservados.

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