domingo, 20 de diciembre de 2015

Ribereños amnésicos. El Río del Olvido

Witczak plantea en su artículo El Río del Olvido que el hidrónimo galaico-lusitano Limia / Lima, conocido por los romanos como Oblivio, "olvido", y por los griegos como Lethe, "olvido", aunque proviene de una base hidronímica paleoeuropea *leim-, "inundar", fue considerado por los propios galaicos y ya en la antigüedad como relacionado con términos provenientes de la raíz indoeuropea *ghleim, "olvidar". Es decir, Limia, Oblivio y Lethe significarían lo mismo en tres lenguas distintas, el olvido, la pérdida de la memoria.

Pero no hay necesidad de irse a las paleolenguas reconstruidas para evidenciar la relación lingüística entre los ríos y la pérdida de memoria; esta se debe a la homofonía entre el latín amnensis "ribereños, que habitan a lo largo de un río", un derivado del latín amnis, "río", y el griego amnesis, "pérdida de memoria, amnesia". Los primeros contactos de los colonos griegos con los romanos provocarían la confusión, entendiendo los griegos que los amnensis que habitaban junto al Limia eran amnésicos, tal vez por suponer que sus aguas tenían la propiedad de borrar la memoria del que las bebía, como las aguas de su río Lethes.

Las escasas y ambiguas muestras de folclore local que recoge Leite de Vasconcelos en su Religiões da Lusitania respecto a la capacidad del Limia u otros ríos portugueses de provocar amnesia no apuntan precisamente al carácter indígena de esta creencia, que se encuadrará en el mundo grecorromano, reactivada por el equívoco lingüístico que hemos presentado.