viernes, 27 de julio de 2018

Cruces del antiguo Camiño dos Arrieiros

Revisando mis notas de campo de 2007 para ver qué había anotado sobre el túmulo de Penas Verdes, veo con nostalgia la vieja estela cruciforme de la carretera a Rediz. No la recoge Juan José Burgoa en su trabajo de 2013 sobre As cruces de pedra do Camiño Vello dos Arrieiros (Cátedra). Es normal que no la haya descrito porque es inédita, y aunque en su estudio maneja fuentes de Celtiberia.net (que no detalla), yo no la había publicado entonces. Aprovecho para referenciar sus fuentes celtibéricas, todas de mi autoría y firmadas con el pseudónimo Onnega / Onega:

  1. Un camino prehistórico: Camiño dos Arrieiros, julio de 2007
  2. Cristo de Mouraz, enero de 2008
  3. Necrópolis de Pena Branca, enero de 2008


Estela cruciforme de Rediz-O Campo-Azcoito. (C) Dolores González de la Peña, 2007.

Es una pequeña cruz de pizarra con las siguientes dimensiones: 58 cm de ancho; 72 cm de alto. Los brazos son muy desiguales y recuerdan un poco a las cruces en forma de mariposa de Bretaña, las medidas de los bordes de cada uno son: 24, 29, 27 y 28 cm (en el sentido de las agujas del reloj). En ella se han grabado una cruz en el centro, cuyo brazo inferior se curva en forma de anzuelo hacia el brazo derecho de la cruz; bajo ella dos letras invertidas, AP, y una tercera letra, C, girada hacia el brazo derecho. La cruz se encuentra chantada en un pequeño túmulo junto a la carretera, pasado Rediz y antes del cruce que lleva a O Campo y Azcoito, a la izquierda de la vía. El túmulo, de pequeñas dimensiones, podría ser una mamoíña, o únicamente una forma de resaltar la cruz sobre un rudo pedestal de tierra. El revés de la estela también tiene grabada en el centro otra cruz, como la delantera, pero con todos los brazos rectos.

En el supuesto caso de verificarse que el montículo de tierra sea una mamoíña, tendríamos ya dos cruces sobre túmulo en A Faladora (junto con el Cristo de A Faladora). No está catalogada ni inventariada.

Ubicación del montículo con la estela cruciforme. Se ve al lado izquierdo de la carretera, antes del cruce con los indicadores que señalan a O Campo, Azcoito y Curuxeira.

Examinando la microtoponimia del visor PBA de la Xunta, veo un sugerente Coto dos Frades en las inmediaciones, y algo más arriba Cruz de Salgado. Las letras grabadas en la cruz coinciden con las iniciales de algunos de los nombres de lugar de la zona: C = Curuxeira / Campo?; A = Azcoito?; AP= As Pontes? También la numeración de los marcos en las mojoneras es bastante corriente (si consideramos la posibilidad de que sea una cruz de término, o una estela funeraria reutilizada como cruz de término).

Pero entre nuestras favoritas, además del Cristo da Faladora, está la cruz de Chao do Bidueiro, en el lugar de Suapena, inmediato a A Pena Moura. Fue dibujada por Maciñeira exactamente tal y como se ve desde el camino.


Cruz de Chao do Bidueiro (Suapena). (C) Dolores González de la Peña, 2007.

No quiero acabar sin mencionar otra cruz que falta en el estudio de Burgoa, ya que casi toca Pena de Francia; es precisamente la de Pena de Francia.


(C) Dolores González de la Peña, 2014.

jueves, 26 de julio de 2018

Gran menhir o pedrafita de A Faladora, con su G.II-1 y G.II-2

Lo que cambian las cosas en 11 años... Hemos pasado de no saber distinguir un menhir que tenemos delante de las narices, a que aparezcan como setas (menhires de Melide, por ejemplo).


(C) Dolores González de la Peña, 2007. Gran menhir de Pena Faladora.

