sábado, 27 de junio de 2009

El significado de los petroglifos de herradura y las huellas de ciervos


Laxe das Ferraduras de Fentáns, con huellas de artiodáctilos (ungulados de pezuñas pares o bifurcas) asociadas a círculos concéntricos

"Terminus si ungulam equi sculptam habuerit, terminum cursorium significat, et usque in fontem mittit, et ipse fons trifinium facit" (Latinus Togatus).

Si una piedra de término tiene grabada una herradura, es una piedra de término con símbolos (1), e indica que hay una fuente que forma un trifinium.

Desconocemos desde cuándo el símbolo parecido a la huella de un caballo o signo en U se usaba para señalar fuentes que a su vez limitaban territorios. El testimonio nos llega de un agrimensor romano, pero el sistema de señales puede ser anterior.

Lo llamativo es que la piedra no es propiamente el límite, sino que en ella se inscriben símbolos o primitivos mensajes que remiten al verdadero término, que en este caso es una fuente próxima.

En la península los petroglifos de herradura han tenido esta función, tal y como queda reflejado en varias leyendas que han perdurado a lo largo del tiempo vinculando estas marcas con fuentes:

- En Carbajales de la Encomienda la marca de herradura que aparece sobre El Sierro junto a varias cazoletas se atribuye a Santiago, que de un prodigioso salto pasó de allí hasta Fuentegrande -de monte a fonte- para enfrentarse a los moros (2).

- En Sopeña los petroglifos se atribuyen a señales de las herraduras del caballo de Santiago, que afincado en la peña saltó sobre Astorga, cayendo al otro lado de la ciudad, en un prado donde, al posarse el caballo, manaron cuatro fuentes -una de cada herradura- que son las llamadas "Fuentes de Santiago" (3).

- Fuentecilla de la patá del Cid: es tradición que cuando pasó por allí don Rodrigo Díaz de Vivar, y estando a punto de perecer de sed, una patada de Babieca hizo brotar un manantial de la roca y, a la vez, el caballo dejó señaladas las huellas de sus herraduras (4).

La fotografía que ilustra este breve apunte pertenece a otro tipo de término: "si ungulam pecoris bifurcam habuerit, de sub saxum egredientem aquam significat" (también del Latinus Togatus). Un término marcado por huellas de artiodáctilos, significa que bajo la piedra mana agua. Y tomando la parte por el todo, lo mismo cabría afirmar de las representaciones completas de ciervos; esta relación ciervos-agua se ha venido barajando en diversas ocasiones (para los ciervos y los círculos concéntricos que a menudo aparecen asociados a ellos) y podría verificarse si se acepta que las huellas de ciervos son en realidad una forma abreviada de representación del animal.


Ciervos de Outeiro de Campelos, Porto do Son (A Coruña)


(1) En algunos lugares no hay piedras escritas, sino con figuras, son los términos cursorios. V. Boecio: "quoniam aliquibus locis non sunt lapides scripti, sed in effigiem terminorum positi: quos cursorios vocamus".
(2) Petroglifos con forma de herradura.
(3) Luis Alonso Luengo, referencia tomada del artículo La Peña de Santiago, del blog de mi colega Juan Carlos Campos, La Tierra de los Amacos.
(4) Peña Herradura o las huellas del caballo del Cid, Pilar Hualde.

jueves, 18 de junio de 2009

Oleiros

En Galicia aparece el topónimo Oleiros por lo menos once veces (Nomenclator), y también es frecuente en el resto de la península (Olleros), en Francia (Oulière, Ollière). Manteniendo la etimología relacionada con el latín ollam, Sarmiento había pensado que serían topónimos que señalarían zonas de enterramientos: "[...] allí estaban las mámoas o selpucros de los romanos, con urnas, ollas o asados cinerarios. Lo mismo acaso de los lugares Oleyros, de ollarios". Es una idea que continúa Valladares en su Semanario Erudito: "al punto me salto, á la imaginación que se llamaban Oleyros de la voz Ollarios porque en lo antiguo se colocaban en aquel sitio las ollas Cinerarias, al modo que se llaman osarios los sitios en que se depositan los huesos. Fortifícase mi conjetura con lo que vi pues en donde vi muchas Mamoas allí estaba un lugar llamado Oleyros. El lugar de Oleyros cerca de la Puebla del Dean, y otro Oleyros cerca de Salvatierra del Miño tiene muchas Mamoas".

