sábado, 12 de julio de 2014

Guijo

Aníbal Otero Álvarez en Cuadernos de Estudios Gallegos, nº XXXIX, hacía derivar guijo del latín saxum, "Guijo procede de jejo, por disimilación".

Aunque más tarde el autor se retractase, su opinión inicial merece ser revisada y tenida muy en cuenta. Es más que probable que guijo proceda de gijo, y este de xeixo o geijo, del latín saxum. A fin de cuentas, los significados de seixo y guijo son idénticos, y la evolución fónica compatible con esta etimología.

Como derivados del latín saxum tenemos dos series diferenciadas:

  • Sin palatalización inicial, como en gallego seixo, "canto rodado de cuarzo". La forma escrita seijo pudo representar al principio la fricativa prepalatal sorda del gallego, pero de la contaminación con la pronunciación moderna de la grafía "j" del castellano derivaría el castrapismo con sonido fricativo velar sordo. Abelardo Moralejo recogía como ejemplo de variación en las grafías de la fricativa prepalatal sorda el caso de Seigiño / Seijiños / Seixiños (Toponimia Gallega y Leonesa, pg. 298).
  • Con la s- inicial tratada como fricativa prepalatal sorda, que, como vimos antes, podía escribirse con "x", "j", o "g": xeixo, jeijo, geijo.
Asimismo, fuera del ámbito galaico-portugés, estas formas experimentan reducción del diptongo ei > e, o inflexión del formante más abierto del diptongo (ei > ii > i): saxum > seixo > sejo; saxum > geijo > gijo. En el Libro de la caça de las aves, de 1386, tenemos un ejemplo en el que las grafías "g" y "j" todavía están representando sonidos prepalatales fricativos sordos: 

"syla plumada non fiziere el falcon nonle
den de comer njn sea lançado aprision njn al señuelo
mas denle por la boca vna piedra gija o dos
tamañas como garuanços" (Fuente: CORDE).

Podrá argumentarse, como Álvarez Otero, que en el momento en que estos sonidos fricativos prepalatales sordos se transforman naturalmente en velares en el ámbito del castellano y zonas evolutivamente afines, el término gijo / gija (pronunciado ya con dos jotas tipo castellano: cfr. por ejemplo "jijarro" en Sierra de Francia) sufre una disimilación hacia guijo / guija. Sin embargo, también podríamos estar ante un caso de infección por norma ortográfica, es decir, los hablantes pasarían a pronunciar la forma gijo / gija como se pronuncia la letra "g" habitualmente, como en "guitarra", pasando a escribirlo en consonancia con la norma: guijo / guija.