martes, 14 de febrero de 2012

Seselle y las cacuminales del galaico-portugués

Si el topónimo Castra Caecilia en lugar de situarse en la Vía de la Plata estuviese en Galicia o en Portugal habría evolucionado, con seseo, hacia Seselle (Ares) o Sezelhe (Montalegre), documentado como Sezily en 1258. Esta idea ya había sido enunciada en la Tentativa etymologica-toponymica de Pedro Augusto Ferreira, donde nos informa, sin más explicación, por evidente, de que:

"Zezelhe por Secelhe: de Cecilia [...]; tamén Cecilius deu Silho e Silio, povoações nossas".

Pero todavía se encuentra difundida la idea de Piel de que se trata de un topónimo originado por el nombre de posesor germano Sisildi, compuesto de (h)ildi, "combate", elemento que entraría en la composición de antroponimia femenina y cuya evolución sería ld > ll, palatal lateral. En la base de datos del CODOLGA encontramos a una mujer llamada domna Sesilli en un documento sin fecha (anterior a 1300), y en otra documentación alguna Sesilde y Sisilde.

Sin embargo, la evolución más segura es justamente al revés: un sonido lateral a medio camino de la palatalización (proveniente del grupo l+yod de Caecilia) origina un resultado geminado lateral-cacuminal ld, algo similar a lo que sucede en ciertas áreas del astur-leonés que presentan sonidos cacuminales, a medio camino entre l (forma de articulación) y d (punto de articulación), provenientes de ll geminada y l en posición inicial. Es decir, que tanto Seselle (resultado palatal) como Sisilde (resultado cacuminal) pueden explicarse satisfactoriamente desde Caecilia, lo que resultaría aplicable a otros pares, -elle / -ilde < -ilia, e iría extendiendo el mapa de una antigua isoglosa cacuminal hacia Galicia y Portugal. Los sonidos cacuminales galaico-portugueses son, pues, un resultado esporádico del grupo l+yod (yod segunda) en posición postónica (Caecília > Sesílde); este fenómeno habrá de estar relacionado con la evolución del otro caso de yod segunda, la que se produce en capít(u)lum > cabildo.

Hasta ahora los términos cabildo, espalda, molde... se consideraban transposiciones o metátesis de grupos dl provenientes de t'l o d'l, capit(u)lum, spat(u)lam, mod(u)lum, pero bien podrían ser un resultado natural, cacuminal, equivalente de los palatales esperados *cabillo, *espalla o *molle.

Respecto a estos casos en que las villas u otros asentamientos reciben nombre de mujer, podremos pensar directamente en posesoras que les daban su nombre, o en posesores que concordaban el suyo con el género femenino del sustantivo villa; así se cree que sucedió con Castra Caecilia, cuya fundación se atribuye, tal vez sin más fundamento que éste, a Caecilius Metellus.