Cuando en 2007 recorrí el Camiño dos Arrieiros por la sierra de A Faladora para localizar, con el libro de Maciñeira bajo el brazo y siguiendo las recomendaciones de X.M. Bello Diéguez, los principales túmulos y dólmenes descritos por él, me topé por casualidad con un menhir tumbado que, aunque no tenía claro que fuese un menhir, algo me decía que sí. Sobre todo tras ver la ingente cantidad de fotos de menhires tumbados y medio hundidos en la tierra que nuestro compañero de Celtiberia.net, Cromlech, colgaba sin cesar (v. Ruta de menhires de Legaire. Araba). Tras publicar en aquella web con otro pseudónimo medieval, Onnega, los resultados de nuestro recorrido, Un camino prehistórico: Camiño dos Arrieiros, con documentación y fotos (Forno dos Mouros, Cristo da Faladora, necrópolis de Pena Faladora, y por supuesto el posible menhir, que identifiqué como el menhir que había descrito Barros Sivelo y que Maciñeira no logró encontrar) los comentarios fueron bastante desesperanzadores, incluso rozando el pitorreo (pero era divertido):

-"el primer menhir metamórfico, menuda primicia noraboa..."

El caso es que nadie nace aprendido, como se suele decir. Y todos los cambios requieren tiempo para asimilarlos. Salvando la diferencia, y si se me permite la comparación exagerada, algo parecido le ocurrió a Sautuola con Altamira, hasta que empezaron a aparecer más cuevas pintadas. Hoy, 11 años después de aquella aventura, en la que también encontramos el alineamiento de marcos territoriales en el que se integraba el menhir (tal vez reutilizado para este fin), resulta que ya es un bien catalogado como menhir, y tiene hasta su G.II-1 (ÁREA DE PROTECCION INTEGRAL) y su G.II-2 (ÁREA DE RESPETO) desde noviembre del año pasado. ¡Ave María Santísima! Prometo que no volveré a pronunciar en vano el nombre de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural.

¡Vade retro maquinaria pesada! No podréis acercaros a su perímetro de seguridad.


Ficha del menhir en el inventario de Patrimonio. Si se abre por completo la ventana aparecen los datos referidos a su nivel de protección. (C) Visor de Aproveitamentos Forestais, Xunta de Galicia.


(C) Dolores González de la Peña, 2007. Alineamiento que señala el límite territorial que corre por el Alto da Faladora, publicado por primera vez en Celtiberia.net 2007 (Un camino prehistórico: Camiño dos Arrieiros). ¿Tal vez un límite territorial de origen prehistórico?

Mámoa das Penas Verdes 2 / A Pena Moura (As Pontes)


Fotografiada por mí en 2007 mientras recorríamos el Camiño dos Arrieiros bordeado por los túmulos descritos por Federico Maciñeira (Bares. Puerto hispánico de la primitiva navegación occidental, 1947, ed. Bouza Brey) ahora la identifico correctamente gracias a los visores de la Xunta. Se trata de la mismísima Pena Moura, que da nombre al lugar.

Me la indicó un lugareño que trabajaba su leira en A Pena Moura cuando le pregunté dónde estaba el famoso Forno dos Mouros: "sí, está por alá arriba onde os molinos; hay moitos, algúns ten chantos coma personas...; pero aquí ten outros, detrás do depósito de auga".

Se trata de una mámoa con restos de la coraza y la cámara, que todavía conserva la losa de cobertura y una lancha completamente descolocada hincada en la informe masa tumular. Presenta como peculiaridad el hecho de estar situada apoyándose en el crestón o afloramiento que se ve al fondo y que se inicia aquí a un nivel más bajo. Es posible que se haya aprovechado parte de él en la construcción funeraria, tal vez como parapeto o primitivo contrafuerte.

Otra vista, más cerca, de la cámara. (C) Dolores González de la Peña, 2007.

