lunes, 1 de junio de 2020

Modorras de Melide: el incidente de Teixín

Cuenta Martínez Salazar en el BRAG de 1910, nº 35 ("Sobre apertura de mámoas á principios del siglo XVII") la divertida historia  titulada "Incidente en la mámoa de Teixín": en plena faena de saqueo, el famoso clérigo expoliador de túmulos Vázquez de Orjás es interpelado por un tal Alonso Ordoñez, que estaba hasta la mismísima coronilla de tanta excavación infructuosa y del gasto que suponía a la Casa Real. A continuación, la espada de caballero que portaba don Alonso se le engancha en las xestas y toxos del túmulo, al que estaba subido mientras hablaba con nuestro expoliador, y trató de liberarla  con movimientos que fueron interpretados por el clérigo como un conato de ataque. 

Lo importante de esta anécdota es que a lo largo de la historia se describe el túmulo de Teixín (Melide) como una "modorra de pedras" y "ciertas piedras grandes levantadas, con otra piedra grande por cubierta". Asimismo, tanto en el BRAG 35 como en el 36, Martínez Salazar da cuenta de la gran cantidad de mámoas de Melide y de su tamaño (eran necesarias cuadrillas de 20 hombres para desmontarlas); para Vázquez de Orjás era promesa de los tesoros que escondían en su interior. Como parece ser que casi de un día para otro todas aparecieron violadas con nocturnidad, premeditación y alevosía, a espaldas del clérigo, éste pensó en seguir sus exploraciones mudándose a la "tierra de Sobrado, donde había mucha cantidad de mámoas".

Identificamos tentativamente el lugar de la Modorra de Pedras bajo el lugar de Teixín, en O Castiñeiro. Si acertamos con nuestra propuesta, hoy lamentablemente estaría destruida por la construcción de un chalet con piscina en su interior, todo rodeado por una roda de tierra que casi parece un castro. El túmulo debió ser enorme, tal vez del tipo de los long barrows británicos.

Queda todavía alguna evidencia del tamaño de las medorras de Melide. En el lugar de A Madorra se conserva un túmulo de algo más de 64 metros de diámetro, quizá también explorado por Vázquez de Orjás y desmantelado el dolmen. No aparece catalogada en el Visor de Patrimonio del PBA, sin embargo aparece contorneada como xacemento censado (una categoría diferente) en el Visor de Aproveitamentos Forestais. ¡Menos es nada!

La que sí podría haberse salvado del expolio del siglo XVII fue la Mámoa do Rego do Couto (Malos, hoy Os Ánxeles). Si era similar a la de Teixín en tamaño resulta fácilmente identificable. Logró escapar de la codicia de Vázquez de Orjás porque el día que tocaba continuar la excavación el clérigo estaba de no. El escribano Tabares le apremiaba para que se dirigiese al sitio, y Vázquez de Orjás "picando la mula, le dijo que se fuese; que un bachillerajo como él no le habría de enfadar [molestar]" (Martínez Salazar, continuación del artículo en el BRAG de 1910, nº 36).

Identificación tentativa de la Mámoa do Rego do Couto entre O Forte Vello y O Ribeiro.

Las dimensiones de los túmulos megalíticos de Melide, muchos destruidos por los trabajos agrícolas y las excavaciones en busca de los tesoros de los mouros, así como los menhires que han aparecido hace unos años en la zona, convierten a este territorio en nuestro Brú na Bóinne. El cementerio real neolítico bosqueja y prefigura la existencia de una Teamhair na Rí (Tara) o Colina de los Reyes en Melide, el corazón de Galicia.

Menhir de O Casal (Campos - Abeancos). (C) Pancho Gallego, 2015.

Río Eunuco: un eufemismo "trans" hidronímico

En el año 1052 un documento de Astorga se refiere al río que pasa junto a la villa de Zamudia (provincia de Zamora) en los términos siguientes: "in uilla quos nuncupant Zamuta, discurrente arrogio Eunuro quos nuncupant Castratos".

