sábado, 13 de septiembre de 2014

OOPARTS: escritura, megalitos y sepulcros antropomorfos



Plaquita con escritura encontrada en un dolmen de Vila Pouca de Aguiar, necrópolis de Chã das Arcas, y conservada en el Museo de Vila Real (Portugal). Esta y otras piezas de la necrópolis fueron consideradas falsas o, cuando menos, introducciones posteriores a la época de los megalitos. Para Haarmann (Historia Universal de la Escritura, Gredos, 2001, pgs. 66-68) "su relación con el culto de los muertos está fuera de duda, aunque no está en absoluto claro si los signos incisos son símbolos mágicos o algún tipo de signos parecidos a la escritura. Dado que estas piedras están aisladas desde el punto de vista histórico-cultural, huelga hacer caso de especulaciones según las cuales las piedras de Alvão serían documentos de una escritura mediterránea desaparecida. Si estos grupos de símbolos no son signos de escritura, la única interpretación alternativa y coherente que queda es la hipótesis de que se han practicado en las piedras símbolos culturales-rituales".


Sepulcro antropomorfo exento, también encontrado en una sierra de Vila Pouca de Aguiar. Presenta una inscripción, que ciertamente no es romana, con signos muy semejante a los de la plaquita de Chã das Arcas (recorte tomado de la revista O Arqueólogo português, 1916, pg. 369). 

Dice en el recorte Rocha Peixoto que "a epocha a que pertencem as sepulturas abertas em pedra, avulsas ou na rocha natural, tem sido e continuará a ser, materia em debate, mercê do mutismo epigraphico ou figurativo em que se exhiben". A continuación, la respuesta de Leite de Vasconcelos, que no puede ser menos acertada si con ella pretende ubicar temporalmente el sepulcro antropomorfo en una época postromana; el signario común con la plaquita de Chã das Arcas, de contexto megalítico, nos obliga a considerar la posibilidad de que estos dos modos funerarios, cremación (dólmenes) e inhumación (sepulcros antropomorfos), coexistiesen en algún momento, y que incluso uno fuese continuación del otro, como parece sugerir la necrópolis de Sierra de la Martilla en Loja (Granada), donde la transición entre dólmenes, hipogeos y sepulcros excavados en la roca es apenas perceptible.