domingo, 29 de septiembre de 2019

Carelle, Carelo, el carozo y el carallo

Castro do Carelo en O Buriz - Guitiriz. Resulta, además, interesante porque en la microtoponimia conservamos el nombre del curro castreño (O Curro do Castro) y podemos ver su estructura como parte integrante del recinto.

Para los topónimos Carelle (Sobrado) y Carelo (Guitiriz) me limitaré a decir que tras la lectura del exhaustivo trabajo de Hubschmid ("Problèmes d'etymologie et de sémantique comparée. Roum. codru, alban. kodër et quelques représentants du lat. quadrum, quadra dans les langues romanes de l'Occident" (Nouvelle revue d'onomastique, 1985, nº 5-6, pgs. 120-141) no me cabe ninguna duda de que debemos encuadrarlos entre los derivados del latín quadrellum o quadrella, junto con los topónimos Coirela / Courela. Las evoluciones fonéticas de los derivados del latín quadrum en la Romania, con diversas soluciones del vocalismo wa y del grupo dr se explican con detalle en el artículo citado.

Como complemento del codru rumano en su acepción de "pedazo o corteza de pan, corrosco" (latín quadra panis o casei) nos complace apuntar las correspondencias gallegas cadrozo, carozo y carolo, que Hubschmid no conocía. Así su hipótesis se equilibra en los extremos de la Romania.

Vista del mar desde A Pedra do Cadro, Muros. (C) Anxo Martínez, 2014.

En cuanto a qué acepción de las comentadas por el autor se adapta mejor a nuestros topónimos Carelle o Carelo, nos inclinamos por la oronímica relativa a elevaciones del terreno, rumano codru, "colina": Monte Quadro (orónimo histórico gallego, año 1197, Toxosoutos: CODOLGA), Pedra do Cadro (orónimo de Muros), cuya existencia complementa el codru, "montaña", rumano equilibrando otra vez la propuesta de Hubschmid en los extremos de la Romania.

Sobre el orónimo Pedra do Cadro, según un informante de Aurora Lestón y Milagros Torrado "la gran mole granítica que corona el monte cumplía una función geográfica, ya que solía emplearse para la orientación en el mar" ("El altar rupestre de A Pedra da Pía (Esteiro, Muros, Galicia)", Anuario Brigantino, 2011). No se confirma, por lo tanto, la suposición de Hubschmid de que la acepción de "colina" del rumano y albanés provenga de una deriva semántica desde la idea de "ángulo o esquina de un cuadrado"; más bien parece que algunos montes tuvieron la misma función delimitadora o de referencia en el territorio equiparable a la de los quadros, "mojones, menhires", romanos. De aquí a postular que los marcos o quadros primitivos de un territorio eran sus montes, y que el quadrum - menhir es una versión en miniatura de este sistema natural de delimitación territorial sólo hay un paso.

Dentro de esta acepción pueden entenderse Carelo y Carelle, formas en diminutivo, como referidas al montículo artificial de sus respectivos castros. Asimismo, Coirós < *quadreolos. También será de aplicación al problema de la Roma quadrata, expresión que no aludiría a la forma cuadrada de la ciudad, sino a que estaba delimitada desde su fundación (una discusión del asunto en A. Grandazzi, "La Roma quadrata: mythe ou réalité", Mélanges de l'école française de Rome, 1993, 105-2, pgs. 493-545).

Siguiendo con el resto de acepciones comentadas por Hubschmid: además de la de "montaña", menciona "parcela de terreno de forma más o menos cuadrada", así como "plaza pública", "cementerio" y "foresta". Suponemos que el sema relativo a la forma cuadrada del predio es secundario, resultado de concepciones modernas y simétricas de la división territorial, y que el sentido primitivo se limitaría a indicar una porción territorial delimitada por quadros (los quadros de los gromáticos o agrimensores romanos > Carro, Cairo, Carallo*, etc., "mojón, menhir, marco").

*Ejemplos en Hubschmid, ibid.: "Quadralium (1078), Willelmun de Quadralio (1229, BSSS 38, 94), Quaralio (1240, BSSS 24, 210), homines Caralii (1306, BSSS 24, 219) > Caraglio, Cuneo, dialectalement Caraj". Véase también la entrada que publicamos en 2014: Pedra do Carallo.

*   *   *  *


En mayo de 2008, sin conocer el estudio de Hubschmid, presenté una propuesta sobre los topónimos Courela y Coirela en un artículo publicado en la web Celtiberia.net. Reproduzco esa parte a continuación, aunque creo que las acepciones relativas a parcelaciones tan tardías no son de aplicación para los casos que estamos comentando ahora.