En apoyo de esta hipótesis, Criado Boado y Vaquero Lastres ("Monumentos, nudos en el pañuelo. Megalitos, nudos en el espacio: análisis del emplazamiento de los monumentos tumulares gallegos", Espacio, Tiempo y Forma, Serie I, T. 6, 1993, págs. 205-248) dicen que existen "ejemplos de monumentos megalíticos en los que la cámara ha sido construida utilizando y aprovechando una afloración de roca del sustrato. Algunos ejemplos aportados por Maciñeira y pertenecientes a Serra Faladoira permiten documentar que, si bien este fenómeno no es general, tampoco es excepcional o accidental". De todas formas, este caso concreto de Penas Verdes no fue descrito ni estudiado por Maciñeira, pero sería representativo de la tipología.

Esa pluralidad de ejemplos aportados por Maciñeira a los que aluden Vaquero y Criado, finalmente se reduce a una muestra que mencionaría don Federico en la obra que estamos consultando: sería la de Monte do Grou, que no soy capaz de encontrar en el texto al no indicar estos autores la página correspondiente en su cita. Busco y rebusco en mi Bares. Puerto antiguo... y no encuentro nada sobre esta extrañísima tipología semihipogea que a lo mejor es exclusiva del megalitismo gallego, y merecedora de un estudio más pormenorizado.

Sin embargo, sí existe el túmulo aludido en Monte Grou. Cándido Rico, de la web Megalitos Arqueolóxico, me había informado de su existencia en 2008: "leí que te interesaban aquellos casos en los que un afloramiento natural era aprovechado para una cámara. Te recomiendo la subida a la cumbre del Monte Grou en As Pontes, donde al lado de un mojón de referencia geodésica de Endesa, encontrarás un túmulo con esas características".

Así que recurro de nuevo a Cándido Rico, que me informa del error en la cita bibliográfica de Vaquero y Criado. Maciñeira describe el túmulo de Monte Grou en su otra obra sobre los túmulos de Ortegal. Así es, concretamente en la parte publicada en el BRAG , nº 273, pg. 316: "sobre el lugar de O Grou en dirección O. y en un rellano que forma el encuentro de dos laderas en las altas estribaciones de la montaña, encuéntrase la medoña 168 [...]. Al SO. de ésta como a unos 400 m y no lejos del castro natural [cerro] número VI [de su plano], aparece también aislado de los grupos anteriores y siguientes el túmulo 169, de unos 15 m de diámetro. Ocupa la cúspide de un elevado cabezo que ante los contrafuertes de la elevada montaña, en plano inferior a éstos, cierra y domina el valle por aquella parte, al N. del lugar Castro de Uz, sirviéndole de majestuoso coronamiento. Y en la gran excavación que le han efectuado los buscadores de tesoros dos mouros, pude observar la interesantísima circunstancia, según indica el croquis que acompaño, de haberse utilizado una saliente de la pizarrosa roca sobre el terreno para que por su más adecuada cara sirviese de soporte parietal de una cámara, caso que se repite en la comarca en el nº 14 de la vía Faladora [nº 73 de la obra Bares. Puerto hispánico...., 1947, pg. 78 - necrópolis de Pena Branca: "aprovecharon una apropiada saliente de la roca sobre el suelo, a fin de que hiciese las veces de soporte del menguado dolmen por el W"].

Por lo que veo, los dos ejemplos de Maciñeira en Monte Grou y Pena Branca se refieren al aprovechamiento como ortostato de una lancha solitaria que aflora de la tierra de forma natural, y no al adosamiento total y semihipogeo del túmulo a un largo crestón pizarroso que recorre la dorsal. En principio parecen dos formas constructivas distintas: en la descrita por Maciñeira se aprovecha un elemento pétreo natural similar a un ortostato para construir la cámara in situ, quedando integrado en la construcción, y en el caso de Penas Verdes la cámara penetra, a modo de hipogeo, un largo crestón pizarroso que forma el largo contrafuerte natural del cordal.

