lunes, 2 de julio de 2018

Una leyenda sobre la formación de las Rías Altas

En Google Earth cualquiera puede ver perfectamente que el origen geológico de las Rías Altas y el de las Baixas es distinto.

Las Rías Altas -sobre todo se perciben mejor las del Golfo Ártabro (Ferrol, Ares, Betanzos y O Burgo)-, siempre estuvieron en contacto con el océano, observándose un páleo-Golfo Ártabro idéntico al actual y sumergido por deslizamiento y ligero estiramiento de la plataforma continental a unos 150 km al norte de la costa, entre los puntos 1 (páleo-Cabo Ortegal) y 2 (páleo-chaflán de A Costa da Morte).

Por su parte, la costa oeste de Galicia, que llegaba hasta el punto 3 (páleo-Cabo Finisterre) a 600 km de la costa actual, sufrió un estiramiento mucho mayor, así como una fractura o rift en forma de depresión longitudinal paralela a la costa actual (punto 4) que cortó abruptamente los ríos del frente atlántico, que en algún caso cayeron en cascada al océano, como el Ézaro o Xallas. Esto explica por qué los ríos que forman las rías de la costa oeste de Galicia son cortos y encajonados; en realidad estamos viendo una pequeña parte de su recorrido, su nacimiento y tramo inicial, pues la desembocadura original hoy está sumergida 600 km al oeste, bajo el punto 3. Concretamente bajo mi número 3 intuyo lo que podría haber sido la desembocadura del páleo-Ulla en la páleo-Ría de Arousa.

Bajo el punto 3, desembocadura del río Ulla, a 700 km de Monterroso; sobre él, el cabo Finisterre cuando era todavía más finis terrae. (C) Google Earth y A. Galíndez.

Evidentemente, toda la parte de Galicia sumergida por estos antiquísimos procesos geológicos nunca tuvo nombres, pues por entonces, en eras geológicas de incierta denominación, no existíamos los seres humanos. Aunque quizá sí quede constancia de eventos posteriores consecuencia de estos procesos, pero ya dentro de una cronología humana, en forma de vestigios toponímicos y leyendas. 

Aunque resulte evidente esta interpretación de la imagen de satélite, a partir de la cual se deduce que las tierras sumergidas en el punto 3 formaron parte de Galicia hasta que se desprendieron de ella, conviene citar la opinión de un experto como Vidal Romaní: en 1996 plantea que la tectónica de placas dio lugar a “dos grandes eventos geodinámicos de la costa gallega [...]. En la costa oeste se producirá un estiramiento y adelgazamiento de la corteza que es la causa del fraccionamiento de la misma en un rosario de bloques que llega desde 600 km al oeste de la costa atlántica hasta la Galicia continental. En la costa norte, y como resultado de la colisión entre la placa euroasiática y la placa de Iberia, tendrá lugar entre el cretácico y el eoceno un breve intervalo de subducción, a consecuencia del cual se producirá el levantamiento del borde costero con la elevación del cabo Ortegal y la emersión de la rasa cantábrica, junto a la formación de la fosa oceánica que delimita la península Ibérica en su parte norte entre los Pirineos y cabo Ortegal” (1).

Son, pues, dos procesos distintos: en la formacion de las Rías Baixas hay estiramiento y ruptura, que crea dos perfiles de costa distintos (actual y sumergido), y en las Altas, elevación, lo que permite la conservación del perfil de costa duplicado en lo que hemos denominado páleo-Golfo Ártabro, con pequeñísimas diferencias que pasamos a evidenciar gracias al folklore de las Rías Altas.

Es muy conocida la leyenda etiológica según la cual Dios (sospechamos que está cristianizada, y que en la versión primitiva fue A Vella) descansó en la costa gallega apoyando su mano en la tierra; la huella de los dedos de Dios son los surcos de las Rías Baixas.

Es mucho menos conocida la leyenda de Abad (Moeche) de la carrera de las tres fuentes hermanas, estudiada por Bouza-Brey 1942, Risco 1962, y en 2016 por Víctor Alonso Troncoso en un artículo publicado en Anuario Brigantino ("El relato eumés de las tres fuentes hermanas: ¿un antiguo mito fluvial?").

La leyenda presenta la peculiaridad de que es única en el folklore gallego (2). En mi opinión se relaciona con la formación de las Rías Altas en época remota.

"Naceron tres fontes moi xuntas, como tres irmás e o mar prometéulles que lles daría unha persoa todolos anos á primeira das fontes que chegase deica il. As tres puxéronse a camiñar, mais coa envexa que se tiñan, algo cansas, botáronse a dormir, mais antes acordaron que a primeira que espertase había chamar polas outras. Espertóu unha, e en lugar de compril-a promesa de espertar ás outras, marchóu ela soia, caladiñamente e procurando que non a viran. Logo espertóu outra, e vendo que non a chamaran, marchóu furiosa, anque tamén caladamente, pra que non o soupese a terceira. Cando ésta acordóu, atopouse soia, e emprincipióu a correr como unha tola, choutando por riba de montes e penedos, e chegóu primeiro que as irmás. É o río das Pontes de García Rodríguez, que todolos anos tén de renda unha persoa que lle dá o mar, e por eso brúa tanto e é tan falso".