Resulta evidente que hay un error de transcripción por parte de los editores del documento medieval, ya que Eunuro no es un hidrónimo de ningún tipo, ni siquiera paleoeuropeo. Se entiende todavía menos la relación entre *Eunuro y el nombre real del río que, según hemos comprobado fácilmente, es Castrón. En cambio, se comprendería perfectamente Eunuco como eufemismo por la vía culta del término castrón en su acepción de "macho castrado, sin genitales". El error de transcripción es disculpable porque nadie se esperaría tan temprano testimonio del cultismo eunuco, y además los eufemismos toponímicos son inusuales. Ahora mismo sólo recuerdo un par de casos: tenemos el famoso Lavamentula de Aymeric Picaud (siglo XII, vía latinización) en lugar del malsonante Lavacolla (Santiago), y en Cataluña Cavall en lugar de Carall (sustitución directa por una palabra que suena parecido). Como se ve, todos están relacionados con la genitalidad.

También una mención a un "monte Libidinoso" (año 1117: CODOLGA) en San Mateo de Trasancos podría esconder un "monte do Seixo" mal entendido, pues el orónimo nada tendría que ver con las prácticas sexuales campestres, sino con el latín saxum, "piedra".

Con nuestra lectura, Eunuco en lugar de *Eunuro, la prevención del delicado escribano que redactó el documento en el siglo XI se constituye como uno de los primeros empleos del lenguaje políticamente correcto*, así como en el primer testimonio del uso de este cultismo, 333 años antes de que aparezca de nuevo en la Gran Crónica de España de Juan Fernández de Heredia (año 1385) con la historia del varón eunuco Narsis y la detallada explicación de las tres formas de lograr esta condición:

"ond deuedes saber segunt
la cronica delos emperadores. que .iij. maneras
o condiçiones y ha de eunucos / segunt
es scripto sobrel libro dela sauieza.
la primera condiçion es de aquellos
quelas partes / o miembros genitales les
son talladas con fierro..." (Fuente: CORDE).

No deja de sorprendernos, tampoco, el uso de Castratos como gentilicio medieval que los habitantes de Zamudia se daban a sí mismos. Castrados porque habitaban lo que posiblemente fue un gran oppidum (Castrón) que también dio nombre al río; es adecuado morfológicamente aunque terriblemente malsonante. Ahora decimos castreños o castrexos. Castrados o castrones serían expresiones tan impropias que quizá deberíamos utilizar otra vez, como el escribano medieval, eunucos: "Deuses, heroes e druidas eunucos", "Sociedade, poder e territorialidade na cultura eunuca", son posibles títulos renovados a considerar... aunque se podría barajar también el empleo del término moderno trans (abreviatura de transexual, transgénero).

*Bajo el pensamiento ingenuo de que con el empleo del lenguaje políticamente correcto basta con sustituir la expresión de un concepto que socialmente se considera denigrante, molesto u ofensivo, sin que se vea la necesidad de repensar y corregir las razones que han llevado al referente a su exclusión y marginación.

domingo, 31 de mayo de 2020

Enxertos y Estibadas

Dos técnicas muy similares de reducir el monte (silva) a terrenos de cultivo.

Enxerto, del latín essartus, "desbrozado". Véase, por ejemplo, Du Cange, EXARTUS, así como la toponimia francesa del tipo Essart (Georges Plaisance, "La toponymie des défrichements et des déboisements", Revue Géographique de l'Est, 1962). Así que, en principio, el topónimo Enxerto no indica que hubiese árboles injertados, sino que se clareó el bosque procediendo a arrancar el matorral de raíz.

En cuanto a Estibada, la explicación etimológica se complica más, ya que existen propuestas diversas bien fundadas:

1. Tanto Coromines como Antón Santamarina siguen la etimología desde el latín aestivum, "estío": "Contribución para unha toponimia dos montes", Consello da Cultura Galega, 2017.