Entre mis notas de 2007 había contrastado también la hipótesis de Tilley, "The powers of rocks: Topography and monument construction on Bodmin Moor" (World Archaelogy, 1996, nº 2), y Bradley, "Ruined Buildings, Ruined Stones: Enclosures, Tombs and Natural Places in the Neolithic of South-West England" (World Archaeology, 1998, Vol. 30, nº1). Estos autores destacaban, respectivamente, una predilección por la ubicación de los megalitos en la proximidad de crestones y afloramientos rocosos (Tilley) y un modelo constructivo megalítico imitativo de los crestones y afloramientos (Bradley). Pero esta nueva tipología de túmulos funerarios semihipogeos adosados e integrados en el propio crestón, supera con creces todas las expectivas indicadas por Tilley y Bradley.

Túmulo adosado al largo crestón rocoso que remata A Panda da Serra. (C) Dolores González de la Peña, 2016.

Otro caso que tengo fotografiado en la misma zona es el Túmulo da Panda da Serra, que según el visor PBA de la Xunta es la mámoa 4 del grupo que denominan "Cruz da Serra Faladora" (al que pertenece el famoso Forno dos Mouros). También adosado a crestón, tiene un aire con el de Penas Verdes no sólo por este motivo, sino también por el enorme ortostato (seguramente menhir) que decora el túmulo.

Libreta de campo de 2007 con las anotaciones y dibujo del túmulo de Penas Verdes / Pena Moura. (C) Dolores González de la Peña.

El orofitotopónimo Penas Verdes, motivado por el intenso color verde de la hierba y del tapiz vegetal que cubre los crestones y el túmulo, anuncia tal vez un lugar especialmente húmedo. Habrá de estudiarse en relación con el colorido de otros penedos de la zona: Pena Moura y Pena Branca.

martes, 24 de julio de 2018

Seré, As Somozas

Mañana están de patrón en Santiago Seré (As Somozas).

Con seguridad Seré es un topónimo de origen germano proveniente del nombre propio del antiguo posesor de la villa. Así, encontramos algunos eslabones perdidos en la documentación gallega:
  1. "hae sunt generationes de dono Seereo, alias Segeredo, ille qui fundavit Monasterium de Cinis. dominus Seereus genuit Acenda Seereiz..." (año 1136, documentos de Monfero)
  2. "duas leyras quas habeo in Segeree"  "in ipso monte de Segeree" (año 1273, Oseira)
Del caso genitivo, "villa Segeredi" (villa de Segeredo) > Seré, con lenición y desaparición de las oclusivas sonoras intervocálicas -g- y -d-, propia del sustrato celta. El final vocálico en -é alterna con el más frecuente -ei.

Por su parte, el patronímico o apellido Seriz o Serez, como se puede ver en el documento de Monfero, está ligado a Segeredo, no a Sigerico. Por lo tanto, topónimos españoles como Castrojeriz y Jerez, a pesar del Sigerico propuesto por Galmés de Fuentes (Los topónimos: sus blasones y trofeos, 2000, pg. 63), se explican mejor fonéticamente como patronímicos formados a partir del antropónimo germano Segeredo. Lo mismo puede decirse de los topónimos gallegos Xeré (Palas de Rei y Guntín) y Xerez (A Teixeira), que presentarían palatalización de s- inicial, como en sepia > xibia o xiba. Y, asimismo, de los topónimos portugueses Gerei (Arcos de Valdevez) y Gerizes (Merelim, Braga), a los que Almeida Fernandes (Toponímia portuguesa: exame a um dicionário, 1999) no consigue encontrarles étimo adecuado entre la antroponimia germana.

El uso del topónimo como orónimo se documenta entre los textos de Oseira, por ello, como hipótesis, cabría considerar que la Serra do Gerês tenga esta misma etimología. Se trata de una remota posibilidad: Paulo Martínez Lema me recuerda el artículo que don Edelmiro Bascuas dedicó al orónimo "AQUIS OCERENSIS, DIOSA OCAERA, MONTE UGERES Y O GERÊS: ¿*OGER- O *UGER-?" (Paleohispánica, 7, 2007), asegurando prácticamente su etimología prerromana (documentado en la Edad Media mayoritariamente bajo la forma Ugeres: alpes Ugeres 1074, mons Ugeredi 1095, monte Ugeres 1096, subtus Ogeres 1100).