Tanto si son lugares donde había alfareros que hacían ollas, o si son áreas de enterramiento de urnas u ollas cinerarias, la etimología propuesta hasta aquí es el latín ollam, que parece provenir del latín clásico aullam.

En los textos medievales aparece otro término aulam, equivalente de iglesia, palacio, tiene un derivado aularios que puede aplicarse a sus habitantes o a construcciones anejas. La evolución coincide con la de oleiros (alfareros), aunque sin pérdida de la ele intervocálica propia del gallego posiblemente por un simple proceso de etimología popular o confusión con el término oleiros procedente de ollam.

Si el topónimo aplicado a estos lugares no se debe a que sean zonas contiguas a las primitivas aulas (iglesias o palacios), podría explicarse, para seguir manteniendo el interés de la idea de Sarmiento, por ser lugares donde había mámoas con cámaras dolménicas, similares a templos.

Cientos de años después, vuelve a producirse la misma confusión entre las ollas y las aulas que ya había puesto de manifiesto Plauto en su comedia Aulularia, de la olla o palatina, según se mire.

Una tercera posibilidad, en relación con la existencia de mámoas que podrían ser o verse como carboneras o txondorras, pasa por el término francés houlieres, "carboneros, hulleros". Es revelador que junto al lugar de Olleros de Sabero (León) haya habido un importante centro extractor de hulla; Lucas Mallada hizo un mapa de las concesiones mineras, cuyo epicentro era Olleros, “donde se concentra la mayor cantidad de carbón" (Hulleras de Sabero, historia rota).

sábado, 6 de junio de 2009

El Lejío

Cuando era pequeña y pasaba los veranos en Extremadura mi primera inquietud toponímica vino de la mano de este lugar, El Lejío. Mi tía le preguntó a otra señora dónde estaba su marido, y ésta le contestó "en el lejío", y a mí me pareció un lugar enigmático emparentado de alguna forma inexplicable con la lejía.

El Lejío dejó de usarse como topónimo porque la era donde se realizaba la trilla desapareció para albergar unas piscinas públicas, un centro cultural ("La Cultural") y este parque infantil. Tiempo después los habitantes de Las Casas de Millán vuelven a recuperar el viejo topónimo con su pronunciación tradicional.

El Lejío, del latín exitum, "terreno comunal a las afueras del núcleo de población". La forma extremeña ha perdido la -d- intervocálica procedente de la sorda latina -t-: illum exitum > el ejido > el ejío. El microtopónimo de Las Casas de Millán presenta la particularidad del artículo amalgamado al sustantivo, El Lejío.

El Lejío de Casas de Millán en 1975. (C) Domingo González García.

domingo, 31 de mayo de 2009

Esteiro

En un documento gallego del año 912 se donan unas posesiones en Vilagarcía de Arousa, entre ellas el lugar de "Alobre cum omnibus suis bonis, cum suo stario integro et combonas integras". Para más información sobre la construcción denominada combona (actual camboa o gamboa) se puede consultar en el blog de mi vecino Cossue, el artículo Vargo e Gamboa, donde nos explica la etimología de este término prerromano. También puede verse uno de estos cercos de piedra o pesquera para atrapar peces, en el magnífico artículo de Carrillo Boutureira publicado en el Anuario Brigantino (1999), La actividad pesquera en la Galicia de los ss. IX-XIII, a través de la diplomática medieval y la toponimia actual.