2. Gonzalo Navaza propone el latín stipes, -itis, "estaca, tronco, pau", con la idea de que "posiblemente se cercaban os terreos chantando estacas vivas para que prendesen ou formasen sebes vexetais" ("As estivadas ou estivadas. Nota etimolóxica", Estudios de Lingüística Galega 1, 2009).

3. Eligio Rivas remite a Du Cange, "Silva exstirpata", e indica que la silva stirpata es nuestra Estibada (Toponimia de Marín, 1982).

La propuesta de Eligio Rivas parece la más adecuada, ya que en el sistema de las estibadas se cava el monte comunal y se extirpan las raíces enterradas, quemándose los terrones para, a continuación, sembrar trigo o centeno. Así, el topónimo Estibada / Estivada indicará el lugar donde se practicaba la roza según este antiquísimo sistema de cultivo. Por lo tanto, la etimología será el latín (silva) exstirpata, que según Du Cange (sub stirpare) es lo mismo que essartus.

El étimo propuesto por Rivas nos indica que no sólo hay que tener en cuenta para esta cuestión etimológica la documentación medieval latina que estudió Navaza en su trabajo, toda ella perteneciente a documentos odoarianos del siglo VIII en los que la atribución de las vilas aparece continuamente ligada a la frase "stipata de familia mea", sino también la documentación relativa a stirpe, que en varias contextos no se refiere al origen familiar o linaje, pues alude a vilas y propiedades que se toman (adprehendere) según el antiguo sistema de la presura o tenencia que se produce automáticamente al roturar un monte para su cultivo.

  1. uilla prenominata que dicent Palatio, que prehendimus de stirpe antiquo iusta riuulo Pella (787-Sobrado)
  2. uilla vocabulo Alesce, cum parietibus destructis, et ecclesiis quas de stirpe adprehendidisti (847-Diplomática Astur)
  3. per hordinatione ipsius principis, prendiderunt villas de Succo antiquo ab stirpe relecta. id sunt villas prenominatas. in Bercio, villa que dicunt Viogio (922-Samos)
Estas técnicas se remontan cuando menos al derecho germánico. En un documento de Carlomagno (s. VIII) se glosa el término stirpes: "stirpes, vel ut vulgo dicitur exartes". Y en un artículo de las Leges Burgundionum (s. V) se trata de cómo hacer los exartes ("De exartiis") en el monte común: "Si quis, tam Burgundio quam Romanus, in silva comune exartum fecerit, aliud tantum spatii de silva hospiti consignet et exartum, quem fecit, remota hospitis commotione [communione] possideat" = si alguien, bien burgundio o romano, hiciese una estibada en el monte comunal, debe reservar otro tanto de espacio de monte común para el huésped, y poseerá la estibada en la propiedad perpetua comunal del huésped.

viernes, 29 de mayo de 2020

Quenllo / Quenlla

Nuestros Quenllo y Quenlla designan a menudo los elementos que rodean los castros en forma de trincheras o fosos como los del espectacular Castro de As Quenllas do Forno, en O Buriz. Por esta razón vamos a examinar una nueva propuesta etimológica para remitirlos a cuniculum, "foramen sub terra occultum" / "foveam", que nos parece más apropiada semánticamente que la hipótesis que los hace provenir de canaliculum / canaliculam, pues con ella se podría explicar también el nombre de la quenlla, "tiburón", por su morro cónico en forma de cuña (cuniculam), o quizá por su característica aleta dorsal. La etimología de esta quenlla se hace derivar del nombre del perro, caniculam. También nuestra propuesta sería de aplicación al nombre que recibe la tolva del molino en gallego, quenlla, por su forma de embudo.

Castro de As Quenllas do Forno (O Buriz).
(C) Visor PBA, capa del Vuelo americano de 1956-57.