* Esta hipótese foi logo mencionada no 2021 por Gonzalo Navaza, sen citar a súa fonte (este blog), na súa obra Os nomes dos concellos da provincia de A Coruña, px. 93.

domingo, 22 de julio de 2018

A Santa Compaña cos marcos ao lombo

En el Arquivo do Galego Oral, excelente proyecto cuya infraestructura web es una lástima que no se aproveche para ir completándolo, se recoge una leyenda de Santa Eulalia de Chacín (Mazaricos) grabada por Ángeles Conde García en 1993:

"Si, da Compaña falaban moito, e que andaban cos marcos ó lombo... A xente que ía para o outro mundo viña, e despois os que tiñan o costume de nas colleitas disque tirar a terra para o seu lado, despois viñan e andaban cos marcos ó lombo, porque disque non lles chegaba a terra. E andaban..." (http://ilg.usc.es/ago/audios/39.ogg - ruta: Textos - Temas - Crenzas - Compaña).

También en la recopilación de Contos Galegos de Tradición Oral (Nigratrea, 2002), de Camiño Noia Campos, se recoge la obligación del difunto (alma en pena) de restituir el marco a su sitio, aunque en este caso no lo lleve él sobre su espalda. "O pai aparecido" (pg. 226):

-"Meu pai, que é o que quer? A ver, que llo fagho".
-"Fas dúas misas, unha por a túa nai [...] despois vas a un campo e cambias o marco daquel sitio e polo nun sitio de alí que é onde lle pertenese. Entonses cando ti marques, poñas o marco nese sitio, eu estarei ben".

Constantino Cabal en Los dioses de la muerte. La mitología asturiana, localiza la creencia en el alma en pena portadora de marcos o mojones tanto en Asturias como en Bretaña.

Yo encuentro ejemplos en Francia, como:
  • "J'ai entendu ma mère raconter qu'on rencontrait la nuit un homme portant une pierre sur sa tête (de son vivant, il avait arraché une borne)" (Bulletin de la Société Archéologique du Finistèrre 1975). Le oí a mi madre contar que se encontró por la noche con un hombre que llevaba una piedra sobre la cabeza (cuando estaba vivo él había movido un marco).
  • "L'âme dunne personne qui, de son vivant, a déplacé les pierres bornales à son avantage apparaît sur la forme d'une femme toute noire portant une pierre; elle parcours sous anciennes propiétés, sautant d'une place á la outre et demandant où elle la placera" (Milin, Revue d'histoire des religions, 1896). El alma de una persona que de viva había desplazado los marcos para beneficiarse, se aparecía bajo la forma de una mujer, toda de negro, llevando una piedra; recorría sus antiguas propiedades saltando de un sitio a otro preguntándose dónde la colocaría.

Evidentemente, todo esto ha de ponerse en relación con la conocida pervivencia del marco galaico como equivalente del dios Terminus romano (también un marco, pedrafita o menhir de delimitación). En el derecho romano ya estaba tipificado el delito de mover los marcos: "movere terminos etiam est extraordinarium crimen" (Digesto romano-hispanum..., Juan Sala Bañuls). Pero no es esto lo que quería destacar; como se ve en la selección, la leyenda del alma en pena portadora del marco puede ser interpretada como castigo (Sísifo), o como penitencia purgatoria (reposición del marco a su sitio original). Aquí nos inclinamos a pensar que esta segunda interpretación está contaminada por el cristianismo, siendo la primera la original. En cualquier caso, el mitema habrá de estudiarse conjuntamente con el tipo de leyendas conocido como "La moura constructora de megalitos", que hasta ahora se consideraba el único mito en que aparecían los seres megalitóforos o portadores de grandes piedras.



jueves, 19 de julio de 2018

"La confirmación de los usos lingüísticos a través de Internet. A propósito de la palabra lejío" / Jiménez Cano

Este artículo del profesor Jiménez Cano, publicado en 2016 en Topos Digital, surge de una anécdota durante una sobremesa con sus amigos, todos ellos profesores universitarios. La palabra "lejío" sale en la conversación, provocando la curiosidad sobre su significado y etimología. Sobre la marcha o poco después, el profesor tira de los recursos electrónicos disponibles, encontrándose con mi discreta entrada de 2009 en el blog (El Lejío), que amablemente cita íntegramente en su corpus de forma un tanto desordenada (sin respetar el orden cronológico de todo corpus). 