COURELA, COIRELA

El Padre Santa Rosa de Viterbo en el siglo XVIII (Elucidário) supuso equivalentes courela y quadrela; Piel se sumó a esta idea y la hizo extensiva a la medida para áridos quairam (medieval: quaira de triigo) > queira, remitiendo estos términos al latín QUADRUS. Como también se barajan propuestas prerromanas (Almeida Fernandes propone para Courelha la base indoeuropea KAR-, “piedra”, y queira se quiere retrotraer al árabe kayl (1) ) parece necesaria una revisión del problema.

Courela en portugués es una “parcela de terra cultivada, comprida e estreita” (2). Las primeras documentaciones del término son tardías, hacia el siglo XIII, y predominan las formas quayrela y coyrela con el sentido lato de parcela de tierra asignada:

“chantando vinhas e olivaaes e pomares e rompendo [labrando] bem e fielmente cada huum as coyrelas que lhe forem assiinadas”, siglo XIV (3).

En la toponimia asturiana se conserva mejor el topónimo originario, Cuadriella: “En el año de 1307, para poblar el concejo de Castropol se repartió el territorio en zonas llamadas quadriellas, que fueron adjudicándose a las personas beneficiadas (4). García Arias en su web de toponimia asturiana recoge la forma e insiste en este aspecto de la parcelación (5).

El tipo de propiedad se denominaba “heredat de quadriela” en el Fuero de Cáceres, c 1234-1275 (CORDE), y en principio comenzó siendo un terreno que otorgaban los cuadrilleros (jefes de una compañía militar) a un soldado como recompensa por la conquista de un territorio (6).

La evolución fonética en portugués pasa por la vocalización de la d en posición implosiva CADRELLA > CAIRELA, “no Castelo duas Quayrelas”, 1274 (7), siendo posterior la forma coirela (hacia el siglo XIV) y la forma alternante courela más tardía, hacia el XV: “huum lagar d’azeite com todas suas casas e com quatro courellas de ollivaaes”, 1440 (8).

El siguiente documento francés garantiza completamente la equivalencia, pues la pone de manifiesto al hacer constar el término original en su título “De quartello terre…” y en el cuerpo el evolucionado “quarrellum terre, qui est in capite ville sancti Georgii, super viam que ducit Marcillei” (9). El país vecino habría utilizado una fracción ¼ para sus parcelaciones. Étimo, por cierto, que a la vista de lo expuesto me parece mucho más apropiado para cortello (cuadra) < quarticulum, que la propuesta que lo considera diminutivo del latín cohortem > corte.

(1) L Seabra Lopes: “Sistemas legais de medidas de peso e capacidade, do Condado Portucalense ao século XVI”, Portugalia, XXIV, 2003, pgs. 113-164.
(2) MJ Sánchez Fernández: “Apuntes para la descripción del español hablado en Olivenza”, 1997.
(3) Saúl António Gomes: “Um manuscrito iluminado alcobacense trecentista: o “Caderno dos Forais” do Couto”.
(4) JJ Pardo y Pérez-Sanjulián: “San Esteban de Piantón, A Veiga, en las tierras del Eo al Navia. II”, 2007.
(5) JL García Arias, Toponimia asturiana: La Cuadra.
(6) Para más detalles sobre este sistema de reparto de tierras: JF Powers, "Townsmen and Soldiers: The Interaction of Urban and Military Organization in the Militias of Mediaeval Castile”, Speculum, Vol. 46, No. 4 (Oct., 1971), pgs. 641-655.
(7) Inventário dos bens de reguengo que o mosteiro de Santa Eufémia possui em Carapito, documento 61.
(8) Documento 2 del apéndice documental del trabajo de MJ Azevedo Santos, “O Azeite e a vida do homem medieval”.
(9) Cartulaire de l'abbaye de Saint-Père de Chartres, documento LXXX.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Escairo / Escaleiro

Escaleiro y Escairo de Deán en A Senra (San Román de Vilaestrofe - Cervo).

Escairo, Escaleiro o Esqueiro como voz toponímica en principio no designa una escalera de peldaños tallados en la roca o en alguna pared (Rivas Quintas: escairo 'escalera rústica de piedras o huecos para el pie, en vallados y paredes'). Como orónimo lo encontramos aplicado a los cattle tracks naturales que en forma de zig-zags descienden las laderas de las montañas como lo haría una escalera formada de peldaños, pero aquí son rampas o aterrazamientos. En los vértices de cada quebrada a veces se producen despeñamientos de los bóvidos y de los jabalíes, pues debido a sus cortas patas experimentan bastantes dificultades cuesta abajo y sobre todo en giros tan cerrados. Son puntos de paso del ganado, excelentes para montar las armadas o puestos de caza. En la documentación medieval encontramos testimonios que ponen en relación en el paisaje la existencia de estos escairos con fosos o trampas de caza:

"deinde per illum pausatorium de Porto de Subzaccariati qui venit de Doronia, deinde per illam Mamolam de illis Scalariis de Villaplana, deinde per illum Fogeum de Villarino, deinde per illum auteiro de Sancti Cerquito" (año 1152, Monfero: CODOLGA).