Cuniculus es un término muy antiguo, citado ya por Plinio en Hispania con el sentido de galería subterránea, galería de mina (Javier de Hoz, "El léxico minero de Plinio y su posible origen hispano", Palaeohispanica 3, 2003); designaba también una táctica militar de asedio por medio de túneles. En Roma cuneum se aplicaba asimismo a las divisiones radiales del graderío de los teatros, y esta acepción pudo haber servido como metáfora para describir los aterrazamientos castreños, lo que probaría la antigüedad de los mismos.

La evolución que proponemos es como sigue: la nasal intervocálica de cuniculo desaparece en galaicoportugués, no sin antes nasalizar la vocal siguiente, *kwẽllo; como último paso evolutivo el apéndice labiovelar se pierde y la nasalización que lleva la vocal acaba por volver a expresarse con un cambio de posición antietimológico, k(w)enllo, grafiado Quenllo. La evolución resulta muy interesante por implicar el paso kwe > ke en época avanzada, tras el momento en que se produce la caída de -n- intervocálica (sobre el siglo XII: Amable Veiga Arias, Algunas calas en los orígenes del gallego, 1983, pg. 239).

La variante ordinaria procedente de cuniculum > coello / coenllo aparece en nuestra toponimia sin que, en ocasiones, tenga que ver con el animal, sino con estas excavaciones, trincheras y terrazas. En este caso, el rechazo céltico del diptongo creciente we ha favorecido la solución con vocalización de la wau y su apertura hacia o: cuniculum > kwẽllo > coello / coenllo. Seguramente en la isla Coelleira ("Quonicularia", año 1095) no habría conejos, sino fosos, trincheras o aterrazamientos como los que indica Manuel Gago en "No ronsel das barcas de coiro: explorando o mosteiro de San Miguel da Coelleira", blog Capítulo 0, 2014.

  • Castro das Quenllas do Forno (O Buriz - Guitiriz).
  • Castro da Quenlla (San Martiño de Calvos, Arzúa).
  • Chousa da Quenlla (Castro Curbín, Arzúa).
  • Castro das Travesas, O Quenllo dos Mouros (Beira - Carral). La denominación y las leyendas relacionadas con el yacimiento se encuentran en el libro de X. Lois Vilar Hermidas, Santa Mariña de Veira, Concello de Carral, 1999. "Os mouros viven debaixo da croa, á que aquí se lle chama eira. Tiñan estes mouros cabalos, e levábanos a beber a un regato próximo por unha gábea que alí hai. A gábea é unha especie de foxo ou valado que delimita os montes. O tesouro que agachaban os mouros na croa consistía, según a crenza popular, nun carro con rodas todo feito de ouro, excepto a chavella, que era de biouteiro".

 Croa o eira de O Quenllo dos Mouros, As Travesas (Beira - Carral). (C) Dolores González de la Peña, 2017.

 Uno de los antecastros aterrazados de O Quenllo dos Mouros, As Travesas (Beira - Carral). (C) Dolores González de la Peña, 2017.

Entrada amurallada de O Quenllo dos Mouros, As Travesas (Beira - Carral). (C) Dolores González de la Peña, 2017.

martes, 26 de mayo de 2020

Amboaxe y Embade

En nuestra opinión el topónimo Amboaxe proviene del latín ambulagium en caso genitivo, "locus ambulationi destinatus" = lugar por donde se transita. Aunque según Piel ("Novos fragmentos de toponímia galega oriunda de nomes latinos de senhorios rurais galegos", Verba 2, 1975), tanto el nombre de lugar Amboade como Amboaxe provendrían del nombre de posesor Ambulatus o bien de Involatus, en caso genitivo (villam Ambulati o Involati); para este autor, Amboaxe sería una forma corrupta, con palatalización de t. 

