sábado, 19 de octubre de 2013

Los hidrónimos Mendo y Miodelo

A Don Edelmiro Bascuas y al profesor Moralejo (Corgo), dos ilustres expertos en la hidronimia de Galicia

El río Mendo se documenta en el año 964 como Minuete. JJ Moralejo en su artículo Mandeo, Mendo y Miodelo, propuso esta inusual forma como base prelatina (*MINUET, "menor, pequeño") de la cual, mediante sufijación, procedería también Miodelo (*MINUETELLO). De este modo, tendríamos una clásica pareja de hidrónimos vinculados, en la que el afluente o un río próximo de menor categoría aparece en diminutivo (Sar-Sarela).

Los más antiguos testimonios del hidrónimo Miodelo (Bergondo) sugieren, sin embargo, otra procedencia: la forma más arcaica es Meedelo (1268), que enlaza con la evolución mejor documentada de los topónimos portugueses de origen hidronímico Mindelo (Vila do Conde) y Medelo (Braga). Estos están atestiguados como Amenitello, Aminitello, Minitello, Menidello, Amiidelo, Ameendelo, Amiadelo, Meedelo... mostrando sin duda que estamos ante la base *AMENO de Don Edelmiro (punto 148 de su Estudios de hidronimia paleoeuropea gallega). Yo aún diría más, estamos ante una variante de la base AMNE, "río", que aquí recibe una vocal epentética de apoyo y sufijación derivativa, -etum (amenetum), -ellum (amenetellum) y -arium (amenarium), y dibuja un intrincado paisaje fluvial transmutado aparentemente en alisos (amieiros, abeneiros, ameneiros), o en montículos (medas) por fonética sintáctica (cfr. los siguientes ejemplos).

"et pervenit in Galletia riba Ameneda rivulo subtus Monte Cervario" (año 787. Fuente: CODOLGA).
"discurrente ad aquam de Ameneda" (año 1160. Fuente: CODOLGA).

En el caso de Miodelo como Amenetello > Meedelo, y luego, por disimilación vocálica, Miodelo, tendríamos pérdida de la nasal intervocálica. En el caso del próximo Mendo, documentado la mayor parte de las veces como Menede / Menete (en caso genitivo), se ha desplazado la vacilante nasalización desde el estadio *Meẽde a la actual posición implosiva o final de sílaba, como en el portugués Ameendelo.

Como quería el profesor Moralejo, puede que el Miodelo < (A)menetellum y el Mendo, si es que proviene de (A)menetum, sean después de todo una clásica pareja de hidrónimos tipo Sar - Sarela, Miño - Miñotelo, Ave - Avicella (actual Vizela), etc.

Uno puede entretenerse ahora buscando toponimia de la familia de los ríos Mendo y Miodelo. Existe un Miudelo en Cangas, una Fonte dos Mendellos en Bande, una Lagoa de Amendo en Ribeira, pero el que se lleva la palma es O Remendo de Monfero; el re- prefijado (apócope de rei, "río") transforma al hidrónimo en una colcha de patchwork.

Respecto a las formas derivadas con sufijo -arius, y que aún conservan la a- inicial (ameneiro, abeneiro y amieiro), resulta interesante fijarse en la distribución de las mismas, que ya había presentado Bascuas en el apartado que dedica a los nombres del aliso en el noroeste, hecho que está ligado a la conservación / pérdida de la nasal:


 Toponimia AMENEIR* según la base de datos de Toponimia de Galicia.


Toponimia ABENEIR* según la base de datos de Toponimia de Galicia.

Toponimia AMIEIR* según la base de datos de Toponimia de Galicia.

Como decía Don Edelmiro, "la nasal de ameneiro se pierde fonéticamente en amieiro. Esto no es problema; el problema está precisamente en su conservación". Con los mapas a la vista, la conservación / pérdida de la nasal es un fenómeno con distribución complementaria; ocupa zonas netamente diferenciadas que no se solapan. La explicación que se me ocurre para el enigma que plantea el autor parte, como es lógico, de la pérdida de la -n- intervocálica en gallego-portugués, que genera la nasalización de la vocal siguiente (ameẽiro). En las zonas que ocupa la toponimia AMIEIR* la nasalización vocálica acaba por desaparecer sin dejar huella alguna, mientras que en la zona AMENEIR* la intensa nasalización vocálica de ameẽiro genera una nueva consonante nasal (ameneiro). Aunque pueda parecer extraña esta recuperación, sabemos que se trata de una nueva consonante nasal porque el hablante no sabe muy bien donde ubicarla, y a veces la coloca desplazada a la posición implosiva (Ameẽdo > Amenedo / Amendo). Podemos concluir sugiriendo que la provincia de A Coruña fue el último reducto de las vocales nasales del gallego.