Localizamos las Esqueiras de Vilachá y su mámoa (actualmente Mámoa do Tesouro) en Monfero, en la línea divisoria entre A Prada y Vilaxoán, justo donde nos indica otro documento posterior: "ende como tende por entre Uila Joane & Prada en derecto á aquella mamoa das esqueyras de Uila Cháá" (Coto de Monfero, año 1261: José António Souto Cabo, Documentos galego-portugueses dos séculos XII e XIII, Revista Galega de Filoloxía, Monografía 5, 2008). (C) Visor PBA de la Xunta de Galicia.

El trazado de los escairos coincide con los signos en forma de hilera de YYYY que aparecen representados en la cuevas de Altamira y Altxerri asociados a los bisontes. Para Madariaga podrían ser representaciones "de los pasillos que conducen a los copos [cercos] de captura" (Madariaga de la Campa, Consideraciones sobre los signos en el arte prehistórico de las cuevas de la región cantábrica, 2014, pg. 45). El autor está pensando en trampas de empalizadas convergentes que conducen a un cerco, como las que empleaban los iroqueses para capturar bisontes. Lo cierto es que una visión cenital de los zig-zags y quebradas que decoran las laderas de nuestras montañas, o una vista a cierta distancia de las mismas, se adecúa mejor a las representaciones rupestres en forma de YYYY asociadas a los bóvidos que cualquier otro elemento natural comparable. 

viernes, 27 de septiembre de 2019

Cazadores en el territorio: A Escoitadoira, A Faladoira y Catadoira

En el reciente estudio "Léxico y toponimia de la caza de fieras en Asturias. Paisaje, construcciones y costumbres en torno a las antiguas trampas de caza", de Ordónez Castañón y Xulio Concepción (RFA 17, 2017, pgs. 65-92) se indica que en ocasiones "este campo del lenguaje toponímico asturiano no se refiere, directamente, a trampas o métodos de caza, sino a ciertos aspectos etológicos de estos animales: lugares de paso frecuente, de avistamiento, de espera, de reproducción, etc."

Ya habíamos tratado en otra ocasión los topónimos Trapa y Trapela, que sí indican directamente la existencia de trampas de caza (Castañoso en el Libro de la Montería, Arqueotoponimia, 2015). Ahora veremos otros del tipo indirecto que mencionan Ordóñez y Concepción, y cuya etimología remite a las actividades humanas que conducen a la captura final de una presa por parte de su depredador: otear, olfatear, apresar.

A Croa do Castro en el Coto da Escoitadoira, junto al Castro de Castrelo
(Santa Mariña do Monte - San Sadurniño).

Evidentemente, como se encargan de señalar Ordóñez y Concepción, la etimología del topónimo A Escoitadoira es el latín auscultare. En auscultare se ha querido ver un aus- procedente de auris, "oreja", pero ese aus- más bien parece proceder, igual que en auspex, de avis. Entonces auscultare sería inspeccionar o examinar los indicios o señales que se encuentran en la naturaleza, por antonomasia los que se deducen del vuelo de las aves. En cualquier caso, otear, inspeccionar, observar o incluso escuchar nos sirven para explicar el significado general de este topónimo.

A Escoitadoira del Castro de Castrelo se documenta por primera vez hace 800 años: "quomodo dividit de rivulo qui vocitant Loura; deinde per Loura vetula [Loira Vella] et per Lama Montenelle et per Auscoltadoria de Castrelo" (texto del año 1253 de Pedroso: CODOLGA). Nos fijamos en que ya desde una época temprana A Escoitadoira se considera puesto de observación dependiente del castro principal.

Aquí nos sumamos a la hipótesiss de Ordóñez y Concepción de considerar este tipo de topónimos como referidos a lugares en los que se acechaba "la fauna en algún punto estratégico para la caza". Su propuesta está fundada etimológicamente, y reforzada por el contraste que proporciona el trabajo de campo toponímico (directo y mediante tecnología SIG), del que son partidarios a ultranza tanto para la verificación de referentes como para la recogida de interpretaciones locales de los nombres de lugar. En este caso la explicación se la proporcionaron los paisanos de Zurea (concello de Ḷḷena). Aunque más adelante cambian de orientación: "al tiempo que se curiaban las cabras y ovejas en las carbas, el pastor de la vecera tenía que controlar desde la mañana la presencia o el paso de lobos, osos o raposos". Ahora los autores sugieren que en estos puestos de observación se ejercería una labor de vigilancia sobre las especies peligrosas que podían atacar a los rebaños.