El documento gallego del s. X pone en relación un esteiro con unas combonas o pesqueras, lo que no resulta extraño si tenemos en cuenta que la etimología de esteiro es el latín aestuarium, "estero, estuario fluvial", lugar idóneo para la pesca. Sin embargo, existe otra palabra, STALARIUM, "vivario piscium", "palis in fluvio fixis ad sustinendum rete eisdem anexum in piscium capturam" = "criadero de peces", "palos fijados en el río para sostener una red y sus aparejos para la captura de peces" (Glosario de Du Cange, sub stalaria 2), que también resulta compatible con la evolución actual y con la presencia en el documento de otro tipo de pesquera. Así, es posible que la donación se refiera a una empalizada o STA(L)ARIUM > ESTEIRO, homónimo del esteiro procedente del latín AESTUARIUM.

STALARIUM es el origen, por otra parte, del sustantivo astillero, que viene a ser, por lo menos los primitivos, unos armazones de palos donde se encajaban las embarcaciones varadas para que no escorasen durante su construcción o reparación. De esta forma el gallego tendría dos términos patrimoniales derivados de STALARIUM, uno más antiguo, con pérdida de ele intervocálica (esteiro), y otro con conservación (estaleiro).

En este sentido, es mucho más que una coincidencia que el primer astillero de Ferrol se construyese en Esteiro: "en 1726 se principió de su orden [Felipe V] un arsenal en la villa de la Graña [...]; mas construidos estos buques, se observó que en la ribera oriental del sitio llamado Esteiro, había un parage mas oportuno y hondable en donde podría darse á la construcción cuanta estension se quisiese, se determinó hacer alli algunas gradas y en ellas se principió la construcción por los navios Asia, San Fernando y Castilla, la fragata Galga y el paquebote San Miguel. Estos ensayos manifestaron la acertada elección del nuevo astillero".

En el Diccionario Geográfico de Tomás López - Provincia de La Coruña (fol. 358), uno de sus informantes, Juan Antonio Pérez Fariña (de Pontedeume), se refiere al Real Astillero de Ferrol como "Real Esteiro y Villa del Ferrol", lo que demuestra, cuando menos, que la confusión por confluencia en la evolución de ambos étimos (aestuarium e stalarium) era un hecho.



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El 27 de junio de 2010 el profesor Porto Dapena dedica en su sección dominical "Con nome propio" un artículo al topónimo cedeirés Esteiro y evalúa la posibilidad stalarium expuesta en esta entrada. Sin duda creo que su contrastada opinión, que agradezco, servirá para juzgar mejor el acierto o desacierto de la hipótesis vertida aquí.

Esteiro, por Álvaro Porto Dapena.

domingo, 17 de mayo de 2009

Riberiego

En la epigrafía peninsular tenemos dos términos prerromanos REVE, "río", y BARAECUS, "de la vera", que son el origen del compuesto ri-beriego, que no significa otra cosa que "de la orilla del río". Es la hipótesis que viene defendiendo Villar y que no coincide con las formuladas hasta entonces, que proponen que ribera es un derivado del latín RIPA y que vera proviene del celta VIRIA.

La prueba definitiva de la intuición de Villar la aportan documentos portugueses que todavía, entre los siglos XII y XIV, sentían el topónimo Ribeirão (Vila Nova de Famalicão) como compuesto de RIV- + VAIRA:

año 1103 Ryo Vairam
año 1220 Rio Veyram
año 1258 Rivo Veyram
año 1371 Rio Vayram
Fuente: Almeida Fernandes, Toponímia Portuguesa.

Estos textos demuestran además que vera no puede provenir de VIRIA como señala la RAE, puesto que la fase atestiguada por ellos, VAYRA, no es remisible al vocalismo de VIRIA.

