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sábado, 20 de octubre de 2018

Bandeira

En Verín, según el glosario de Constantino García, se conserva el sustantivo bandeira con la acepción de "conjunto de malladores". De la misma se deduce un significado original compatible con las definiciones que encontramos en el Du Cange:

  • banderia = viris qui sub banderia seu vexillo militant (facción que milita bajo una bandera o estandarte)
  • banderium = cohors militaris (destacamento militar)
  • bandia = bandus, districtus, jurisdictio (distrito, jurisdicción territorial)


Es posible, por tanto, sostener la existencia del topónimo Bandeira (varios lugares) en nuestro territorio con el significado de distrito o jurisdicción, en particular refiriéndose a una de las partes que integran la entidad jurídica territorial, su población, es decir, al conjunto humano sujeto y ligado por un vínculo político o pacto.

La antigüedad de esta modalidad de convivencia política puede rastrearse mediante la epigrafía hasta la serie de inscripciones dedicadas al dios Bandue, que según Rosa Pedrero Sancho ("Aproximación lingüística al teónimo lusitano-gallego Bandue/Bandi", 1997), sería el dios de los vínculos (parentesco, clanes, tribus, ciudades y pueblos) por lo que siempre aparecería acompañado de un epíteto de carácter local (toponímico): Calaico, Veigebreaegus, etc.

Los matices militares de Bandua o Bandue que resalta Blanca García Fernández-Albalat, así como la interpretatio romana de Bandua como Marte, se explicarían en mi opinión por la adopción de un vínculo político basado en la militarización por la necesidad de establecer pactos para la defensa territorial, posiblemente en la época del asedio romano de Gallaecia y Lusitania (v. Olivares Pedreño, Los dioses de la Hispania céltica, pg. 165 y ss.: "Bandua, el protector de la comunidad", para el asunto de la dispersión territorial de la epigrafía de Bandua en Lusitania y Gallaecia).

Podemos descartar una etimología de Bandeira a partir de la época de las invasiones germanas, puesto que se documenta con anterioridad a las mismas el sustantivo prerromano teonímico Bandue, del cual parece derivar, relativo al pacto político y a la divinidad que lo tutela. La etimología de Bandeira es, como la de Bandue, la propuesta por Holder, el radical indoeuropeo BAND-, "atar, ligar". La entidad sería en mi opinión, más que nada, la abstracción de un vínculo de carácter sacro que sufrió un proceso de evemerización convirtiéndose en dios.

La doble acepción recogida en el Du Cange para banderia, relativa al conjunto humano vinculado por un pacto político-militar (conservada con restricción de su significado en Verín) y relativa al estandarte o enseña que los representaba dificulta establecer el significado de los topónimos Bandeira, pudiendo ser indicativos de la existencia de una de estas antiguas jurisdicciones o bien ser lugares donde se izaban estandartes en épocas posteriores (Outeiro dos Pendóns - Santa Mariña de Augas Santas; Pau da Bandeira - Ferrol).

miércoles, 21 de febrero de 2018

Mazanteo (Cariño), Mozandeo (Trabada), Montesandeu (Cuntis)

Aún sin estar totalmente de acuerdo con la propuesta del profesor Edelmiro Bascuas ("La sandez, ¿una pervivencia de cultos dionisíacos?", Verba, 2005, v. 32), no me cabe duda de que los dos primeros topónimos, a la vista del último y de la documentación medieval aportada por el profesor, son compuestos de un primer elemento monte, apocopado y con evolución diversa en su vocalismo, además de presentar pérdida de la nasal final de mon, probablemente para evitar la proliferación de nasales que dificultaría la pronunciación de formas como Monzandeo o Manzanteo / Mazanteu.

No me convence, sin embargo, la propuesta del ilustre padre de la hidronimia paleoeuropea gallega respecto a la segunda parte del topónimo, que explicaba como proveniente de *insani-deus > sandeu ("sandio" en castellano), como si el monte hubiese sido considerado un dios insano, o loco. Seguramente las montañas tuvieron carácter divino en la Antigüedad (cfr. el caso del monte Teleno y los orónimos Monsanto), pero me resisto a que algunas hayan tenido la consideración de divinidades insanas.

Mozandeo y Montesandeu ya fueron puestos en relación por Bascuas. Ahora añadimos a esta pareja el curioso topónimo de Cariño, Mazanteo, que también lo he visto escrito como Masanteo e incluso Basanteo.


