martes, 14 de julio de 2015

Los siete infantes galaico-portugueses

Existe una leyenda gallega en Sarria (Lugo), recogida por Leandro Carré Alvarellos en Las leyendas tradicionales gallegas, sobre siete hermanos nacidos de un solo parto. La madre, aprovechando la ausencia de su marido, manda ahogar a seis de ellos antes de que se descubra el parto múltiple, por miedo y vergüenza; la explicación a su miedo se verá en las versiones portuguesas. De camino al río, la cesta con los bebés es interceptada por su padre, que los salva de morir ahogados y los cría a escondidas hasta que finalmente los presenta en la corte el día de la fiesta por la mayoría de edad del primogénito. La madre al verlos muere fulminada de la impresión.

La leyenda portuguesa, que conserva dos versiones en la Gallaecia Bracarense, una en Chaves y otra en Beça (Serra do Barroso, Montalegre), la recoge Leite de Vasconcelos.

La de Chaves es como sigue: "nesta vila houve hua mulher cazada chamada de alcunha - a gralha - que notando a outra tamben cazada parir de hua vez dous filhos, o que não podia ser, sem seren de diversos homens, parira sete de un ventre, dos quaes deixando ficar hum, mandara por hua criada afogar os mais, a quem encontrando o amo, marido da sobredita, averiguada a simplicidade da sua mulher, os mandara baptizar, e criar en diversos lugares, recomendando á criada segredo, e que lhe dicesse os tinha afogado. Passados 5 anos os mandou seu Pai buscar, e juntos os fes vestir da mesma sorte que o que ficara en caza, entregando-os todos á dita sua May. Estes 7 filhos mandarão fazer hua Capella que dedicarão a S. Domingos na Collegiada desta Villa chamada a Capella dos Gralhos - e cada hum sua, fora da mesma Villa, descobrindose de huas a outras, e todas de qualquer dellas, das quaes se diz ser hua a de S. Barbara no Outeiro de Valdanta" (O Archeologo Portugués, vol. III, 1987). Es interesante el vínculo entre las antas- capillas, así como la capacidad de los megalitos de generar folklore. No hay que pasar por alto, tampoco, la intervisibilidad de los megalitos en el paisaje.

La de Beça muestra más coincidencias con la de Sarria: aparece vinculada a las ruinas de una torre, y la madre muere de la impresión al ver a sus seis hijos supuestamente ahogados. Pero también, como en la de Chaves, los siete infantes reciben el alcume de Grallos (O Archeologo Portugués, vol. II, 1986). Un tercer personaje se vincula con el linaje de los infantes, el morisco Ladrão Gaiam o Guaiam, alcalde de Santarem, que recuerda a Mudarra, el octavo hermano.

En la geografía portuguesa existen además algunos lugares muy probablemente vinculados con la leyenda de los siete infantes, como el topónimo Torre de Dona Chama en Mirandela (< Flamula, tía política de los infantes), Val da Espera en Sabugueiro - Serra da Estrela* (aparece como Espeja en la versión castellana, y después se explica su transformación en Valle de la Espera, topónimo inexistente en España; es el lugar donde el traidor Roy Vaasquez es herido y apresado por Mudarra), Saldanha en Mogadouro, río Febros en Vila Nova de Gaia, o Maia en Oporto (Amaya en la versión castellana, con el artículo galaico-portugués amalgamado).

Todo ello nos hace sospechar que en lo que respecta a esta parte, el germen de la gesta castellana pertenece al folklore galaico-portugués, desarrollando el tema del fatum, fado o maldición que afecta al séptimo hijo varón si los anteriores también son varones. En la gesta de los Siete Infantes de Salas el destino fadado del menor de ellos, Gonzalo, se deduce porque es él el que desencadena la tragedia en una sucesión imparable de consecuencias causadas por su comportamiento violento.

*El orónimo A Estrela derivaría asimismo de Asperela > Asprela > Astrela, con sustitución del grupo pr por tr en virtud del conocido fenómeno de etimología popular, siendo por lo tanto también un derivado de aspera, "terreno quebrado", como A Espera.