"Salvo que la curiosidad filológica lleve a alguno de los amigos a indagar y asegurar posteriormente el origen y el significado, lo habitual suele ser que la palabra se vuelva a sumergir en el olvido". Parece que la etimología y, en consecuencia, el significado de la palabra no estaban claras para el filólogo (hispanista). Me resulta francamente sorprendente: aunque ningún hispanista controle absolutamente todas las etimologías románicas, creía que ésta era vox populi.

Resultados filtrados de Google sobre la búsqueda "lejío" significado antes de 2016 (fecha de la publicación del artículo de Jiménez Cano).

El caso es que por las fechas en que el autor comienza su estudio para verificar si es posible confirmar los usos lingüísticos de una palabra mediante los recursos electrónicos, no había mucho en Internet (como se ve en la imagen). En primer lugar, un blog con una entrada de 2013 (posterior a la mía), el diccionario Educalingo (que reduce el término al latín lixivium, "lejía"), luego mi entrada (perfectísima, salvo que no cité por obvio, y estar vivo y lexicalizado el término lejío en Extremadura, ningún diccionario de extremeño, como pudo haber sido el de Viudas Camarasa), y en cuarto lugar otro diccionario, el DIRAE, que sólo recoge, de nuevo, al lejío como pariente de la lejía. Insatisfecho con los resultados, que ponían en evidencia que los blogueros teníamos más razón que un santo y acertábamos más que los lexicógrafos, el profesor corta por lo sano y empieza su investigación de otra forma: "si la indagación comenzara con el uso como fuente de información de los recursos fiables que acarrea Internet". 

No voy a extenderme en más detalles sobre la pertinencia de este tipo de investigaciones así planteadas, que en realidad deberían formularse como una cuestión epistemológica (¿cómo aprendemos a aprender?). Pasaré sólo a las conclusiones, que el autor expone en forma de preguntas:

1. "¿son los nuevos subgéneros hipertextuales fuentes necesarias para la fijación y estandarización de las variables gramaticales y léxicas de la lengua española?"

MI RESPUESTA: sí, en la medida en que resulten fiables y exactos, valoración que depende, como en todo, del criterio y los conocimientos de la persona que los consulta.

2. "¿qué grado de control de la información en red debe tener un profesor de lengua española para discriminar la validez de los usos lingüísticos en aquellos casos en los que no exista todavía una norma gramatical o léxica fijada por el uso general?"

MI RESPUESTA: no ha de tener control sobre la información de la red (véanse posibilidades de ejercer un control de nivel bajo en la respuesta 3), ha de saber manejar los recursos electrónicos disponibles y tener un alto grado de conocimientos en su campo para separar el grano de la paja. En el caso analizado se demuestra finalmente que es correcto dentro de la norma extremeña pronuciar y escribir "lejío".

3.¿Qué grado de fiabilidad puede tener el tipo de información lingüística y metalingüística disponible en la red para las personas interesadas en un mejor conocimiento y en un uso más apropiado de la lengua española?

MI RESPUESTA: la certeza sobre si una información es fiable o no, volvemos a lo que dije antes, depende del criterio, conocimientos, destrezas profesionales, estrategias de aprendizaje, etc. de la persona que realiza la consulta, no de la apariencia más o menos impresionante del recurso consultado (en este caso: humildes blogs / diccionarios electrónicos institucionales). Todo el proceso de comprobación epistemológica expuesto en el artículo constituye un buen ejemplo de cómo validar y confirmar, contrastando, la información obtenida de cualquier fuente.