Vista de Sabanda desde la zona del Coto de A Escoitadoira, con las vacas al fondo.
(C) Dolores González de la Peña, 2019.

Discrepamos de esta segunda posibilidad. Los palatios, "apriscos neolíticos para el ganado", se formaron en las zonas medias y bajas de los valles que los bóvidos frecuentaban previamente durante sus desplazamientos estacionales. Estos lugares ya eran conocidos, observados y acechados por los cazadores de la prehistoria. Junto a ellos se construyeron los castros como lugares de habitación estable tras el cierre del palatiom, que conllevó la domesticación definitiva. Es por ello que nos parece más seguro considerar A Escoitadoira do Castrelo como un punto de acecho de cazadores prehistóricos que se perpetuó como lugar de habitación en la Edad del Hierro. La continuidad del significado del nombre de lugar se mantuvo, cambio de lenguas incluido, por el peso de una tradición, o forma de entender la posesión del ganado, que no se habría perdido en ningún momento hasta la romanización.

Serra da Faladoira y A Faladoira (O Castro de Goá - Cospeito). Derivado del latín afflare, "oler la pista de un animal, olfatear, cazar". Es el étimo que evoluciona en portugués a achar, pero si se produce la epéntesis de una vocal de apoyo, *affalare, se ve impedida la evolución de -fl- a -ch-. En el Castro de Goá el recinto castreño aparece todo rodeado por su vertiente orientada a A Faladoira de los topónimos Curros do Castro, Curro Grande, Curro do Pozo y Curro da Beira do Río, indicando seguramente que la etimología de A Faladoira guarda relación con el campo semántico de los recintos pecuarios o con el ganado que albergaban. En la Serra da Faladoira el topónimo A Batuda (participio en -udo /-uda del verbo battuere, "golpear") indica el sistema de caza mediante batidas que transcurrirían utilizando los túmulos como referencia visual en los desplazamientos.

Catadoira (Castro de Montoán, Santo Adrao de Veiga - Ortigueira). Derivado del latín captare, "apresar, cazar". Esta etimología acaba de aclararnos la relación de Catabois con el Castro de Santa Mariña (Ferrol). Moralejo padre había considerado captare en el sentido de "observar" (*captatorium o *captatoria "miradero, atalaya": Toponimia gallega y leonesa, 1977, pg. 338), pero quizá sea también de aplicación el sentido original de captare, "apresar, cazar". Más improbable parece la propuesta de Cabeza Quiles de explicar los topónimos tipo Catadoiro como lugares donde se despiojaba a la gente, aduciendo el significado del gallego catadoiro, "persoa que limpa ou se limpa de piollos ou pulgas": según uno de sus informantes, O Catadoiro de Razo (Carballo) "era o lugar onde se cataban as mulleres unhas a outras os piollos e tamén aos nenos" (Toponimia de Galicia, 2008,  pg. 169). 

Constatamos, así, que en el entorno inmediato de algunos castros se conservan topónimos y estructuras directamente relacionadas con la actividad cinegética (trampa de paredes convergentes del Castelón de Castañoso descrita en la entrada "Castañoso en el Libro de la Montería"). Este hecho podría concordar con el aprovechamiento de las instalaciones de los cazaderos prehistóricos de los fondos de los valles como curros naturales o palatios durante el neolitico, y la construcción posterior junto a ellos de los recintos fortificados castreños.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

O Glosario (Mundín, San Xoán de Golán - Melide)

El Señor es mi Pastor, nada me falta

En Cospeito existe, según el buscador Toponimia de Galicia, el Rego de Olegario. Cualquiera diría que estamos ante un nomen possessoris actual, pero evidentemente no es así. Lo más probable es que se trate de una etimología popular o recreación a partir de un original O Leigario, proveniente del latín medieval laicarium, que venía siendo un terreno cuyo origen como propiedad no estaba ligado a la iglesia: "damus uobis quantum ibi habemus de ecclesario et laicario" (Sobrado, año 1192).

La denominación de los terrenos que sí eran de propiedad eclesiástica, O Igrexario y O Grixario (del latín medieval ecclesiarium) son muy frecuentes en nuestra toponimia, hasta tal punto que nos preguntamos si este curro que aparece en Mundín (San Xoán de Golán, Melide) sería también de ecclesiario, transformado por etimología popular el *Glesario en un Glosario como el de Du Cange.


