miércoles, 18 de enero de 2017

Caraña

En Caraña (Betanzos) el excedente de vino de las cosechas es vendido en las propias casas de particulares entre los meses de enero y mayo, anunciándose al efecto con una rama de laurel en la puerta de sus viviendas. También es tradición que los visitantes puedan degustar el vino in situ acompañándolo de la comida que cada uno lleve consigo, pues estas bodegas suelen disponer de alpendres con mesas para los comensales. Dice Fernando Alonso Romero que el motivo de la rama de laurel anunciando las tabernas es de origen romano ("Las hojas de hiedra representadas en el caldero celta de Gundestrup", 2014); pero el ramo de laurel no es el único vestigio romano que podemos observar en  Caraña.


Casas excavadas en las laderas del profundo Camino de Santiago bajando de  Nosa Señora do Camiño a A Ponte Vella. La técnica constructiva ha originado el nombre popular de Riba Cavada. (C) Dolores González de la Peña

La situación de Caraña en una milenaria encrucijada de caminos marcada por el Santuario de Nosa Señora do Camiño, donde se cruzan el Camino Inglés de Ferrol a Santiago y el Francés del Norte de Vilalba a Santiago, que en este punto llega hasta Nosa Señora por el Camiño Real de Obre desde A Rúa y O Francés, convierte a Caraña en el candidato perfecto para ser la mansión romana de Caranico equidistante de Lugo y Brigantium (A Coruña).


Asimismo el próximo lugar de Touriñao, vestigio de un fundus Taurinianus, un topónimo originado en un nombre de posesor romano, dota al territorio de un contexto suficiente para considerar que este milenario cruce de caminos se origina a partir de una centuriación  catastral romana marcada por su cardo y decumano.