Según Juan José Moralejo (Callaica Nomina, pg 138) para el segundo término del compuesto, BARA, puede pensarse en *wer-, "agua, lluvia, río", raíz muy presente en la hidronimia paleoeuropea, que amplió su significado desde "agua, río" a "vera del río": cast. vera, gall. y ptg. beira, y la larga serie de topónimos Vera, Beira, Beiras.

domingo, 10 de mayo de 2009

Xabariz

Siempre es entretenido leer los artículos de toponimia de Álvaro Porto Dapena en el Diario de Ferrol, el de este domingo trata del topónimo Xabariz o Xavariz, que retrae al antropónimo germano Sauaricus, en caso genitivo. Se inclina, por tanto, como la mayor parte de los autores, por la hipótesis del nomen possessoris, en contra de lo que sostenía Menéndez Pidal, que veía en el topónimo un derivado del prerromano SABAR- (Sabaria, ciudad de los vacceos), de la misma forma que Tamariz proviene de TAMAR- > Tamarica,-ici (cf. base hidronímica Támara > Tambre, o las tres fontes Tamarici cántabras). Pidal no creía defendible la etimología germana de Xabariz por la existencia de Sabaraz (Lugo), forma incompatible con el antropónimo Sauaricus.

Savara parece base hidronímica. Se constata como hidrónimo en la Galia, y en el Tumbo de Toxos Outos se menciona en el documento 48 (año 1219) un Savariz que se corresponde con el actual Chafarís, lugar de San Xian da Pereiriña, Cee. "Chafariz" significa fuente, y es un término común del léxico portugués cuya etimología, en vista de la existencia del tema hidronímico prerromano Savara y de la evolución constatada Savariz > Chafarís, podría no ser el árabe sahriy, "estanque".

domingo, 5 de abril de 2009

Escocia Menor, Hibernia y los barcos de piel

Se ha venido defendiendo desde hace tiempo que Escocia Menor fue el nombre que recibió la actual Escocia para diferenciarla de otra Escocia, la mayor, que habría sido Irlanda, desde la cual pasarían a establecerse en la actual Escocia los escotos originales (irlandeses), dándole el nombre Escocia Menor a la nueva colonia.

El origen de esta discusión parte de textos clásicos como el de Isidoro, que menciona a Hibernia como "insula scotorum" y aclara que los nombres de Scotia e Hibernia se refieren al mismo lugar, "Scotia eadem et Hibernia, proxima a Britanniae insula". Como resulta evidente que la Escocia actual no es una isla, Hibernia o Escocia tenía que haber sido Irlanda, es la conclusión a la que llegan varios autores barajando una y otra vez las mismas fuentes. Así según ellos, San Kilianus, Scotus de Hibernia, y otros muchos escotos, eran irlandeses. Tal fue la aceptación de esta equivalencia que las versiones de la historia que nos han llegado están plagadas de interpolaciones que sustituyen directamente cualquier mención a Scotia o a Hibernia por Irlanda. Por ejemplo en los versos de Claudiano, s IV, se quiere ver una mención a Irlanda: "incaluit Pictorum sanguine Thule, Scotorum cumulos flevit glacialis Ierne, here the word Ierne confirms the fact that the inhabitants of Ireland were Scots", pero no se explica por qué "Irlanda" es helada ni qué hacen los pictos en Tule (Groenlandia).

Escocia Menor: este mapa de Mathew Paris, s. XIII, nos muestra a Escocia como doble, una parte es una isla, "ultra marina", unida a Anglia por un puente o itsmo, y la otra ocupa el norte de Anglia, entre el muro de Antonino y el mar, es la franja que se denomina "Regio scotorum cont' minorum", tras el "muro que antiguamente separaba a los escotos de los pictos". El muro inferior es el de Adriano y "separaba a los pictos de los anglos". Ahí, en esa franja, tenemos a la Scotia Minor, y a la mayor como isla, dato que nos confirma otro autor: "Qualiter Britones arctati a Scottis et Pictis pro Romano miserint auxilio, et obtinuerint; et quale consilium Romani eis dederint, videlicet, ut inter duo maria murum per millia passuum plurima trans insulam instruerent, a mari Scotiae usque ad mare Hiberniae" (Gildas) = los britones, acosados por los escotos y pictos, pidieron auxilio a los romanos, que les aconsejaron construir un muro tras la isla [de Escocia], desde el mar de Escocia al mar de Hibernia. La isla Britannia, en consecuencia, no comprendía en la época la isla de Escocia Ultramarina.