Existen otras explicaciones más apropiadas para algunos Igrexario / Grixario, y en particular para el Glosario de Mundín, que evidentemente fue un curro pecuario pegado a otro, O Curro, cuyo contorno todavía puede observarse en el mapa del Visor PBA de la Xunta.

1. Derivado del latín medieval EGRESSUS, "salida" > *egresario.

La documentación medieval galaica abunda en la expresión para designar los accesos y salidas naturales de un territorio: "et cum omnibus suis terminis antiquis sicut superius sonat cum exitu et introitu et egressu et regressu et ingressu terris cultis et incultis, ruptis et inruptis, aquis, pascuis, pratis" (Coimbra, año 1119: CODOLGA). El terreno situado en el exterior de un asentamiento, a su salida, parece un lugar apropiado para instalar el redil o curro. En este sentido, la situación de O Glosario a la salida de Mundín reforzaría la propuesta de que este último topónimo sea un diminutivo romance del sustantivo germano mund, "boca, pasaje, entrada". Cfr. "concessit eisdem monachis liberum egressum et regressum ad animalia sua ducenda" (Cartulario de la Abadía de Old Wardon, ed. G. H. Fowler, 1930).


Ingresa en Boipardo e Vilarvello (Fisteus - Curtis).


2. Derivado del latín GREGEM, "rebaño".

GREGARIA (Du Cange): "Bergaria, prædii rustici species, ubi grex ovium, ut Vaccaria, ubi vaccæ, nutriuntur".

GREGARIUS (Du Cange): "Pastor, custos gregis".

En un documento medieval de la Catedral de Ourense encontramos un testimonio del uso de gregario para referirse a la profesión de pastor: "clausuram que fuit Iohannis Suerii gregario" (año 1202: CODOLGA).

Además, en gallego se conserva greia < del latín gregem. Según el Dicionário Estraviz tiene las siguientes acepciones:

(1) Manada, rebanho de gado miúdo.
(2) Manada de cavalos e éguas com as crias.
(3) Fato de cães.
(4) fig. Multidão, grande número de pessoas ou cousas.

Lo mismo que bergaría origina toponimia como Brixería (Valón - Ferrol; Covas - Ferrol; Ponteceso) o Brixaría (cerca de Teixeiro - Curtis; cerca de Dombrete - Sobrado), en el caso de los dos derivados del latín gregem, "manada, rebaño", mediante el sufijo -arium / -ariam, también esperamos la insólita evolución de la oclusiva velar intervocálica hacia una fricativa palatal sorda, y los correspondientes procesos de inflexión del vocalismo, ambos provocados por metafonía: Grixario, o Grixeira (Cospeito; Castro de Rei).

Hipotéticamente es posible que tras algunos topónimos del tipo Igrexario o Grixario se camuflen gregarios, recintos pecuarios o curros (derivados del latín gregem). En mi opinión, la confluencia con los derivados del latín ecclesiarium > (I)grexario no habría sido fortuita por mera homofonía, o promovida por la etimología popular, sino debida a la función pastoral que se atribuye la Iglesia desde su fundación, de donde surge la identificación de los fieles con la grey o rebaño, la del obispo con el pastor, y tantas otras que conforman esta antigua alegoría religiosa.

Aunque tras el estudio de Lincoln, Sacerdotes, guerreros y ganado (1981, ed. española de Akal, 1991), queda claro que el asunto es mucho más que una mera alegoría, pues la principal conclusión del mismo, ya expuesta desde el subtítulo, es que el origen de la religión entre los pueblos ganaderos está estrechamente vinculado a su medio de subsistencia; todo ello conforma un ecosistema peculiar que el autor estudia desde la perspectiva de la ecología de las religiones.

En otras lenguas romances: Grijera (Palencia, antigua Gallaecia) podría ser el mismo caso; Gressière (Francia). En general explicados como canteras de donde se extrae guijo o gres. 

domingo, 22 de septiembre de 2019

De Warnemünde a Gueimonde

Castro das Coroas en San Mamede de Gueimonde, con el Pazo de Sinde anejo (A Pastoriza, Lugo).

No resulta un procedimiento nada científico explicar el topónimo Warnemünde alemán como compuesto del nombre del río Warnow más el sustantivo mund, "boca, entrada", cognado del inglés mouth, "boca, entrada" (cfr. Portsmouth < Portesmuða), para luego acercarse al noroeste peninsular y no aplicar este método, sino otro más burdo que consiste en suponer que toda nuestra toponimia en -munde o -monde se debe a unos nomina possessoris germanos de lo más extraños: Castramundus, Gadamundus, etc.