Amboaxe, camino deambulatorio o de circunvalación alrededor del Castro de Cumeiro (Vila de Cruces - Pontevedra). Como casi siempre, el parcelario aterrazado recibe el nombre de Castros, y el asentamiento, otro distinto (Croa, Chousa, Curro, etc.).

Existe otro Amboaxe rodeando el Castro das Seixas (Ribadulla - Santiso), que evidentemente marca el camino deambulatorio en torno al asentamiento del Hierro mediante el término galaicorromano *ambulagium.

Asimismo, el sustantivo embade, "movimento, oscilação: pedra de embade" (Dicionário Estraviz), y en particular cuando se refiere a las pedras de abalar, parece que tiene una etimología relacionada con el latín ambulare, cuyo participio en caso genitivo podría indicar el movimiento característico de las piedras de abalar: ambulati > Amboade > Embade.

lunes, 25 de mayo de 2020

La cadena de la Ría de Ferrol

Diccionario geográfico de España: La Coruña y Lugo / Tomás López. (C) MSS/7297 de la Biblioteca Nacional, folio 484.


Descripción de la cadena que cerraba la Ría de Ferrol, por el cura párroco de Sedes (siglo XVIII): "la boca o entrada del puerto del Ferrol es tan estrecha que sólo puede entrar un navío de guerra, y tan larga que casi tiene una legua de longitud desde la punta de Segaño o muela, hasta la entrada de la ría que es entre las dos puntas de Redonda y Bispón, y desde el castillo de San Felipe al opuesto nombrado de la Palma, se cierra en tiempo de guerras con una cadena, que se forma con árboles de pino y cables".

Se trataba, entonces, de una barrera de troncos de pino unidos por cables, del tipo barre de port (= "bar of a harbour: boom made of strong beams conected by chains", en A Naval and Military Dictionary of the French Language, Robert Burn, 1870). Nuestro emblema no era una cadena de hierro convencional, como solemos imaginar los ferrolanos, y los cables serían todavía sogas de cáñamo o esparto.



Aseavella / Seavella


Ayer, dando un paseo confy con mi buen amigo Pancho Gallego, en nuestra correspondiente franja horaria y con nuestras mascarillas homologadas, pasamos a recorrer la zona baja de San Pedro de Visma, que todavía conserva rincones bien bonitos. Topamos con el cartel que anunciaba la Rúa Seavella, y aquí comenzamos a especular sobre el significado del microtopónimo.

Según su experta opinión, siempre muy ajustada a la realidad del paisaje cultural, podría indicar que en el lugar hubo una seara vella.

Por mi parte, yo me inclinaba más bien por una acea vella (con seseo), uno de esos molinos movidos por agua, como el de Acea da Ama. Cerca del Seavella de Visma pasaba O Río, hoy canalizado, que  desembocaba en la zona de San Roque de Fóra; así que ya teníamos el agua necesaria para mover la acea, aunque no localizamos evidencias de ninguna. Existe un Aceavella en San Pedro de Viveiro (Lugo)

Otra posible etimología entroncaría con toponimia como Ceadella, Siradella, A Sidá... todos provenientes del latín civitatem / *civitatellam, "ciudad, ciudadela". De civitatem vetulam pasaríamos a un supuesto *A Si(d)a Vella > Aseavella, también con seseo y caída de la oclusiva dental sonora intervocálica. Una ciudad antigua, de la que sí existen evidentes vestigios en el poblado de Visma.

En un documento de 1809 se nos informa indirectamente de que en Coruña hubo seseo explosivo (en posición inicial de sílaba): el alcume de una vecina de la villa era "La Teselana" (tecelana, tejedora). Con este dato, el aparente problemilla de ver en SEA- una pronunciación seseante en una zona donde ya no existe más que el seseo explosivo, queda resuelto.


Unha das mencións ó sitio de Persebeira, no Libro Real de Leigos (Visma) de meados do século XVIII, no que tamén aparecen outros casos como "Cayetana de Bousa" e "Serjeira" (= Cereixeira).