viernes, 29 de mayo de 2020

Quenllo / Quenlla

Nuestros Quenllo y Quenlla designan a menudo los elementos que rodean los castros en forma de trincheras o fosos como los del espectacular Castro de As Quenllas do Forno, en O Buriz. Por esta razón vamos a examinar una nueva propuesta etimológica para remitirlos a cuniculum, "foramen sub terra occultum" / "foveam", que nos parece más apropiada semánticamente que la hipótesis que los hace provenir de canaliculum / canaliculam, pues con ella se podría explicar también el nombre de la quenlla, "tiburón", por su morro cónico en forma de cuña (cuniculam), o quizá por su característica aleta dorsal. La etimología de esta quenlla se hace derivar del nombre del perro, caniculam. También nuestra propuesta sería de aplicación al nombre que recibe la tolva del molino en gallego, quenlla, por su forma de embudo.

Castro de As Quenllas do Forno (O Buriz).
(C) Visor PBA, capa del Vuelo americano de 1956-57.

Cuniculus es un término muy antiguo, citado ya por Plinio en Hispania con el sentido de galería subterránea, galería de mina (Javier de Hoz, "El léxico minero de Plinio y su posible origen hispano", Palaeohispanica 3, 2003); designaba también una táctica militar de asedio por medio de túneles. En Roma cuneum se aplicaba asimismo a las divisiones radiales del graderío de los teatros, y esta acepción pudo haber servido como metáfora para describir los aterrazamientos castreños, lo que probaría la antigüedad de los mismos.

La evolución que proponemos es como sigue: la nasal intervocálica de cuniculo desaparece en galaicoportugués, no sin antes nasalizar la vocal siguiente, *kwẽllo; como último paso evolutivo el apéndice labiovelar se pierde y la nasalización que lleva la vocal acaba por volver a expresarse con un cambio de posición antietimológico, k(w)enllo, grafiado Quenllo. La evolución resulta muy interesante por implicar el paso kwe > ke en época avanzada, tras el momento en que se produce la caída de -n- intervocálica (sobre el siglo XII: Amable Veiga Arias, Algunas calas en los orígenes del gallego, 1983, pg. 239).

La variante ordinaria procedente de cuniculum > coello / coenllo aparece en nuestra toponimia sin que, en ocasiones, tenga que ver con el animal, sino con estas excavaciones, trincheras y terrazas. En este caso, el rechazo céltico del diptongo creciente we ha favorecido la solución con vocalización de la wau y su apertura hacia o: cuniculum > kwẽllo > coello / coenllo. Seguramente en la isla Coelleira ("Quonicularia", año 1095) no habría conejos, sino fosos, trincheras o aterrazamientos como los que indica Manuel Gago en "No ronsel das barcas de coiro: explorando o mosteiro de San Miguel da Coelleira", blog Capítulo 0, 2014.

  • Castro das Quenllas do Forno (O Buriz - Guitiriz).
  • Castro da Quenlla (San Martiño de Calvos, Arzúa).
  • Chousa da Quenlla (Castro Curbín, Arzúa).
  • Castro das Travesas, O Quenllo dos Mouros (Beira - Carral). La denominación y las leyendas relacionadas con el yacimiento se encuentran en el libro de X. Lois Vilar Hermidas, Santa Mariña de Veira, Concello de Carral, 1999. "Os mouros viven debaixo da croa, á que aquí se lle chama eira. Tiñan estes mouros cabalos, e levábanos a beber a un regato próximo por unha gábea que alí hai. A gábea é unha especie de foxo ou valado que delimita os montes. O tesouro que agachaban os mouros na croa consistía, según a crenza popular, nun carro con rodas todo feito de ouro, excepto a chavella, que era de biouteiro".

 Croa o eira de O Quenllo dos Mouros, As Travesas (Beira - Carral). (C) Dolores González de la Peña, 2017.

 Uno de los antecastros aterrazados de O Quenllo dos Mouros, As Travesas (Beira - Carral). (C) Dolores González de la Peña, 2017.

Entrada amurallada de O Quenllo dos Mouros, As Travesas (Beira - Carral). (C) Dolores González de la Peña, 2017.

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