Lo más probable es que una gran parte de nuestra toponimia adscrita indiscriminadamente a un origen en los nomina possessoris germanos sea, o bien anterior al establecimiento germano en nuestro territorio (caso del indoeuropeo sind, "camino"), o bien de origen germano, pero formada a partir de sustantivos funcionales que describen la topografía y particularidades de un territorio en estas lenguas, como mund, "boca, pasaje, entrada", aplicable al estuario o desembocadura de un río en el mar, o, como en el caso galaico, al pasaje de salida del ámbito castreño-paciego donde confluyen los caminos que rodean todo su perímetro. En este sentido, cobra especial relevancia el topónimo híbrido Castramonde, que glosamos como Boqueira o Pasaxe do Castro. Gueimonde, por su parte, podría provenir del germano kühe + mund: Boqueira dos Bois (cfr. Boqueira dos Becerros, en el Alto da Faladoira).


A la izquierda, el Castro de Pena Castrelo en Piñeiro (Silleda), y en el extremo superior derecho Castramonde, en lo que parece otro pequeño castro. En el centro, varios Santifoga y la Casa de Carricova en el Lugar de Basteiros (derivado de besta, animal de carga). Pensamos que el hecho de que el Castro de Castramonde lleve el nombre de su entrada o boqueira perimetral se explica por un desplazamiento  de ida y vuelta similar al que ha ocurrido en San Boulo de Caaveiro, donde la aldea de Porta recibe su denominación por enclavarse en un acceso periférico del castro, que después se renombra a partir del nombre de la aldea como Castro do Cruceiro de Porta.

MUNDUS Y POMERIUM - MUNDUS PATET

André Magdelain ("Le pomerium archaïque et le mundus", en Jus imperium auctoritas. Études de droit romain, 1990) repasa la controvertida etimología del mundus romano sin mencionar relación alguna con el germano mund, "boca, entrada", que nos ocupa ahora. A pesar de ello, no nos pasa desapercibido que el mundus como depósito fundacional o el mundus Cereris son en todo caso aberturas, pasajes de comunicación. Esto supondría un vínculo etimológico entre ambas formas (germano mund, latín mundus), que provendrían de una base común indoeuropea.

Currachao (A Pobra, Bascoi - Mesía)

Currachao es el microtopónimo, apropiadísimo, que figura en el registro catastral del Visor PBA de la Xunta de Galicia denominando el punto exacto donde se ubican las ruinas del Castelo de Mesía, en lo que pudo ser previamente un outeiro castreño rodeado por el río Samo.

Ya habíamos expuesto en detalle la complicada etimología de este topónimo en la entrada Churruchana, Churruchao y Turuptiana (Arqueotoponimia, octubre de 2018), donde nos inclinábamos por considerarlo un derivado de torrucha (a su vez proveniente del latín turrem, "torre"), o resultado de la evolución del latín turris in planum (fortificación en llano), siendo estos lugares una especie de tells o asentamientos superpuestos. 

Currachao fue, sin duda, una designación del propio castelo y del asentamiento castreño anterior. La forma Currachao, con oclusiva velar sorda frente a la forma con africada palatal Churruchao (Santiago de Compostela y Coirós), nos obliga a replantearnos la etimología que propusimos. Cabe la posibilidad de que no estemos ante topónimos procedentes de turrem, sino de curro, "aprisco, redil, recinto (para ganado)", que al combinarse con chao < latín planum, "llano, llanura", origina variantes con asimilación regresiva k-ch > ch-ch:  *Curruchao > Churruchao. La forma Currachao estaría, pues, más cercana al étimo, aunque presentaría alteraciones en el vocalismo por procesos de armonización.

Regresamos de otra forma a los curros o recintos ganaderos situados a media altura o en el fondo de los valles como origen de los asentamientos castreños de la Edad del Hierro. Bruce Lincoln en su artículo "Indo-Iranian *gautra" (The Journal of Indo-European Studies, 1975, V.3, nº 2, pg. 161-172) proporciona varios ejemplos de sociedades ganaderas en las que los términos que designan al recinto pecuario tienen una acepción más amplia, pues denotan también el asentamiento y al grupo humano a cargo del mismo. Como nombre de varias familias gallegas que no están emparentadas entre sí, supongo que los Churruchaos no es, ni más ni menos, que una especie de étnico que designa a los habitantes de estos castros-castelos, a los castreños.

Capela de San Roque de A Pobra, Bascoi. (C) Google Street View, 2013.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Castiñeira y Aurela

Castro de Mesía o de Castiñeiras. (C) Vuelo Americano, 1956-57.