En el mito, como se ve, sólo se identifica claramente al río Eume, que aparece mencionado como "río das Pontes de García Rodríguez". Para las otras dos hermanas se han supuesto el río Sor y el Landro o bien el Masma, pues todos nacen próximos (en O Xistral). Pero dado que las hermanas corren juntas, podría defenderse con seguridad que una de ellas haya sido el Xubia, que además pasa por Moeche. En cuanto al Sor, cabe señalar su homonimia con el latín sor, "hermana", y el hecho de que su curso se forma en Ambosores (¿dos hermanas?) donde se juntan dos ríos. Xaverio Ballester tiene un interesante estudio (Deva y otros devaneos arqueoibéricos, 2009) sobre la tendencia paleoeuropea a nombrar los ríos como si se tratara de linajes humanos: el Marne ( < Matrona). En el sistema fluvial de las Three Sisters irlandesas (rios Barrow, Nore y Suir), el Suir lleva un nombre que en irlandes significa hermana (3).

Volviendo a nuestro mito fluvial: la carrera de las tres hermanas es una carrera geológica para formar la paleotopografía de las Rías Altas. Uno de los ríos alcanza el mar antes que los demás, y de ello queda constancia en la leyenda y en el perfil del antiguo Golfo Ártabro sumergido a 150 km de la costa actual, donde se observa un sistema fluvial primigenio ligeramente distinto al moderno, cuya estructura, de haberse mantenido en el tiempo lo suficiente, pudo haber sido observada por el ser humano y plasmada en forma de mito.


Alonso Troncoso encuentra evidencias de esta leyenda en las Islas Británicas, lo que le sirve, junto con el folklore de las ciudades asolagadas, para formar la hipótesis de su introducción en Galicia cuando el establecimiento bretón del siglo V d.C. En mi opinión, tanto el tipo de mito de la carrera de los tres ríos como el de las ciudades asolagadas, a ambos lados del océano Céltico, corresponden a mitos etiológicos de sociedades que presenciaron modificaciones importantes de su entorno natural costero.


Podemos concluir afirmando que las dos leyendas etiológicas sobre la formación de las rías gallegas (los dedos de la mano de Dios y la carrera de las tres fuentes hermanas) representan los dos diferentes procesos geológicos de formación de las Rías Baixas y Altas de Galicia.

(1) De Méndez y Rey, "Perspectiva histórica del conocimiento geológico de las rías gallegas", Journal of Iberian Geology, 2000.
(2) Me indica amablemente el profesor Marcial Tenreiro Bermúdez que la misma leyenda aparece diseminada en Portugal. Efectivamente: fue estudiada por Leite de Vasconcelos en sus Tradições populares de Portugal 1882 ("o somno dos ríos"), y en ella participan, según las versiones, tríadas de ríos diferentes. Guadiana, Tejo y Douro (v. de Mondim da Beira); Tamega, Douro y Tejo (v. de Famalicão); Douro, Tejo y Minho (v. de Porto); Mondego, Zezere y Alva (Serra da Estrela). La distribución de la leyenda en el ámbito galaico-lusitano imposibilita, en mi opinión, justificar su filiación bretona al aparecer en el país vecino, donde no hubo presencia histórica de colonos bretones.
(3) "On the rivers of Ireland, with the derivations of their names", Owen Connellan, 1869.

2 comentarios:

Daniel De Las Heras dijo...

Sí que o nivel do océano cambiou en múltiples ocasións, pero en épocas relativamente históricas, por exemplo fai uns 21000 anos, atopábase 125 metros por debaixo do nivel actual. E no interglacial RISS-WURM uns 6-9 metros por riba do nivel actual. Nembargantes, penso que fai bastantes centos de millóns de anos que o Monte Océanico de Galicia (ese situado ó Oeste de Galicia e con profundidades de menos de 700 metros) esgazouse e quedou sumerxido, e porbablemente o mesmo relevo e hidroxeografía de Galicia era moi diferente. Iso sí, fai 21000 anos a desembocadura dos ríos do seo Ártabro eran moi diferentes coma vostede ben menciona. Saúdos

Andregoto Galíndez dijo...

Ola Daniel! Por suposto, o movemento das placas terrestres que fixo que parte de Galicia quedara mergullada e separada ao oeste da actual costa data de hai millóns de anos, cando todavía non existiamos. Eu penso que estas lendas de cidades asolagadas, ríos que chegan antes ao mar que outros, os dedos de Deus, etc. reflexan paisaxes e cambios que percibiu o home nas nosas costas en momentos moi posteriores, recentes, pero nos que a paisaxe costeira continuaba evoluindo e non era como a de agora, cecáis eran máis visibles os restos hoxe afundidos, cecáis quedara parte ao descuberto cando o mar chegaba 125 metros baixo o nivel actual, o que motivou mitos diferentes para explicar a formación desas paleocostas. É un intento de cadrar lendas e realidade.