domingo, 9 de noviembre de 2014

Tierra de conejos

Cuniculum > conejo / coello, significaba "madriguera" mucho antes de que se utilizase para designar a su habitante, el conejo. Como acertadamente señala García Hernández, guarda relación con el nombre que recibía otra madriguera, con el latín cunnus, "coño" (El origen de cuniculus (>conejo) y su difícil, pero legítima, relación con cunnus (>coño).

El significado de cuniculum como galería subterránea, mina, trinchera, está bien establecido en los antiguos glosarios. Incluso Papias ya había sugerido la relación de parentesco entre el foramen denominado cunnus y su más que posible diminutivo cuniculus

Como topónimo, Coello, Coelleira, Conejo, etc. aparecerán designando referentes como minas, túmulos que albergan cámaras megalíticas, cuevas artificiales o hipogeos. Así, en el País Vasco almora, que designa un vivar (madriguera; cfr. Viveiro frente a la isla Coelleira), en ocasiones se aplica a los túmulos funerarios: "en Cuartango (Álava) se denominan almoras unos túmulos o montículos artificiales" (Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco).

En Portugal tenemos el Anta da Velada, en la Comenda do Coelho; en Galicia a Mámoa do Coello (Vigo: base de datos Toponimia de Galicia); en Extremadura los dólmenes del Cerro Conejo; en sus Antigüedades Prehistóricas de Andalucía Góngora describía varios dómenes en la Cuesta del Conejo. Es evidente que los topónimos no están motivados por la presencia del animal, sino por la existencia de los sepulcros subterráneos vistos como madrigueras, cuevas o cuniculus en su primera acepción de habitáculo subterráneo.

Aquella cuniculosa Celtiberia de Catulo bien podría entenderse como "cuniculis et subterraneis cavernis plena": abundante en cámaras subterráneas o sepulcros megalíticos. Pero precisamente no siendo la Celtiberia propiamente dicha la zona peninsular donde más abunden estos monumentos, nos inclinaremos por un juego de palabras obsceno propio de este autor en el que se mezclan el sentido de cavernosa, agreste, abrupta, con el impúdico.

"Ubi Celtiberiam cuniculosam dicit , idest meatibus subterraneis abundantem" (Facciolati).

Corominas, asimismo, relaciona con la minería todos los topónimos del tipo Conilles, Conillera, etc.; "a tots els llocs estudiats per Coromines hi ha galeries d'antigues mines o coves" (La supervivència de la toponímia precatalana d'Eivissa i Formentera..., de Ribes i Marí y Casanova). Desde este punto de vista tal vez pueda ponerse en relación el transporte prehistórico del estaño en barcas de cuero con la leyenda de la isla Coelleira (minera, plena de metales), según la cual los frades de la isla llegaban a Viveiro en barcas de cuero (Pico de Coaña, "Carta á Bastian d'a Pallarega, en Boston (Estados-Unidos)", La Ilustración Gallega y Asturiana, 1881, vol. III, nº 21).