Dentro del ámbito de los asentamientos castreños, como el del Castro de Castiñeiras o de Mesía, cuyo contorno o límite más externo se percibía todavía claramente en la fotografía aérea del Vuelo Americano de 1956-57, podemos encontrar el microtopónimo Castiñeira o Castiñeiras (otros ejemplos: en el borde exterior del Castro de Veiga o de Trasín, Santa María de Luaces - Pol; en el perímetro del Castro de Ardemil - Ordes). En estos casos la denominación nos parece un derivado de castro: *Castriñeira, con pérdida de la vibrante forzada por la etimología popular actuando por asociación con el fitotopónimo Castiñeira. Fuera del contexto castreño, Castiñeira(s) se explicará casi siempre, evidentemente, por la existencia de castaños (podría aplicarse también al tipo de tierras, caracterizadas por su color: castiñeira / albariza). Castreira sería otro derivado que localizamos en el mismo recinto del Castro de San Xurxo de Queixeiro (Monfero) y como nombre del Castro da Castreira en San Pedro de Soandres (Laracha).

Otro caso podría ser el del Pico da Castiñeira, en San Sadurniño, donde parece haber existido un castro. La toponimia que rodea el posible asentamiento (Bestegal, Vidueiro) refuerza esta hipótesis, ya que su etimología respectiva remite a los nombres de los recintos pecuarios castreños (vitularium, "aprisco para becerros" > vidueiro) y a los caminos utilizados por el ganado (del latín callem, "vía, camino": probablemente de Busto da Cal).

El ejemplo más llamativo que encontramos en el CODOLGA identifica un antiguo valado castreño con una de estas castiñeiras: "et uadit in directum ad castanarium de uallato ueteri" (Ourense, año 1292).

Un sinónimo de Roda do Castro es el frecuente Aurela (Castro da Aurela - Ombre; Xuro de Tras da Aurela - Castro de Prado, Friol; Castro da Aurela - San Cibrao da Pregación, Friol).

Isidoro Millán explica el topónimo Aurela de Ombre como "una fusión del artículo en tempo ilocutivo rápido, con la voz orela "orilla, límite, término de una superficie" (Diccionario Enciclopédico de Eladio Rodríguez), castellano orilla < latín orella, diminutivo de ora, "borde, límite, orilla; ribera; costa". Para este autor la diptongación conservada en el portugués ourela, "orla, margen, cercadura", obedecería a "la consolidación de un fenómeno de fusión [del artículo] como el observado por nosotros en la parroquia de Ombre". Por ello sugiere "fijar en la toponimia oficial la forma con artículo A Orela" ("Los nombres de Pontedeume y su río, el Castro de Ombre y la batalla de Pontumio", Verba, nº 5, 1978).

En latín ora carece de semas que impliquen necesariamente un límite o borde circular, no así auris, que el Du Cange define como ansa, "asa", y ésta a su vez como circulus, "aro, argolla". Parece más apropiado considerar, pues, el topónimo Aurela y sus variantes A Ourela / A Orela, como procedentes de un diminutivo de auris, de donde procede también oreja (diminutivo auricula, asa circular de la cabeza considerada como recipiente, y al revés, la oreja de una taza, por su asa).

El diptongo conservado por el portugués ourela sería, entonces, etimológico y la corrección del topónimo oficial propuesta por Isidoro Millán resultaría inapropiada al separar el topónimo como *A Orela: el segmento "a" no funciona como determinante, sino que es parte del radical auris.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Pacios de Mondelo

En Quiroga (Lugo), junto al Castro da Meixeira / Ameixeira (1) se encuentra Pacios de Mondelo, con un camino directo entre ellos. Trataremos de encuadrar el especificativo Mondelo en la tesis de Moralejo-Best (2), ya comentada en otras ocasiones, que considera los pazos galaicos como apriscos de origen neolítico para ganado (ie. palatiom, "apsidal shepherd's house annex sheppy").

En este supuesto, la etimología de Mondelo podría guardar relación con la expresión latina (res) o (pecora) minuta, que se utiliza ampliamente en la documentación gallega medieval para referirse al ganado menor. En la base de datos del CODOLGA podemos encontrar las siguientes ocurrencias:

  1. "animantibus minutis" (año 920, Astorga)
  2. "pecora minuta" (año 934, Samos)
  3. "res minuta" (año 936, Celanova)
  4. "pegora minuta vel presmicua" (año 1027, Coimbra)

La evolución normal de minutum > miúdo pudo haber alternado con otros resultados históricos que presentan nasalización secundaria desplazada, conservados sólo en la toponimia. Partimos del diminutivo hipercaracterizado (ganado) minutello > miõdelo > moondelo > Mondelo. 