La franja norte que ocupan los escotos menores en la isla Britannia (Anglia en la época de Mathew Paris, pues los antiguos britones ya habían sido invadidos por los anglos) tendrá que ser la zona que invadieron los escotos procedentes de la Escocia Ultramarina. "Britannia, post britones et pictos, tertiam scotorum natione in pictorum parte recepit" (Beda) = Britannia, después de los britones y los pictos, recibió a la nación de los escotos en la zona ocupada por los pictos. Así, esta invasión de escotos, los Dalriada o Dalreudini de Beda, procedentes de la Escocia Ultramarina se asentaron en el norte de Britannia en el territorio que antes era de los pictos, es decir, en la franja del mapa "regio scotorum cont' minorum".

En cuanto a Hibernia, la isla de los escotos, es bastante probable que haya sido Islandia, donde hubo eremitas escotos antes del poblamiento de la isla por los noruegos.

En muchos portulanos medievales Islandia figura como Hibernia, y la descripción de Hibernia, Ierne, que ofrece Estrabón encaja con ella, no con Irlanda: se sitúa al norte de Britannia y su clima es extremadamente frío y riguroso, más allá es imposible habitar. Los barcos de los hiberneses estaban hechos con pieles, costumbre que se explica en un país poco o nada arbolado; los islandeses, y los habitantes de Groenlandia, construían hasta no hace mucho sus barcos con pieles de focas.

Por otra parte, en el Libro del conoscimiento de todos los reinos.... (s. XIV) se mencionan dos Ibernias, Irlanda e Islandia y se nos dice que la bandera de esta última era igual que la de Noruega. En otros textos el rey de Noruega Olaf se describe como "Hibernensium multarumque insularum rex paganus Anlafus, a socero suo rege scottorum Constantino...", y en otras como "rex Norwegiae Anlafus...", pareciendo verosímil que Olaf se haya querido caracterizar como rey de Islandia y Noruega, que lo fue, antes que como rey de Irlanda y Noruega.

En definitiva, es posible que los fineses o lapones (saami) hayan sido en principio los que poblaron Groenlandia, Islandia, las Faroes, Escocia e Irlanda. Un poblamiento desde el norte que entre otras costumbres trajo consigo los barcos de piel y las leyendas sobre las selkies (sirenas o focas). Un poblamiento que quedó diluido por las sucesivas invasiones. Pokorny ya había sugerido que los Fir Bolg, la raza que habitaba Irlanda antes de la llegada de la Tuatha De Danann era "el pueblo de los barcos de piel".

La descripción de uno de estos barcos de piel fineses puede leerse en la Descripción de Brand de las Orkney, donde el autor relata que se avistan a menudo y se asombra de cómo un hombre solo en esta pequeña piragua puede hacer indemne un recorrido tan largo atravesando las olas. Comenta también que uno se exhibe como rareza en el hall de Medicina de Edimburgo, así que no eran muy corrientes en las islas británicas.

Pero los clásicos no son nunca sencillos y a menudo no causan más que problemas de difícil solución. Hibernia también se confundió en los textos con Bernicia, una región de Escocia no muy bien identificada: "Girg mac Dungal xii annis regnavit et mortuus est in Dundurn et sepultus est in Iona insula. Hic subjugavit sibi totam Yberniam et fere totam Angliam" / "sibi totam Berniciam et fere Angliam". En otros textos leemos que Scota, hija de Pharaon, dio nombre al pueblo escoto, pero si comprobamos las variantes del nombre del rey, Pharas, Pharoes o Pharois, podremos concluir con cierta seguridad que la leyenda conecta a este pueblo no con ningún faraón egipcio, sino con las islas Faroes, a medio camino entre Islandia y Escocia.