El monte Mazanteo forma una península en cuyo itsmo se sitúa el lugar de A Basanta, que podría ser en realidad una Abasanta, compuesto de aba, "ladera o falda de una montaña" + el adjetivo santa.  Y en relación con este adjetivo creo que se explicaría el segundo término del orónimo Mazanteo como una forma deturpada de sanctio, variante de sancto. Así, los orónimos que estamos analizando serían parte del conjunto de los Monsanto, testigos del carácter sacro de algunas montañas.

Por otra parte, la especialización de sanctio > sandeu / sandio como adjetivo con el sentido de tonto, loco, se justifica porque la sabiduría popular suele relacionar la exagerada bondad o santidad con cierta cortedad de entendederas.

martes, 13 de febrero de 2018

A Ruza y Bestarruza

Me pregunta un lector por el origen del topónimo A Ruza (Oímbra), que también aparece en Moaña, Vedra, Palas de Rei, Arteixo, Coirós y Brión. Inmediatamente me viene a la memoria el topónimo Bestarruza de Mugardos, que tanto tiene intrigado a Xoán Rubia (A Bestarruza) y que intenta explicar, limitándose a la literalidad del topónimo, por la posible existencia de una especie de ser mitológico, una bestia parda (rucia), en aquellos campos.

A Bestarruza es un nombre de lugar compuesto por un derivado del término prerromano busto, "aprisco para el ganado, lugar donde pace el ganado bovino", que como recoge Almeida Fernandes en su Toponímia Portuguesa puede aparecer bajo formas deturpadas: Bestal (= Bustal), Bestares (= Bustares) - cfr. Bestar Vello en Cospeito. Asimismo, el primer término del compuesto Bestarruza adopta la forma femenina de busto, que minoritariamente puede darse en nuestra toponimia (A Busta, en Catoira; As Bustas, en Brión; asturiano La Busta, La Bustia, Bustapena, etc., v. Toponimia Asturiana de Xosé Lluis García Arias; Bustantegua, Cantabria).

Asegurado el origen predial de Besta < busto / -a, resulta más sencillo proponer alguna solución para el segundo término del compuesto Bestarruza, pues será un calificativo que señale alguna cualidad del busto o la busta, como el calificativo de Bozqueimado en Chandrexa de Queixa, que indica que el busto ha sido quemado por un incendio fortuito o provocado para preparar la tierra para su cultivo. En esta línea agrícola creo que -rruza o A Ruza vendría del latín ruptia, "labrada para cultivo".

Así Bestarruza habría sido un *Busta Ruptia, indicando que la busta se roturó, abandonándose el uso ganadero del terreno por otro agrícola. Y asimismo A Ruza haría alusión a las *Terras Ruptias o roturadas que aparecen por doquier en la documentación medieval. No encaja en este étimo ruptia la evolución a formas con vocal velar cerrada u, puesto que la forma esperable sería roza (cfr. el frecuente topónimo A Roza), sin embargo no hay impedimento para considerar A Ruza y Bestarruza variantes  evolutivas con vacilación en el vocalismo.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Cristimil y Estremil

El primero de estos topónimos, el actual Cristimil de Rodeiro (Pontevedra) se documenta como Uestrimiri (año 1153). Considerado un nomen possesoris, encaja sin embargo con la estructura de algunos topónimos germanos que nombran los límites territoriales, basados en el sustantivo mere, "boundary", a partir de los puntos cardinales (English Place-Name Elements Related to Boundaries, Boel Jepson, 2011). Uestrimir > Cristimil sería el equivalente suevo del topónimo Westmere que encontramos en Inglaterra y que denota el límite oeste de un territorio. Según Jepson los elementos previos que se usaron para establecer los límites fueron, por ejemplo, las calzadas romanas, alineamientos de menhires, o túmulos funerarios, así como elementos naturales.

Siguiendo esta propuesta, Estremil o Estramil indicaría el límite oriental (cfr. Eastmer en el trabajo citado de Jepson, pg 45, n. 45), y así sucesivamente hasta sus últimas consecuencias si procediésemos a una revisión completa de la toponimia germana aparentemente basada en los nomina possessoris. Cabe destacar que el Porto de Estremil (documentado como Ystrimir en 1177) era límite entre Aranga y Labrada, y entre las provincias de A Coruña y Lugo desde la Edad Media.

martes, 19 de abril de 2016

Fraga de Novio, Noal - Porto do Son

Con este sorprendente topónimo por el que me pregunta el profesor David Pérez Iglesias, del IES de Porto do Son, cuyas instalaciones se sitúan según localización de Google Maps en plena Fraga de Novio, en lo que a simple vista me parece un precioso bosque donde pudo haber existido un castro costero, se reabre la discusión sobre la ubicación del antiguo lugar de Novium; puerto perteneciente al pueblo céltico de los ártabros mencionado hace dos milenios por el geógrafo Claudio Ptolomeo cerca del promontorio Nerio (Cabo Finisterre).