En el caso del topónimo híbrido de origen prerromano-latino Pacios de Mondelo, el modificador minutello > Mondelo se aplica para concretar que el aprisco (pazo) está específicamente destinado a albergar ganado menor. De una forma indirecta se pone de manifiesto la continuidad en el mundo galaico-romano del sistema pecuario previo, basado en la tenencia por parte de cada castro de por lo menos un palatiom o recinto ganadero. La evidencia principal de que el sistema pecuario anterior continúa en uso y siendo completamente funcional durante la romanización es que el destino del pazo (en este caso dedicado al ganado menor) se nombra utilizando la nueva lengua colonial.

Miudeiras, como topónimo de esta serie, podrá designar un terreno destinado al ganado menor, o bien un predio o unas tierras de pequeño tamaño: Miudeiras, junto a la rectoral de Mera de Baixo (Ortigueira).

(1) Dicionário Estraviz: ameijoada "campo em que o gado pasta e passa a noite". Hemos tratado con más detalle la etimología de Ameixeira como proveniente del latín "illa mansionaria" en Pértegas y Ameixeiras (Arqueotoponimia, febrero de 2019).
(2) "Arco(s), Busto(s), Pazo(s) ¿toponimia de ganadería?(As Tebras Alumeadas, 2005).

martes, 10 de septiembre de 2019

Pasaxe

Castro Galeira (San Vicente de Ulloa, Palas de Rei): el camino que rodea el castro y conduce hacia San Vicente recibe el nombre de Camiño de Pasaxe. Visor PBA de la Xunta, capa del Vuelo Americano de 1956-57.

El topónimo Pasaxe indica pasos para barcas tal y como señala Cabeza Quiles (Toponimia de Galicia, 2008, pg. 475), pero evidentemente no siempre es así, sólo cuando concurre el paso marítimo o fluvial mediante barcas ("pasageen enas barcas do Miño", año 1432).

La mayor parte de las veces lo encontraremos aplicado a corredoiras, pequeñas vías de comunicación terrestres alrededor de los castros. Así, en un documento de Lourenzá, sin fecha: "et per antiquam ueteram et per fontem de Montizelos que uocatur de Condes et deinde quomodo ibat ad directum ad passage de carros de Felgosa" (Fuente: CODOLGA).

Ucheira / Uceira

En el Dicionário Estraviz ucheira se define en un sentido amplio como "pedra da jamba das portas e janelas".

En portugués se conservaba una acepción relacionada con los recintos pecuarios, por lo menos hasta el siglo pasado: para permitir el paso por el predio donde pacía el ganado "a gente de pé", sin que éste pudiese salir, "faz-se, tanto quanto caiba um homem, uma passagem estreita, per entre duas pedras postas a pino, chamadas ucheiras. Havendo uma cancela é frequente pôr junto uma ucheira, a qual forma a passagem com um dos lados daquela. A estreiteza tem por fim evitar que passem animais grandes" (Revista de Filologia Portuguesa, 1925).

María Dolores Gordón Peral al estudiar el topónimo Ucera sevillano apunta la misma acepción para el asturiano uxera del Alto Aller, "portilla de finca con quicio" (Toponimia de la sierra norte de Sevilla, 1988).

Ucheira o uxera son derivados del latín ostium, "puerta". En documentación antigua de la zona de Ferrol existen testimonios de su uso: "ex Confurcu unde apparet ecclesia de Donius sicut diuiditur per muros et per uscheiras de Pounte usque ad Iuuiam" (año 1200, Sobrado. Fuente: CODOLGA).

El léxico gallego ha perdido la acepción pecuaria de ucheira, que conserva la toponimia. Así, el topónimo Ucheira indica la existencia de una entrada a un recinto pecuario, especialmente diseñada para que pase el hombre y no se escape el ganado (como los pasos canadienses actuales, que permiten el acceso de vehículos e impiden la salida de los animales). Muy cerca del Castro de Muras el lugar de As Ucheiras vendrá motivado por la existencia de varias cancelas de entrada a sendos recintos ganaderos.

Nos parece bastante probable que entre los topónimos Uceira, considerados en su conjunto fitotopónimos derivados de uz, pueda haber algún antiguo Ucheira despalatalizado, o deturpado / reinterpretado como Uceira, lugar de urces. Por ejemplo, cerca del Castro de Aboi (Vitres - Frades) se encuentra A Uceira, marcando evidentemente una entrada de lo que pudo haber sido un recinto pecuario de forma oblonga o arriñonada.

Visor PBA de la Xunta de Galicia, capa del Vuelo Americano 1956-1957.