De todas formas, para aquellos casos en que los criterios y conocimientos del consultante estén en proceso de formación existe la posibilidad de listar webs o sitios recomendados por expertos, o incluso, la posibilidad de homologarse como sitio web recomendado por tal o cual colegio profesional, por sus contenidos educativos.


miércoles, 18 de julio de 2018

Manaia sea ela! El Cid en Fonsagrada

Descubrí hace poco en el grupo de trabajo Toponímia da Gallaecia (Facebook) que existe un restaurante en Fonsagrada que tiene este curioso nombre: "Manaia sea ela!". Al entrar en su web dan esta explicación: "é unha expresión fonsagradina que solía empregarse antigamente para referirse a unha muller que tiña moita valentía". Aclarado el significado general de la expresión, podemos pasar entonces a examinar ese Manaia en su contexto. En mi opinión, Manaia ha de ser una variante más del famoso apelativo "Meo annaia", "Mio anaya", "Mianaya", "Mienaya", "Mennaia", etc. sobrenombre por el que era conocido, entre otros, Álvar Fáñez, el brazo derecho del Cid Campeador. 

Mio anaya / Mienaya / Mennaia es una fórmula híbrida de posesivo romance + el sustantivo vasco anaia, "hermano de varón". Esto no significa que Álvar Fáñez fuese hermano del Cid en sentido literal (de hecho no lo era; los eruditos están indecisos entre si era sobrino o primo), sino más bien compañero inseparable en la vida y en el campo de batalla, por su valentía, que a lo largo del poema épico se pone de relieve en más de una ocasión, así como la confianza que el Cid depositaba en él. Intuyo, pues, que la fórmula Mienaya / Mennaia, "compañero de lucha, lugarteniente", pasó al gallego como Manaia, conservándose milagrosamente en la expresión fonsagradina dedicada a la mujer valerosa: ¡que mi capitán, mi compañero en la lucha, mi hermano del alma sea ella!

La formación híbrida de este tipo de tratamientos cariñosos con posesivo la registra Menéndez Pidal* también con el euskera aita, "padre": "Mi echa" (1104), "Mi ecta" (1149). Por supuesto que el posesivo podía acompañar a sustantivos de origen árabe (Mio Cid = señor), o romance (Mie vida, Mea sole = Miña vida o Meu sol, que decimos aquí). Todos ellos fueron utilizados en un registro familiar, por lo que resulta difícil encontrar en los textos medievales gallegos, de tipo jurídico, casos como estos con el posesivo. A pesar de ello, en gallego medieval se documenta esta fórmula, así como los sustantivos comentados por Pidal, por ejemplo (base de datos del CODOLGA):
  1. "de Cidi Didaci media. villa de Eita Didaci media" (Celanova)
  2. "Cidi Didaci" (988, Samos)
  3. "Anaia Vimaraz" (1024, Celanova)
  4. "Meu Cidi" (1199, Sobrado)
  5. Uxor mea Mia Sol (Sobrado)
También conservamos el curioso topónimo Casmiñavida (Guntín) = Casa de Miña Vida, probable nombre o apelativo cariñoso de una mujer. Miña casiña, meu lar! Y en documentos medievales "in loco qui dicitur Pena de Meu Dono " (1269, Ourense).

La fórmula Mienaya / Mennaia pudo haber entrado en Galicia con la difusión del cantar, o pudo haberse adoptado durante el feudalismo, sin necesidad de ligar su presencia en Fonsagrada al Poema del Cid.

Aunque a la vista de ese "Cidi Didaci" tan tentador, a lo mejor resulta que el de Vivar era de Viveiro. Kambiytur o al-Qambiytur, aparece así nombrado por los historiadores árabes, lo que se asemeja más a un Cambeador (de la Cofradía dos Cabaleiros Cambeadores) que a otra cosa, y así, de un plumazo, solucionamos la vieja polémica sobre la etimología del inexplicable epíteto Campeador. Ahora entenderemos, por ejemplo, que fuese designado para ir a recaudar los tributos o parias, función propia de un campsor o cambista de moneda. Quizá, aquello de "perro gallego" era más exacto de lo que se pretende.

*Menéndez Pidal: "Chamartín", RFE, XXXV, 1951, pg. 1-7.