Varios autores han sugerido que el Novium galaico, procedente del celta *nowios, "nuevo", adjetivo que aparece integrando otros topónimos célticos como Novio-dunum (nueva ciudadela fortificada) en Suiza, podría haber evolucionado desde una supuesta forma en femenino, *Novia, hasta el resultado Noia. Para ello hay que suponer que el cambio de género del adjetivo se produjo al sustituirse un sustantivo masculino elidido pero sobreentendido, (castro) Novium, por otro femenino, igualmente elidido, como (villa) Noviam > Noia. Es decir, hasta ahora se reducía el Novium ptolemaico a Noia, pero el topónimo Fraga de Novio, si hubiese suficiente garantía de su antigüedad, es decir, si no se trata de un bonito nombre impuesto al centro educativo recientemente en recuerdo del Novium ptolemaico,  se lo pondría francamente difícil a los de Noia al ajustarse perfectamente al étimo y a la geografía de Ptolomeo. Incluso Noal vendría a reafirmar un estrecho vínculo afectivo con su Novio de hecho, al tratarse sin duda de un derivado de *nowios, No(v)al, esta vez con pérdida de la uve en posición intervocálica, situación que propicia, aunque no siempre, una pronunciación tan suave que el sonido termina por desaparecer.

Resulta muy interesante desde un punto de vista filológico ver la distinta evolución de la wau intervocálica en estos tres topónimos próximos, Novio, Noal y Noia. En Novio no se ha producido la esperable pérdida de la wau, *Noio, o la anteposición de la yod hacia Noivo, fenómenos cuya ausencia me obligan a sospechar que Fraga de Novio es un nombre moderno, calco del Novium mencionado por Ptolomeo. Serán los mayores del lugar los que tengan la última palabra al respecto.

Pero más interesantes aún son las sorpresas que se ocultan en insignificantes topónimos, en la microtoponimia, por lo que le quedo muy agradecida a David por su pregunta ya que me ha ayudado a reflexionar sobre esta pequeña incógnita histórica, y a sus alumnos por los magníficos vídeos de SonCine sobre etnografía y patrimonio. Una maravilla.

Aquí uno con un viejo conocido enseñando a ver la ría de Novium con otros ojos:

https://vimeo.com/128873597

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La segunda parte de esta entrada continúa en Noela, hija de Noal hijo de Noé, casada en Noia.

domingo, 30 de agosto de 2015

Merlín, Merla y Pech Merle

La arqueóloga Mónica Montero Borrazás me pregunta por la etimología del topónimo Merlín (Agolada) por si el nombre estuviese relacionado con los yacimientos castreños de la zona.

En primer lugar, resulta complicado sostener que sean zootopónimos ya que dificilmente la presencia esporádica del ave denominada merlo puede originar y mantener un topónimo, por lo que tendremos que buscar otras explicaciones.

En algún caso en que funcionan como hidrónimos, Rego Merlán (Boqueixón), Rego da Merla (A Pontenova), Fonte das Merlas (Ames), Fonte da Merla (Vigo), A Fonte do Merlo (Val do Dubra), parece posible la proveniencia de una base hidronímica paleoeuropea *MAR-, "masa de agua,  lago, mar" (Bomhard y Kerns, The Nostratic Macrofamily, pg. 653). En la base de datos del CODOLGA aparece indexado un documento de 1143 con el testimonio "aqua de Merula" / "aqua Merula" (Lourenzá).

Y en relación con el campo toponímico de las construcciones fortificadas, en Portugal se documenta un Merlín junto a un castro: "in ripa de Cadavo in villa Merlim subtus alpe Castro Maximo territorio Bracarensi" (año 1082, Braga: CODOLGA). En estos casos podríamos estar ante onomástica proveniente del bajo-latín merulum /merla, que el glosario de Du Cange define como sommita di muraglie non continuata, ma interrotta con egual distanza, y que a su vez es un derivado del latín arcaico moerus, "muro", cuyo diptongo oe evoluciona en latín clásico a u (murus) y en general a e en los romances (cfr. poenicum > punicum / fenicio). Serían correlatos en otras lenguas románicas el italiano Poggio della Merla, con vestigios de murallas de un castro, y el topónimo francés Pech Merle, cuyo primer elemento deriva del latín podium, "elevación, colina",  y el segundo podría estar aludiendo a la pared rocosa interrumpida por las aberturas de las cuevas, una de las cuales es famosa por el arte rupestre paleolítico que contiene.